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No se registraba un caso de difteria en España desde 1987 »

Dejar de lado las vacunas sale muy caro

EE UU estima un ahorro de 13.500 millones solo por haber vacunado a los nacidos en 2009 Si el 95% de la población está vacunada, el resto también está protegido

Hace poco más de dos semanas ingresó en estado grave un niño de seis años vecino de Olot (Gerona) en el Hospital de la Vall d’Hebron de Barcelona tras haber sido diagnosticado de difteria. Pocos días después se detectó esa peligrosa bacteria en ocho compañeros del pequeño y en el padre de uno de ellos. Por el momento no se han registrado más contagios, si bien se le han realizado pruebas a una treintena de personas cercanas al foco de infección para evitar riesgos.

El infante por el que se supo de este brote de difteria, enfermedad de la que no se registraban casos desde 1987, no estaba vacunado. Una decisión que toman deliberadamente muchos padres, para gran consternación de las autoridades sanitarias.

Resulta complicado conocer el coste exacto para el sistema de no vacunar. Algunos países sí tienen estimaciones de qué ahorros han acarreado sus campañas de vacunación. Un estudio citado en un informe de la compañía Sanofi Pasteur MSD calcula, por ejemplo, que en 2003 las vacunas fueron responsables en Estados Unidos de unos ahorros sociales directos de 10.000 millones de dólares.

Los datos más recientes en la materia los aporta un informe de Deloitte publicado hace dos meses. En este trabajo, centrado en las vacunas, se cita un análisis llevado a cabo en EE UU que concluye que “la vacunación rutinaria entre los niños nacidos en 2009 impediría unas 42.000 muertes tempranas y 20 millones de casos” de difteria, tétanos, tos ferina, sarampión, rubeola o varicela, entre otras. Eso supondría un ahorro para el sistema de “13.500 millones de dólares directos y 68.800 millones en costes sociales totales”.

Un estudio anterior (2001) incluido en la obra de Deloitte, centrado también en el país norteamericano, fija en 9.900 millones de dólares el ahorro directo derivado de vacunar, al que hay que añadir otros 43.800 millones indirectos que se dejan de gastar. Conclusión: el ahorro es de 5,3 dólares por cada uno que se invierte. Eso sin contar los costes sociales (horas de trabajo perdidas, etcétera): en ese caso se ahorran 16,5 dólares por cada uno que se dedique a vacunas.

De la gripe a la hepatitis

Reino Unido, por su parte, analizó el caso concreto de los antigripales para concluir que por cada euro invertido se ahorraba 1,35 en otros gastos médicos (esencialmente atención primaria). Asimismo, en el 25% de los casos en los que el afectado es un niño, los padres dejan de trabajar durante un promedio de tres días.

En un estudio reciente llevado a cabo en Italia se ha evaluado la repercusión de la vacunación contra la hepatitis B. Se ha determinado que el ahorro de los costes clínicos es elevado, con una recuperación de la inversión prácticamente igual al 100% después de los 20 primeros años del programa, que llega al 278% a más largo plazo.

En España no abundan los estudios de este tipo. Con el último dato oficial disponible (2012), el sistema público de salud gastó 227 millones de euros en vacunas. Fuera de esa cantidad quedan los preparados biológicos que no financia la Seguridad Social (por ejemplo, las vacunas recomendadas para visitar países tropicales).

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