Cate Blanchett o Taylor Swift lo han lucido

El bolso más deseado se hace en Alicante

M2Malletier es ya un icono: vende 2.500 por temporada.

Llegan a alcanzar los 4.000 euros y se lucen en todas las alfombras rojas

El bolso más deseado se hace en Alicante

Al hablar de moda y de lujo, tanto los especialistas como los menos expertos identifican una serie de marcas que copan las preferencias de los bolsillos más poderosos: Louis Vuitton, Dior, Prada, Loewe, Hermés o Chanel son algunas de las firmas más deseadas, además de encontrarse en esos grandes escaparates de la principales capitales mundiales de la moda, como son París, Milán o Nueva York. Hacerse visible, sobre todo cuando se tiene una gran estructura empresarial, no es una tarea sencilla. Aún menos si se trata de un negocio compuesto tan solo por dos personas.

El bolso más deseado se hace en Alicante

Es el caso de M2Malletier, el proyecto de Marcela Vélez y Melissa Losada, dos jóvenes colombianas que se conocieron en Nueva York, y que desde Barcelona empiezan a inquietar a las grandes firmas de lujo .Estrellas, como la actriz Cate Blanchett o la cantante Taylor Swift, se han dejado ver en las alfombras rojas con estos bolsos que llaman la atención por sus formas rectas y por su asa metálica, convertido en símbolo de la marca.

“No nos gustaba nada de lo que había en el mercado de lujo, muy basado en los logotipos”, afirma Marcela Vélez, quien relata el origen de ese asa metálica que es su elemento diferenciador: “Lo vimos en unas ilustraciones de instrumentos médicos medievales, y a partir de ahí estudiamos cómo incorporar una pieza de metal en un bolso”.

El bolso más deseado se hace en Alicante

Inspiradas en la arquitectura moderna, a lo que ayuda que su despacho se encuentre en el taller de Ricardo Bofill en Barcelona, tanto Vélez como su socia comenzaron a finales de 2011 el proceso creativo y la búsqueda de una fábrica interesada en producir un volumen bajo de unidades. Ellas se ocupan del diseño, supervisar la producción, de vender, de controlar los pedidos... “Habíamos hecho pruebas en Colombia, pero no salieron bien. Aquí tienen años y años de experiencia”, explica Marcela. Tras varios intentos, la madre de un amigo les puso en la pista de una fábrica de tamaño mediano de Alicante:“Nos reunimos con ellos, y desde el principio su respuesta fue increíble. Es un negocio familiar en el que todos están involucrados, y eso se nota cien por cien en el producto final”. Vélez y Losada sufragaron con sus ahorros la prueba piloto en la que hicieron 20 bolsos, como la primera temporada, en la que vendieron 194 unidades a tres clientes. “Recuperamos la inversión, y empezamos a ganar un salario”.

La segunda colección fue la del despegue: pasaron a 14 clientes, y como dice Vélez, “todo empezó a multiplicarse”, hasta llegar a los 2.500 bolsos que venden por temporada, en total 5.000 al año, con precios que van desde los 800 euros hasta las unidades más exclusivas, que rondan los 4.000. Sus clientes son tiendas multimarca, como Ekseption en Madrid o Santa Eulalia en Barcelona. “Tratamos de escoger una o dos tiendas importantes de cada ciudad”. Además, no reponen los productos vendidos: “la idea es que se agoten y la gente se quede con ganas a la temporada siguiente”.

En la actualidad, venden en medio centenar de tiendas de todo el mundo, aunque quieren concentrar su crecimiento en Asia y EEUU. “Hemos visto varios diseños de marcas grandes que nos han tomado como inspiración”, ironiza Vélez. En cinco años, si las ventas acompañan darán el siguiente gran paso: la joyería. La receta, la misma: discreción y calidad.

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