La potencia se estancará en EE UU y caerá en Europa y crecerá en los emergentes

La nuclear se mantiene pese a Fukushima y la crisis

La nuclear se mantiene pese a Fukushima y la crisis

El escape en la planta nuclear de Fukushima, producido tras el tsunami y la crisis financiera, han frenado la expansión que estaba viviendo la energía nuclear con el nuevo siglo, pero las previsiones son que a medio y largo plazo siga creciendo más que otro tipo de energías, especialmente porque no emite CO2, pronostican los expertos.

La explosión de la energía atómica se produjo entre 1960 y 1990 (de 1 gigavatio a 300); los accidentes de Three Mile Island (EE UU, 1979) y Chernóbil (URSS, 1986) frenaron ese crecimiento y desde entonces siguió aumentando pero de manera más lenta (en 2005 eran 366 los gigavatios instalados; ahora son 396).

Evolución de la energía de fisión ampliar foto

En la primera década de este siglo estaba viviendo un nuevo impulso, motivado por las políticas climáticas, pero de nuevo la situación económica lo frenó. Un informe de este año de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) señala que, aunque en Fukushima no hubo víctimas inducidas por la radiación directa, sí ha tenido efectos a corto plazo: la preocupación por la seguridad de las centrales ha aumentado y la aceptación de los ciudadanos ha disminuido. A esto se ha unido la caída de la demanda provocada por la crisis, que también dificulta la financiación de proyectos intensivos en capital, como la construcción de reactores.

Eso ha provocado cambios en las políticas energéticas de algunos países, como Alemania, que decidió reducir el peso de la nuclear y cerrar todas sus centrales en 2022. Ahora tiene 8 reactores operando y 28 cerrados. En la Unión Europea, 14 de los 28 Estados miembros tienen centrales en operación.

Sin embargo, en el mediano y largo plazo, las perspectivas de la energía nuclear siguen siendo positivas, según la AIE y el Foro Nuclear, la asociación del sector en España. Un total de 72 reactores estaban en construcción a principios de 2014, la cifra más alta en 25 años. Hay 438 unidades en operación, y 100 planificados. El país que más construye es China (26), seguido por Rusia (9) e India (6).

Para limitar el aumento de la temperatura global a solo 2 grados Celsius antes de fin de siglo se necesitará una reducción a la mitad de las emisiones relacionadas con la energía a nivel mundial para el año 2050, predice la AIE.

En ese escenario, la capacidad instalada de la energía nuclear en el mundo necesitaría crecer de los 396 gigavatios actuales hasta 930 en 2050, y elevar la cuota del 11% que supone en la producción de electricidad (18% en la OCDE) hasta el 17%. Esta previsión es menor que la del anterior informe de 2010.

Los pronósticos son que crezca, en valores absolutos, fundamentalmente en China (17 GW a 250 GW, representando en 2050 el 27% del total mundial), y en menor medida, en India, Medio Oriente y África y la ex-URSS. En EEUU se estancará y en Europa caerá.

El documento de la AIE señala también que los reactores modulares pequeños podrían ampliar el mercado de la energía nuclear para el suministro a sistemas de redes más pequeños o mercados aislados donde las plantas más grandes no son adecuadas. Su naturaleza modular los hace, además, más fáciles de financiar.

Reactores en España

Central nuclear de Ascó.
Central nuclear de Ascó.

HISTORIA
La potencia instalada de las centrales españolas se mantiene desde 1990 por encima de los 7 gigavatios (7,9 en 2014). La cuota respecto al total ha disminuido desde el 16% de 1990 hasta el 7,3% actual.

PRODUCCIÓN
Las centrales nucleares producían en 1990 el 36% de la electricidad en España (54.268 de kWh), mientras que ahora, con el crecimiento de las renovables, aportan solo el 20% (57.304 kWh en 2014).

CRISIS
La demanda energética sigue cayendo, pese a los signos de cierta recuperación, aunque en 2014 lo hizo ya de manera más suave. El Foro de la Industria Nuclear, que agrupa a la mayoría de las empresas del sector, no cree que la reforma eléctrica vaya a afectar a la potencia instalada ni a la producción.

SEGURIDAD
Se sigue desplegando el paquete de medidas para aumentar la seguridad tras Fukushima. La central de Trillo recibió del Gobierno una autorización para seguir funcionando 10 años más, mientras que Garoña continúa parada.

FUTURO
Mantener la operación de las centrales nucleares españolas 20 años más generaría un volumen de electricidad equivalente al consumo actual durante cinco años, según el Foro Nuclear.

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