El precio máximo minorista en torno a 55 euros

El núcleo duro de Aena busca vías para no quedarse fuera

Logotipo de Aena.
Logotipo de Aena.

La elevada demanda y su gran calidad están sembrando de dudas el futuro de los tres inversores de referencia que el Gobierno buscó para que formaran el núcleo duro de Aena. Fuentes cercanas a la oferta pública de venta (OPV) no descartan que la colocación se amplíe desde el 28% hasta el 41%, si quedan fuera del núcleo duro Ferrovial y el fondo británico TCI, o incluso hasta el 49% en el más improbable caso de que los March, a través Corporación Alba, tampoco pasen el corte.

La colocación ha despertado la avidez de los fondos extranjeros y en el libro de órdenes abundan las que oscilan entre los 48 y 53 euros por acción, como publicó CincoDías el jueves 29.La OPV se cubrió al completo el mismo día de su lanzamiento, el lunes 26 de enero, y fuentes cercanas a la operación indican que está ya sobresuscrita en varias veces. Y eso que todavía quedan varios días de presentaciones.

El precio de Ferrovial es el más bajo, y fuentes financieras indican que existe la creciente posibilidad de que finalmente quede fuera. La empresa que preside Rafael del Pino acordó comprar el 6,5% del capital de Aena a un máximo de 48,66 euros por acción, con una prima de 0,1 euros. Por encima de ese precio, quedaría fuera del núcleo duro y perdería también su puesto en el consejo.

Bancos involucrados en la operación indican que existe la posibilidad de que la compañía deje puesta una orden de compra en el tramo institucional de la OPV condicionada a que sea expulsada del núcleo duro. Fuentes cercanas a la compañía declinan hacer comentarios sobre esta posibilidad.

También los otros dos accionistas de referencia, TCI y Corporación Financiera Alba, corren peligro, pero mucho menos. Sobre la posibilidad de que puedan hacerse cargo de la participación, o al menos de un parte, de Ferrovial declinan hacer comentarios.

El riesgo de quedar fuera del núcleo duro es más alto en TCI, que ofrece 51,60 euros por acción por el 6,5% del capital, que en Corporación Financiera Alba. El brazo inversor de la familia March es el más generoso, con 53,33 euros por acción por el 8%.

Fuentes cercanas a la colocación indican que la posibilidad de ampliar el importe de la OPV está condicionada a que existe demanda suficiente para asumir la avalancha de papel adicional que conllevaría la salida de alguno o algunos de los socios de referencia. Si ellos salen también quedaría anulado el compromiso de permanencia en el capital de un año.

Las acciones adicionales tendrían cuatro opciones. Primera, repartirlas entre los inversores de referencia que se queden, siempre y cuando las quieran. Segunda, iniciar un nuevo concurso para elegir a los accionistas de referencia una vez transcurridos 180 días desde que Aena comience a cotizar. Tercera opción, elevar el número de acciones del tramo institucional. Y cuarta, no venderlas.

La posibilidad de que el Gobierno decida prescindir por completo del núcleo duro implicaría elevar el número de títulos de la OPV un 75%, y si es al precio máximo el Ejecutivo debería contar con un recambio para esos inversores que se caen. El control total que se ha reservado el Gobierno en la adjudicación de acciones en el tramo institucional, como publicó este periódico el 28 de enero, facilita que, en el hipotético caso de que Ferrovial, TCI o incluso Corporación Financiera Alba, pierdan su condición de núcleo duro, puedan acudir a la OPV con un precio más alto y que el Ejecutivo, a través de Enaire, les conceda participaciones similares a las solicitadas en el concurso del núcleo duro. A diferencia de la colocación de Logista de 2014, en la que los coordinadores (Credit Suisse y Goldman Sachs) tenían la última palabra sobre a quién entregaban las acciones en el tramo cualificado, en esta OPV la situación es la inversa. Los bancos –BBVA, Santander, Goldman Sachs, Merrill Lynch y Morgan Stanley– aconsejan, pero es el Ejecutivo el que decide. En el tramo institucional no hay prorrateo, la adjudicación es discrecional.

Si el precio de la OPV se sitúa en 48,66 euros por acción, el Estado ingresará unos 3.600 millones de euros; si es a 51, 3.750 millones; y si es al precio máximo de la horquilla orientativa de precios, unos 4.000. La diferencia entre incluir o no –al menos en un principio– a Ferrovial, y de paso, dar o mayor o menor recorrido a la acción, estriba en unos 150 millones de ingresos para el Estado.

Hoy, previsiblemente por la tarde, se conocerá el precio máximo que pagarán los inversores particulares. Fuentes cercanas prevén que se situará en el entorno del máximo de 55 euros por acción. Sobre este precio se realizará el prorrateo entre el sábado 6 y el domingo 7. Los particulares podrán revocar los mandatos cursados hasta hoy hasta el día 6, y podrán dar órdenes no anulables hasta ese día.

Disputa por comisiones en el tramo minorista

El folleto de la OPV deja la puerta abierta a que el Gobierno amplíe el número de acciones destinadas a los pequeños inversores, desde los 3,8 millones de acciones a los 7,6 millones, en caso de que no haya suficientes acciones para atender todos los mandatos de compra. El número de órdenes supera ya las 140.000, por lo que quedarían inversores sin acciones.

Los bancos del tramo minorista daban por hecho que se ampliaría su tramo, pero fuentes cercanas al proceso señalan que no está decidido. La clave está en las comisiones: menos acciones para los institucionales implica menos retribución para los colocadores del tramo cualificado, que cobran el 0,19%; más dinero para los del tramo minorista y un mayor coste para el Gobierno, puesto que por vender acciones a los particulares se paga más: el 1%. La decisión se tomará el día 7 a más tardar.