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Oportunidades en empresas con alta calificación crediticia »

Bonos con riesgo mínimo que dan el 4% gracias a la caída del crudo

Campo de extraccion de petroleo en Venezuela.

Gigantes del petróleo como Exxon Mobil, que vale unos 260.000 millones de euros en Bolsa, Chevron (140.000 millones), ConocoPhillips (58.000) y otras empresas más pequeñas, como Hess (15.000) y Murphy Oil (6.000), se han visto dañadas por el hundimiento del precio del petróleo.

Las compañías que explotan negocios ligados al gas y al petróleo –especialmente las dedicadas a la exploración y a la producción– se hunden más de un 20% desde los máximos anuales, marcados en junio, cuando el petróleo se pagaba mucho más caro: el barril de Brent costaba más de 110 dólares y el Texas rondaba los 105. La buena noticia es que en las última sesiones sus acciones han recuperado levemente desde los mínimos que marcaron a mediados de diciembre.

Pero no solo los accionistas de estas compañías están viéndose afectados, también sus bonistas. La deuda high yield o basura (con una calificación por parte de las agencias de rating inferior al grado de inversión) ha sido la primera en verse dañada. “Algunos de los planes negocio de extracción de esas empresas (aunque afortunadamente no todos) estaban basados en la creencia de un precio del petróleo mayor”, advierten desde Lombard Odier.

La emisión de este tipo de deuda, ligada a proyectos de gas y crudo, se ha disparado un 3.000% desde el año 2000, hasta rozar en el presente ejercicio los 28.000 millones de dólares (unos 23.000 millones de euros), según los datos de Dealogic (véase gráfico). “Los bonos high yield sobre petróleo hallado a través del fracking (técnica para obtener el oro negro del subsuelo) en Estados Unidos son los que corren mayor peligro (...)”, avisa John J. Hardy, jefe de estrategia de Divisas de Saxo Bank. Andrés Sánchez Balcázar, gestor de Pictet, añade que es posible que la tasa de impagos de este tipo de deuda se dispare.

La oportunidad surge porque en momentos de temor generalizado como el actual al mercado le cuesta discriminar. Incluso monstruos como Exxon Mobil, Chevron y ConocoPhillips se han visto afectados, pese a que su riesgo de impago se aproxima a cero. Exxon Mobil es una de las pocas empresas del mundo con calificación de matrícula de honor: triple A por Moody’s y Standard & Poor’s; Chevron cuenta con un sobresaliente alto (doble A) y ConocoPhillips, con un sobresaliente bajo (A simple). Estas dos últimas ofrecen deuda a entre 16 y 17 años con rentabilidades de más del 4%. Eso sí, en dólares.

La perspectiva de que el billete verde continúe debilitándose frente al euro ante las potenciales compras de deuda soberana por parte del Banco Central Europeo, capitaneadas por Mario Draghi, añade un posible aliciente a la compra de activos en dólares. Hay que tener en cuenta en cualquier caso que esto supone un riesgo adicional.

Las rentabilidades se han disparado en las últimas sesiones al calor de la espiral bajista del petróleo: desde el 3,7% que pagaba ConocoPhillips en su deuda con vencimiento en octubre de 2032, al 4,1%. El interés de los bonos de Chevron que expiran en agosto de 2032 ha subido del 3,8% al entorno del 4%. Desde luego, no todas las empresas dedicadas a los negocios son iguales. La agencia de calificación Fitch acaba de publicar un informe en el que asegura que “la actual caída en los precios del crudo no afectará negativamente a los proyectos de petróleo y gas calificados por Fitch, ya que generalmente se benefician de estructuras pactadas o economías excepcionalmente fuertes que otorgan estabilidad”.

Miguel Paz, director de unidad de gestión de Unicorp Patrimonio, también indica que hay que diferenciar y que comienza a haber oportunidades, empresas que son muy sólidas y que ofrecen rentabilidades realmente interesantes. Hay que tener en cuenta que la deuda sénior será la última en sufrir algún tipo de problema en el hipotético caso de que una empresa del tamaño de ConocoPhillips, por ejemplo, se viera dañada por unos precios constantemente bajos del petróleo.

Las rentabilidades que pueden obtenerse de compañías como Hess y Murphy Oil, que aunque con peores rating que sus rivales no son consideradas bonos basura –ambas tienen una calificación de BBB, dos escalones por encima– superan el 5%, cuando en sus mejores momentos apenas pagaban un 3,2%.

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