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Google ahora es Alphabet: cambia su estructura y su nombre

Más crecimiento, transparencia y un impulso a sus nuevos negocios. Con estos objetivos en mente, el gigante estadounidense Google ha puesto en marcha la que quizá sea su mayor reestructuración desde que saliera a Bolsa, en 2004, e incluso desde su fundación, allá por 1998: la creación para final de año de Alphabet. Será la nueva matriz del grupo, de la que dependerán tanto sus negocios estratégicos de internet como las nuevas actividades de la empresa.
En esta nueva estructura corporativa, Google pasa a ser una filial de Alphabet, y conserva los negocios clave: su motor de búsqueda, toda la actividad relacionada con la publicidad online, su sistema operativo Android, Youtube, las apps y los mapas.

Bajo el paraguas del holding, se situarán el resto negocios que se integrarán en diferentes filiales. Entre ellos figura Fiber, compañía responsable del desarrollo de fibra óptica para proveer a diferentes ciudades de un internet de alta velocidad; y Google X, el laboratorio de investigación encargado del desarrollo de productos tan innovadores como el coche autónomo o las Google Glass. Además, Alphabet supervisará la labor de Google Ventures y Google Capital, las divisiones de inversión de la firma, especializadas en las startups de reciente creación y en las ya asentadas, respectivamente. Unas actividades que el grupo no ha dejado de reforzar en los últimos años.

“La compañía está funcionando bien a día de hoy, pero creemos que se puede gestionar de forma mucho más eficiente si desarrollamos aquellos negocios que no tienen demasiada relación de forma completamente independiente”, justificó Larry Page, cofundador y hasta ahora consejero delegado de Google, que también anunció que se hará ocupará ese mismo puesto al frente de Alphabet. Su lugar al frente de los negocios que continúan bajo el nombre original lo ocupará Sundar Pichai, uno de los directivos más longevos del grupo. También se conoce el lugar que ocupará Sergey Brin, el otro cofundador, que asumirá la presidencia del nuevo holding.

Además, en lo que se espera que sea un impulso a estos negocios alternativos, Page aseguró que, con la nueva estructura, los consejeros delegados de las distintas filiales de Alphabet contarán con una autonomía total y con una gran autoridad en lo que a la toma de decisiones respecta.

Como parte de la reorganización, y respondiendo a las peticiones que desde Wall Street se le hacían de una mayor claridad en relación a la contabilidad, Page anunció que la nueva Alphabet presentará por un lado sus resultados financieros y, por otro, desglosará las cuentas de la división de Google. “Esto permitirá que los inversores tengan una imagen más clara de cómo se está desarrollando el negocio en internet, separado del resto de inversiones”, dijo a AP Colin Gillis, de la firma de inversores BGC Partners. De hecho, en 2014, el grupo presentó más de 14.000 millones de dólares (unos 12.672 millones de euros) en beneficios con un volumen de negocio de más de 66.000 millones de dólares (59.738 millones de euros) en ventas procedentes fundamentalmente de la publicidad online.

El resto de segmentos funcionan de forma muy diferente, requieren grandes inversiones y no generan rendimiento a corto plazo. Varios analistas han señalado que la nueva estructura facilitará la tarea del la firma de vender algunos de los negocios que no forman parte de su núcleo duro, al tiempo que le aporta una mayor capacidad para la adquisición de nuevas empresas.

Google estaría buscando una fórmula similar a la de otros holdings de Estados Unidos. Durante el anuncio de la creación de Alphabet, Page se declaró fan de Warren Buffett, presidente de Berkshire Hathaway, un conglomerado que agrupa a más de 80 compañías que desarrollan su actividad de forma completamente autónoma las unas con respecto a las otras.

Los mercados respondieron con gran expectación al anuncio de reestructuración realizado por el gigante estadounidense. Por momentos, avanzó hasta en un 6,5%, llegando a superar los 674 dólares, muy cerca del máximo histórico de la compañía. La capitalización bursátil de Google, la segunda mayor del mundo justo por detrás de Apple, llegó a alcanzar los 460.000 millones.
Con respecto a cómo se gestionará en Bolsa el “nacimiento” de Alphabet, Ruth Porat, directora financiera de Google, aseguró que, automáticamente, todas las acciones de la firma pasarán a ser títulos de la matriz. Además, anunció que se mantendrán los ticker con los que la empresa cotiza en el Nasdaq, es decir, “GOOG” y “GOOGL”.

Este es el último movimiento de un gigante que no ha dejado de crecer. En el segundo trimestre facturó cerca de 17.700 millones de dólares (unos 16.020 millones de euros), un 11% más que en el mismo periodo de 2014. Google aumentó su plantilla y cuenta ya con 57.148 trabajadores, casi 10.000 más de los que tenía el año anterior por estas fechas.

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