La cadena de hamburgueserías competirá con McDonalds y Burguer King

Steak n’ Shake desembarca en Europa

La cadena de hamburgueserías planea crear “una gran marca” en cinco años

Tendrá una red de 200 establecimientos, de los que 40 estarían en España.

Restaurante Steak n Shake de la Plaza de Canalejas (Madrid)
Restaurante Steak n Shake de la Plaza de Canalejas (Madrid)

Steak n Shake viene preparado para entrar en la pelea por las hamburguesas en Europa. Considerada comida basura y dominada tradicionalmente por el duopolio McDonalds- Burguer King, la hamburguesa de calidad está llegando a las ciudades de la mano de pequeñas cadenas y restaurantes individuales. En este nicho de las hamburguesas gourmet es donde Steak n’ Shake quiere hacerse fuerte y crear “una gran marca”, capaz de hacer frente a los más grandes del sector, explica Juan Olave, vicepresidente internacional de Franquicias, Ventas y Desarrollo de Steak n’ Shake.

Para lograr este posicionamiento, la cadena perfila un ambicioso plan de expansión en Europa y Oriente Medio, que se ha iniciado con las aperturas de tres establecimientos en Ibiza, Cannes y Madrid. El de la capital, estrenado hace escasamente una semana, es el primero en régimen de franquicia de la enseña en Europa.

Le seguirán inauguraciones en Marsella y Kuwait, como reconocieron los dueños de la cadena, el fondo Biglari, en su presentación de resultados de 2014. Olave explica que su objetivo a cinco años es tener unos 200 establecimientos en Europa y Oriente Medio.

La compañía, con 80 años de historia a sus espaldas, ya cuenta con más de 530 hamburgueserías en EEUU y unos 22.000 empleados. Biglari comunicó, a cierre de sus cuentas, que los ingresos de Steak n’Shake ascendieron a 765,6 millones de dólares (702 millones de euros) el año pasado, con unos 114 millones de clientes.

En estas 200 aperturas, se incluyen los 40 establecimientos que esperan tener en España en cinco años, de los que 16 se estrenarán en Madrid. También han firmado ya varias ubicaciones en Murcia y en todo el territorio de Portugal. Fuera de la Península Ibérica, Olave afirma que están cerrando acuerdos en “Milan y Roma”.

No serán los últimos ni los únicos países con un Steak n’ Shake aunque el vicepresidente remarca que las 200 inauguraciones no son “un objetivo grabado en piedra”. “Mis nuevas franquicias tienen que tener detrás socios sólidos, en buenas ubicaciones y con una visibilidad de negocio fuerte porque nuestro interés es que estén abiertos los 20 años que dura el contrato de franquiciado”, dijo.

La estrategia de Steak n’ Shake es cerrar “acuerdos de exclusividad para grandes regiones con un solo franquiciado”, cuenta Olave. Así facilitan la toma de decisiones, la fortaleza de los proyectos y la uniformidad de los procesos, que están totalmente estandarizados como en cualquier franquicia.

El desarrollo de Madrid se hace con el grupo International Export Gate (IEG). El grupo estima que, con el desarrollo de los 16 restaurantes, se crearán unos 1.000 empleos en el territorio. Serán locales de al menos 300 m2 ubicados en “las mejores zonas de la Comunidad de Madrid y prestigiosos centros comerciales”.

La cadena también explorará, según los datos de Biglari, las posibilidades de licenciar la marca para productos asociados que se vendan, por ejemplo, en grandes superficies comerciales.

El mejor batido del mundo

Hamburguesa y patatas fritas
Hamburguesa y patatas fritas

Las dos fortalezas de Steak n’ Shake quedan bien claras en su nombre: la carne (los filetes se llaman steak en inglés) y los batidos (milk shakes). Tras 80 años sirviendo más de 114 millones de hamburguesas y 66 millones de batidos anuales, la cadena ya se puede considerar una experta. Hasta el punto que la prestigiosa revista culinaria Zagat ha elegido sus batidos como “los mejores del mundo” durante dos años consecutivos.
La obsesión de la empresa es realizar sus preparaciones con los productos más frescos y naturales que puedan encontrar. Las frutas y verduras que se utilizan se traen diariamente para las hamburguesas, patatas fritas, zumos o batidos. Las salsas se preparan cada mañana, procurando hacer la cantidad justa para que sobre lo menos posible de un día para otro y las patatas, frescas, se lavan y cortan en el propio establecimiento. “Y si hace falta, limpiamos sobre limpio”, apunta Juan Carlos, el encargado del restaurante de la plaza de Canalejas (Madrid).
La clave la tiene el lema colocado encima de la barra: In sight, it must be right (si está a la vista, es porque está bien hecho), mantra que mantienen desde la fundación de la cadena en 1934 por Gus Belt. Sin trampa ni cartón, la cocina está completamente a la vista para “garantizar el alto compromiso con la calidad”. “La clave de su éxito es ofrecer a los consumidores una calidad superior en productos y servicios al mejor precio”, detallan.
Para dar un valor añadido a los restaurantes, los pedidos se ordenan y pagan en el momento en el mostrador pero los sirven en mesa.

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