El 44% de las carteras de renta fija a corto está en negativo

¿Fondos 'ultraseguros'?: casi la mitad pierde dinero

Fondos considerados ultraseguros, como los monetarios y los de renta fija a corto plazo, se han convertido en los grandes perdedores en lo que va de año. De las 450 carteras de estas categorías, 194 registran números rojos, según Morningstar. La depreciación de la deuda pública por la crisis griega ha agravado las caídas. Las pérdidas llegan al 0,77%.

Los inversores más conservadores tienen una misión casi imposible: ganar dinero en el contexto actual. La rentabilidad sin riesgo prácticamente ha desaparecido, con depósitos hasta un año que dan un 0,41% de media –frente al 3% de hace tres años– y letras del Tesoro en negativo. Ayer volvió a colocar las que vencen en tres meses al –0,053%.

Los fondos considerados ultraseguros hasta hace muy poco tiempo han dejado de ser un escudo contra las pérdidas. Al contrario. Los monetarios de corto plazo, con una duración media de la cartera igual o inferior a 60 días, los monetarios clásicos (inferior a seis meses), y los de renta fija a corto plazo son las carteras que en mayor porcentaje registran números rojos.

La base de datos de Morningstar revela que hay 194 carteras de este tipo en pérdidas en lo que va de año. Este número supone un 44% en relación a las 440 clasificadas en estas categorías. Las pérdidas son mínimas en algunos casos –empiezan en el 0,01%–, pero hay casos en los que distan de ser simbólicas. Más de 30 pierden al menos un 0,2%, y los casos más graves registran retrocesos de más del 0,5% (véase gráfico).

Continúan las bajadas de comisiones

Las pobres rentabilidades que ofrecen los fondos de renta fija a corto plazo en los últimos trimestres están obligando a las gestoras a reducir las comisiones, para evitar que los partícipes tengan que pagar pese a haber perdido dinero.
Este movimiento, que comenzó a finales de 2014, se ha ido acelerando durante el presente ejercicio. El último en mover ficha ha sido BBVA. Su gestora comunicó hace unos días a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) la reducción de comisiones en su familia de fondos BBVA Bonos Plazo (II, IV, V, VI y VII), catalogados como fondo de rentabilidad objetivo. En el caso del primer fondo de esta serie, la comisión de gestión pasará del 1,35% al 0,41%. El último miembro de esta familia ha pasado de una comisión del 0,64% al 0,39%. Este tipo de productos logró alcanzar su objetivo de rentabilidad muy rápido, con el rally de los bonos de 2013 y 2014, y ahora tienen escaso recorrido.
Unos días antes era Deutsche Asset & Wealth Management quien comunicaba al regulador de los mercados que su fondo DWS Ahorro Patrimonial –especializado en renta fija a ultracorto plazo– va a bajar la comisión anual del 0,27% al 0,21% anual sobre el patrimonio. En el caso de DWS Fondeposito Plus pasará del 0,32% anual al 0,21%.
A comienzos de mes fue la gestora de La Caixa quien comunicó a la CNMV una revisión de la política de comisiones en una extensa gama de fondos que supone, en definitiva, una reducción de las comisiones. La misma afecta a fondos de renta fija a corto plazo (Foncaixa Rendimiento Efectivo, Foncaixa Tesorería, Foncaixa Monetario Rendimiento, Foncaixa Monetario Rentas), y a plazos más largos (Foncaixa Bono Conservador o Foncaixa Impulso).

La situación del mercado de renta fija ha provocado esta aberración. Estos fondos, que estaban destinados al inversor conservador y hasta ahora eran productos alternativos a las imposiciones a plazo fijo de la banca, están en gran parte en pérdidas. Los datos del año pasado, cuando 20 fondos cerró con caídas de su valor, y las comisiones de estos productos anticipaban esta evolución, como publicó CincoDías el pasado 12 de enero.

Los datos a cierre de junio de Inverco revelan que los fondos monetarios ganaron de media hasta ese mes un casi inapreciable 0,01%. Se libran del porcentaje negativo por la mínima, gracias al buen desempeño de algunos de sus representantes, entre los que destacan el Fonbusa y el Gesiuris Fixed Income Short Term. Ambos obtienen rentabilidades en el entorno del 1,5% entre enero y junio.

Inverco muestra que los productos de renta fija a corto plazo que apuestan por activos de la zona euro también están en negativo, de media con un –0,13% en lo que va de ejercicio.

Las sacudidas de los activos de deuda soberana, donde invierten la mayor parte de la cartera estos productos salvo un puñado de ellos que también apuesta por renta fija corporativa y bancaria, ha contribuido a esta mediocre evolución.

Las rentabilidades de los bonos públicos están por los suelos, especialmente en los plazos más cortos, desde que comenzaron a oírse los tambores del plan de compra de deuda del Banco Central Europeo. Su presidente, Mario Draghi, comenzó a ponerlo en marcha el pasado mes de marzo, a razón de 60.000 millones de euros mensuales.

El tipo de interés de la deuda española a 10 años cayó el día 12 de marzo al mínimo histórico del 1,145%. El bund alemán al mismo plazo daba poco más del 0% y la mayoría de los activos de plazos a corto plazo ofrecía rentabilidades negativas.

De donde no hay no se puede sacar; y más cuando de la rentabilidad del fondo hay que descontar unas comisiones de gestión y de depositaría. El máximo de la primera está en el 2,25% y el de la segunda, en el 0,2%. Los monetarios cobran de media mucho menos que esos máximos, alrededor de un 0,7% sumando ambos conceptos. Aun así, este porcentaje es suficiente para dejar a cero o por debajo los rendimientos.

Además, la valoración de este tipo de fondos de inversión, que implica una evaluación diaria del precio de la cartera, se ha visto dañada por lo ocurrido a raíz de la inestabilidad de las últimas semanas. Pese a que la situación se ha calmado después del nerviosismo provocado por Grecia, los tipos de interés de la deuda se dispararon y esa subida fue unida a una caída de los precios de esos bonos. Por ejemplo, los españoles con vencimiento en enero de 2020, que llegaron a valer el 104,5% del nominal en los niveles máximos de marzo, cayeron hasta el 100,7% el pasado 6 de julio. La caída en este caso es del 3,6%, pero ha habido descensos más llamativos. No habrá pérdidas si el bono se mantiene a vencimiento, pero este debe valorarse cada día y el gestor puede verse obligado a vender activos con pérdidas si se produce un volumen de solicitudes de reembolso que supere los niveles de tesorería.

La asociación de fondos de inversión y de pensiones, Inverco, explica que “los partícipes con inversiones en monetarios y [fondos de] renta fija a corto plazo ha disminuido de forma continuada desde el 23,2% del total a finales de 2012 hasta el 16,5% en junio 2015. Sin embargo, y pese a su mal desempeño, en junio los monetarios aumentaron sus suscripciones en casi 400 millones de euros, derivado probablemente de “la búsqueda por parte de algunos partícipes de activos con menor riesgo en un contexto de incertidumbre en los mercados”. A cierre de junio, el patrimonio de los fondos monetarios se situaba en 6.720 millones a 31 de junio, y el de los de renta fija a corto plazo, en 31.720 millones de euros.

Las entidades han tenido distintas estrategias para lidiar con el descenso de rentabilidades, pero de todas destaca SantanderEn abril, advirtió por carta a unos 150.000 inversores de cuatro fondos monetarios y de renta fija a corto plazo de Santander AM –Santander Tesorero, Santander Rendimiento, Santander Fondepósitos y Santander Inversión Corto Plazo– de que podían perder dinero. Les conminaba a cambiar de producto y,de hecho, lanzó dos fondos para ellos: el Santander Renta Fija Corto Plazo y el SPB RF Corto Plazo.

Normas