Elecciones andaluzas

Cómo atraer turismo que gaste más y venga fuera de temporada alta

El turismo en Andalucía

La estacionalidad es uno de los factores que más condiciona la supervivencia de los municipios y de las empresas turísticas en España. La llegada de visitantes se concentra en los meses de temporada alta (mayo-octubre) y provoca que entre noviembre y marzo muchos hoteles cierren sus puertas y despidan a sus empleados. Un parón que también afecta a los ingresos de los municipios que dependen en gran medida de la actividad turística.

Andalucía no es una excepción. De los 8,5 millones de visitantes extranjeros que vinieron en 2014, 6,5 millones (el 77% del total) llegaron entre abril y octubre, y apenas dos millones, entre noviembre y marzo. Todo ello pese al buen clima de que disfrutan tradicionalmente los destinos de sol y playa en otoño e invierno.

La prioridad pasa por impulsar la llegada de turistas de EE UU y Asia

La primera petición que se lanza desde el Ejecutivo andaluz es la necesidad de reformar la ley de municipios turísticos, inamovible desde 2002, para ampliar el número de consistorios que tienen que hacer frente a un crecimiento exponencial de la población o de los servicios en plena temporada alta. En la actualidad, Andalucía tan solo cuenta con cuatro ayuntamientos (Nerja, Almuñécar, Lepe e Isla Cristina) que cumplen los requisitos fijados por la norma (no pueden ser capitales de provincia, deben tener una población de derecho superior a 120.000 habitantes y deben poseer más segundas residencias que primeras). Reciben del Estado el 2% que recauda por la venta de hidrocarburos y de tabaco en el territorio (611.000 euros).

De esos requisitos quedan fuera muchos ayuntamientos. Consciente de ello, la Consejería de Turismo y Comercio creó la figura de municipio turístico, cuya principal finalidad es la de corregir o al menos compensar parcialmente los efectos negativos que les pueda acarrear. En la actualidad son 15 los que han presentado proyectos para ser considerados de esa categoría y beneficiarse de algunas ayudas que aporte el Ejecutivo autonómico. Hay cinco en Málaga (Torremolinos, Ronda, Nerja, Fuengirola y Benalmádena), cinco en Cádiz (Tarifa, Rota, Conil de la Frontera, Chipiona y Chiclana de la Frontera), dos en Huelva (Aracena y Almonte), uno en Jaén (Cazorla) y uno en Almería (Roquetas de Mar).

Al ser un destino muy centrado en sol y playa, los turistas optan por pasar en Andalucía estancias largas, con una media de 10,8 días, según los datos del Ministerio de Industria, tan solo superada por la Comunidad Valenciana, con 11 días. Si en ese aspecto no necesita mejoras, sí las requiere en el caso de la diversificación de sus mercados de origen. Británicos, alemanes y franceses son los tres más importantes, con 1,1 millones, 776.000 y 720.000 turistas, respectivamente, lo que supone el 40% del total. Lejos de esos tres países aparece Estados Unidos, que es el cuarto más importante, incluso por encima de Italia, con 402.111 viajeros.

Los mercados estadounidenses y asiáticos son los más interesantes desde esa perspectiva. El turista medio que visita Andalucía gasta 971 euros en su estancia y 110 euros al día, mientras que el de EE UU desembolsa 2.338 y 182 euros.

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