Los procesos más rápidos para reclamar una deuda

A la hora de acudir a los tribunales para reclamar el dinero que nos pertenece, el proceso monitorio y el juicio cambiario son los métodos más efectivos

Los procesos más rápidos para reclamar una deuda

Resulta demasiado frecuente que las pymes tengan que soportar impagos por parte de sus clientes u otras empresas. Una vez que hayan probado sin fortuna las reclamaciones amistosas les quedan los tribunales. Los procedimientos más efectivos para forzar al moroso a pagar en el juzgado son el proceso monitorio y el juicio cambiario, explican desde mirelasolucion.es. Te detallamos a continuación en qué consiste cada método.

Proceso monitorio

Consiste en una reclamación de manera sencilla ante un juez, en donde se le reclama que el moroso abone la deuda. Será preciso presentar una demanda sucinta con los datos del deudor, así como cualquier documentación en donde aparezca su firma o su marca, además de los distintos documentos que haya empleado la empresa que pretende cobrar la deuda, que por lo general suelen ser facturas, telegramas, albaranes y burofaxes, entre otros.

Se pretende ampliar al máximo la documentación que se pueda presentar ante los tribunales. No podemos pasar por alto que cada vez están más implantadas las nuevas tecnologías en las operaciones comerciales. En cierta medida también se pretende que el simple intercambio de correos electrónicos tenga validez para acreditar esa deuda. En la solicitud inicial no se precisa de abogados ni de procuradores. Existen formularios a través de los cuales las pequeñas y medianas empresas pueden hacer la petición. Cuando se presente la demanda, el juez concederá a la compañía deudora un plazo de 20 días, aunque también tiene la posibilidad de oponerse al no estar de acuerdo.

Proceso cambiario

Se trata de un procedimiento específico para títulos cambiarios, que son pagarés, cheques y letras de cambio. Este tipo de juicio será al que tengamos que acudir cuando alguno de estos instrumentos se utilice como fórmula de pago. Para realizar la demanda hay que hacer una demanda sucinta. Cuando el juez compruebe que la firma afectada reúne todos los requisitos reclamará a la empresa deudora el pago en un plazo de 10 días o acabará embargando los bienes que cubran la deuda más una cantidad por costas, intereses y gastos.

Estos dos procedimientos son los más efectivos a la hora de cobrar las deudas. Y todo ello pese a la saturación que sufren nuestros juzgados.

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