Apple y Microsoft pagan en España menos impuestos que ciertas pymes

Según el presidente de Iberaval

Apple y Microsoft pagan en España menos impuestos que ciertas pymes

A raíz de la reforma fiscal anunciada por el Gobierno, el presidente de Iberaval, José Rolando Álvarez, ha criticado de manera pública que se trata de una reforma "manifiestamente corta" e "injusta", y asegura que en España hay pymes que pagan más impuestos que grandes empresas como Apple o Microsoft.

Reforma fiscal salpicada por las elecciones

Rolando Álvarez apuesta por la competitividad, pero añadiendo la necesidad de una subida salarial, que considera justa y necesaria para los españoles. Asegura que la reforma fiscal tiene "mucho que ver" con las elecciones de este año, y considera que se siguen sin resolver los ingresos de los españoles para favorecer el estado del bienestar.

Acabar con el fraude y la economía sumergida

En un acto en “Los Desayunos de Ica”, el presidente de Iberaval ha hecho un análisis de la situación de España y la reciente reforma fiscal. Álvarez manifiesta que España tiene uno de los tipos de interés más altos de Europa y, sin embargo, su recaudación respecto al Producto Interior Bruto (PIB) sólo supera a la de Grecia. Por esto, subraya que no se pueden realizar ajustes con cargo a una sola parte, porque es injusto. Las empresas y familias que se han ajustado a la nueva realidad debe ir acompañado de una reasignación de impuestos más justa, para que las grandes empresas que evitan pagar, estén obligados, de manera que se acabe con el fraude y se evite la economía sumergida.

Una reforma social justa persiguiendo el estado del bienestar

José Rolando Álvarez propone para solventar estos problemas una reforma en la tributación española. Asegura que debe ser más “profunda” y perseguir la máxima de que "todos paguen impuestos”, de manera que se consiga recaudar todos los ingresos necesarios para repartir la riqueza y tener los recursos necesarios para ayudar a quiénes los necesitan. Destacó la importancia de apartar los intereses de los partidos y perseguir una reforma “de justicia social” que disminuya los impuestos de las empresas y aumente el dinero de las familias, para conseguir el estado del bienestar perdido.