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Desayunos Cinco Días »

Rumbo a la próxima revolución de la energía

El mapa de interconexiones y la cada vez mayor incidencia de la tecnología supondrán el inicio de una nueva etapa en la relación entre países, empresas y consumidores

De izquierda a derecha, Antonio Espinosa de los Monteros, consejero delegado de Iberdrola Distribución Eléctrica; Blanca Losada, directora de ingeniería e innovación tecnológica de Gas Natural Fenosa; Andrés Seco, director general de operación de Red Eléctrica Española; y Juan Miguel Pérez de Andrés, director general de la división Energy Management de Siemens.

Más de la mitad de la energía que se consume en la Unión Europea depende de suministro exterior. En concreto un 53%, lo que le convierte en una de las regiones del mundo con mayor dependencia energética. Algo que le coloca en una posición de vulnerabilidad ante situaciones imprevistas, como sucedió el año pasado con la crisis política entre Europa y Rusia, principal proveedor extranjero. La seguridad energética pasó a ser una cuestión fundamental para el Viejo Continente, que en los últimos meses disminuye, poco a poco, su dependencia rusa.

El conflicto puso sobre la mesa un hecho que no era desconocido, pero que hasta entonces no figuraba entre las grandes preocupaciones de las potencias europeas: había que reducir la dependencia energética. La estrategia pasaba por la innovación y la mejora de la producción de energía, y por la colaboración entre los países miembros. Modernización y conexiones entre países son los pilares sobre los que se levanta el sector energético del futuro: más digital, eficiente y sin fronteras.

Aspectos que, además, fueron los principales puntos a tratar en un encuentro en el que CincoDías y Siemens reunieron a expertos en el sector energéticos para analizar sus cuestiones de mayor actualidad: qué papel juega el sector energético español en la nueva etapa que inicia Europa, qué beneficios traerá el desarrollo de las redes eléctricas inteligentes o smart grids, o cómo repercutirá la mayor eficiencia de la red en la factura de la electricidad.

La interconexión eléctrica en Europa es uno de los grandes proyectos comunitarios en materia energética. El objetivo de la Unión Europea es que en 2020 cada país comparta un 10% de la electricidad que produce con sus socios europeos, lo que permitiría, entre otras cosas, garantizar un suministro continuo, sin pérdidas. En el caso español, el porcentaje en torno al 5%, después de que a inicios de este año se inaugurara la interconexión que dobló el flujo de electricidad entre España y Francia. Un proceso en el que, como afirma Juan Miguel Pérez de Andrés, director de la división Energy Management, de Siemens, entra lo que denomina el “óptimo de la suma. Hay países en Europa donde el sistema es maduro, con un nivel de excelencia alto. La suma de esas redes a través de la interconexión permite lograr una optimización adicional”.

La relevancia de este proyecto de unión energética en Europa llevó al Gobierno español a concentrar la mayor parte de sus peticiones al Plan Juncker en planes energéticos, 25.000 millones de euros de un total de 53.000 millones. De ellos, 15.000 los acapararán las conexiones energéticas. España, Portugal y Francia mostraban en marzo su compromiso para una política, como denominaron, “de crucial importancia”, sobre todo para España y Portugal, islas energéticas por su situación geográfica. “El sistema eléctrico europeo es la máquina más grande que ha construido el ser humano jamás”, afirma Blanca Losada Martín, directora de ingeniería e innovación tecnológica de Gas Natural Fenosa, y presidenta de Futured. “Para poder tener un sistema integrado es necesaria una red robusta de interconexiones. Todo el esfuerzo por favorecer el mallado de éstas interconexiones de la Península con el resto de Europa debe ser una prioridad en la política de la Unión”.

Reducir diferencias

Algo que también debería reducir las diferencias en el coste de la electricidad entre Francia y España. Andrés Seco, director general de operación de Red Eléctrica Española, explica cómo el precio del megavatio-hora (MWh) en Francia es de 37 euros, frente a los 60 de España. “La electricidad nos está costando un 50% más que en Francia. En la actualidad consumimos unos 700 gigavatios-hora (GWh) al día en España. En conjunto, pagamos hoy más de 30 millones de euros al día”, relata Seco, que puntualiza que el precio es variable:“la diferencia anual media de precios se sitúa entre los seis y siete euros el MWh. La manera más eficiente de reducirlo es mediante la interconexiones internacionales. Con la inaugurada con Francia este año se va a poder acortar la diferencia en un euro”.

Para el representante de REE, la unión eléctrica que persigue la Comisión Europea desde hace 15 años es el gran proyecto comunitario desde la unión monetaria, y España debería salir beneficiada:“Somos una isla eléctrica, más que el Reino Unido. Somos la península dentro de la península. Las interconexiones, además de crear Europa, tiene un efecto directo en la competitividad”. “Se reduce la volatilidad de los precios, se asegura el suministro… Se tiene que insistir en ello y creo que está en la cabeza de los dirigentes europeos”, considera Antonio Espinosa de los Monteros, consejero delegado de Iberdrola Distribución Eléctrica.
Pérez de Andrés, de Siemens, pone como ejemplo la inversión realizada en la interconexión eléctrica entre la Península y Mallorca:“Es un ejemplo claro de cómo una interconexión es una palanca a nivel de seguridad e incluso de amortización en tiempos muy cortos. En España también tenemos islas y es un modelo que puede extrapolarse a Francia, Ibiza, o incluso con las Canarias”. Según Andrés Seco, una inversión de 1.400 millones, como la realizada con Francia, está amortizada en tres años por industrias y consumidores por la mejora de la competitividad.

Algo a lo que también contribuirá el cada vez mayor componente digital en el sector energético, y en particular, el eléctrico:“No es ajeno a la digitalización. Tener un control de la gestión en tiempo real y una automatización de sistemas es clave. Siempre se han utilizado, pero ahora el potencial es inmenso, ya que las tecnologías de la información están teniendo un recorrido inmenso y un abaratamiento que permite que esas dinámicas se puedan universalizar”, analiza Blanca Losada, de Gas Natural-Fenosa.

“El reto que tenemos por delante”, apunta Juan Miguel Pérez de Andrés, “es conseguir sumar el potencial de las tecnologías de la información con los sistemas tradicionales de gestión de la energía y automatización industrial”.

Revolución digital

Las redes inteligentes son el mayor exponente de esa nueva etapa digitalizada. Según un informe de Futured y Boston Consulting Group, el beneficio en la instalación de estas infraestructuras supera hasta tres veces la inversión, sobre todo por el aumento de la eficiencia del sistema. Para Losada, los retos como sector pasa por “hacer una transformación operativa y reforzar el foco en el cliente:la tecnología permite que los consumidores participen de las dinámicas de mercado de una manera que antes no era posible. España está a la cabeza en este proceso, lo que nos ofrece múltiples oportunidades como idustria-país”.

Antonio Espinosa de los Monteros apunta que “España es un país puntero en el desarrollo de la red inteligente. Es un gran paso en calidad, eficiencia y libertad del cliente”. En este aspecto, la renovación de la red y de los contadores permitirá a los clientes observar en tiempo real su gasto eléctrico, lo que le permitirá ajustar su consumo y reducir la factura. “Verlo hora a hora sí es una verdadera revolución, y abre grandes posibilidades de servicios”, añade Andrés Seco. “La percepción del consumidor es muy importante. Estamos pasando de un sistema unidireccional a uno bidireccional.Las inversiones en digitalización de la red tienen el reto de que la gente perciba que les permiten sentirse dentro del sistema. El componente social es muy importante, y tiene un gran valor que la gente pueda tomar decisiones”, afirma Juan Miguel Pérez de Andrés.

El consejero delegado de Iberdrola distribución, Antonio Espinosa de los Monteros, cifra entre 4.000 y 5.000 millones de euros la inversión total estimada para que en 2018 todos los contadores estén adaptados a la red inteligente. Será la manera más directa en que los consumidores podrán participar del nuevo panorama eléctrico, más digitalizado, medioambientalmente responsable, y que junto a los proyectos de interconexiones europeas y a la deberían dar estabilidad a un sector que en los

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