Seguirá adelante con la consolidación fiscal

Rajoy: “Alcanzaremos el objetivo de déficit del 5,5% en 2014”

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, durante su intervención en la cumbre organizada por el Financial Times
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, durante su intervención en la cumbre organizada por el Financial Times EFE

Este mayor crecimiento que el resto de sus socios comunitarios se ha visto ensombrecido en parte por el deterioro de los grandes países del euro: las economías alemana e italiana cayeron en ese período y la francesa no creció por tercer trimestre consecutivo. Un dato muy negativo que invita a pensar que España se verá afectada en la segunda parte del año, toda vez que esos tres países absorben el 40% de las exportaciones españolas. A este borrón se han unido las salvedades presentadas por el BCE y la Comisión Europea en el último informe sobre el programa de rescate a España, en el que plantean dudas sobre el cumplimiento del objetivo de déficit por las rebajas de impuestos incluidas en la próxima reforma fiscal.

“España alcanzará el objetivo de déficit del 5,5% en 2014”. Así lo aseguró Rajoy durante su intervención en el FT Spain Summit 2014, organizado por el diario Financial Times, rechazando las posibles dudas que proceden de Francfort o Bruselas sobre el cumplimiento de los objetivos pactados con las autoridades comunitarias. El presidente del Ejecutivo confirmó que seguirá adelante con la consolidación fiscal y con el programa nacional de reformas. En este último apartado hizo referencia a algunos de los ejes de ese plan como la reforma de la administración pública, la unidad de mercado, la formación de los trabajadores y la reforma fiscal. Y destacó como la principal prioridad la lucha contra el desempleo. “Ha habido un cambio fundamental y es que ya se crea empleo neto, pero eso es insuficiente y lo que tenemos que hacer es perseverar y seguir trabajando”, insistió.

En relación al estancamiento del crecimiento económico de los grandes países europeos, Rajoy recordó que “me encantaría que a mis vecinos les fuera mejor que a mí” y constató que las exportaciones son esenciales para la economía española. Pese a que en la disputa entre Hollande y Merkel, Rajoy siempre se ha mostrado más cercano a las tesis alemanas, ayer sorprendió al mostrar un apoyo implícito a la flexibilización de los objetivos de déficit, tal y como pide Francia. “Mi experiencia propia me dice que cuando se presenta un plan sensato, razonable y con visos de cumplimiento y cuando se percibe voluntad de cumplir, se puede hablar y se llega a un entendimiento y yo estoy absolutamente convencido de que así va a ser”, dijo al ser preguntado sobre las cuentas públicas galas que están siendo revisadas por Bruselas. Si los Presupuestos pasan el examen, la UE podría conceder más tiempo y más margen de déficit a Hollande, siempre y cuando acometa las reformas pendientes.

Pese a que España cumplirá sus objetivos de déficit, otros socios no lo harán y necesitan el salvavidas de Bruselas para que les imponga una senda de consolidación fiscal menos estricta, de forma que puedan destinar parte del dinero a la economía productiva. En el razonamiento de Rajoy también pesó el hecho de que España se ha visto beneficiada en varios ejercicios por la flexibilización de los objetivos de déficit, ante la imposibilidad de rebajar un desfase tan abultado (110.000 millones de euros en 2009) en plena recesión económica. “La flexibilidad es un principio y un valor en si mismo”, dijo.

Los ponentes que participaron en la jornada resaltaron que el trabajo, en el caso de España, no está hecho del todo y que todavía quedan muchas reformas pendientes, en especial en lo referente a consolidar la confianza que los mercados han depositado en la economía española. “España ha sabido diferenciarse de otros países europeos (en clara alusión a Francia o Italia) y ha roto una opinión pesimista sobre la economía”, apuntó Antonio Zoido, presidente de Bolsas y Mercados Españoles (BME). “De una situación de desconfianza y de excesivo endeudamiento se ha pasado a una etapa de reformas que no se han hecho en otros países y eso ha calado en los inversores”, subrayó. Y lo certificó con datos: España es la segunda nación, por detrás de Reino Unido, que más dinero ha captado para ampliaciones de capital o salidas a Bolsa.

Gran parte de esos fondos que han regresado a las bolsas y a las empresas españolas procede del extranjero, lo que, a juicio de Francisco Javier Garzón, consejero delegado de ICEX, es un síntoma de que España vuelve a ser atractiva para el inversor extranjero. “Hemos visto un cambio de percepción en las reuniones que mantenemos con los fondos soberanos y los fondos de inversión. España fue el cuarto país de la OCDE que más inversión extranjera atrajo el pasado ejercicio. Ya hay más de 13.000 compañías y éstas generan 1,2 millones de empleos. Se está produciendo un seguimiento de potenciales proyectos que antes no se hacía”, resaltó durante su intervención. A juicio de Garzón, una de las asignaturas pendientes para el total restablecimiento de la economía española pasa por la mejora de los canales de financiación para las pequeñas y medianas empresas, en especial los creados al margen de las entidades financieras.

En cuanto a los sectores con un mayor potencial de crecimiento, el consejero delegado del ICEX hizo referencia a aquellos con mayor valor añadido en los que las empresas españolas empiezan a tener un nombre en el extranjero. “El sector financiero, la biotecnología o las tecnologías de la información son sectores que necesitan en muchos casos un empujón de capital que no encuentran en el mercado doméstico”, aseguró.

Brufau insta a vender activos para reducir la deuda pública

El análisis del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el de los grandes empresarios españoles sobre la salida de la crisis económica coincide en líneas generales. Dónde existen más divergencias es en el punto en el que nos encontramos actualmente. El Ejecutivo cree que España ha dejado atrás lo peor y ahora afronta una etapa de crecimiento continuado, mientras que los empresarios destacan que el trabajo apenas ha empezado y el impulso reformista debe continuar. El presidente de Repsol, Antoni Brufau, aplaudió las reformas acometidas por el Ejecutivo desde hace tres años, pero recalcó que queda mucho por hacer. “Los que trabajamos y vivimos en España podemos dar fe de que esto es una auténtica realidad. Peor aún quedan muchas cosas que hacer para seguir mejorando esa productividad y competitividad de las empresas, más aún en un momento en el que la europea está dando señales de desaceleración”, remarcó. Entre las reformas pendientes, el presidente de Repsol apuntó a la urgencia de una reforma educativa a largo plazo y a proseguir en la senda de reducción del endeudamiento privado y público. El primero ha caído con fuerza a lo largo de los dos últimos años, más por el desapalancamiento realizado por las empresas que el de las familias, mientras que el pasivo de las administraciones públicas no ha dejado de crecer y superará el 100% del PIB el próximo año.

Para reducirlo, Brufau apostó por la venta de activos como una de las vías más rápidas para evitar ese desajuste. “El nivel de endeudamiento es insostenible”, apuntó. El presidente de Repsol también abogó por potenciar el espíritu emprendedor, con medidas como algunas de las incluidas en la Ley de Emprendedores, y resaltó que en España hay un talento desaprovechado brutal. “Falta acceso a la financiación de los proyectos, a la formación y falta capacidad de liderazgo”, resaltó. En la jornada organizada por Financial Times también intervino Javier Monzón, presidente de Indra, una de las empresas españolas con más presencia en el extranjero, quién resaltó la necesidad de cambiar el modelo tecnológico. “Hasta ahora hemos sido usuarios de tecnología y no un país capaz de generar innovación disruptiva. Y la principal razón es que el entorno competitivo no era muy exigente y eso hacía que no fuéramos muy innovadores”, subrayó.

Medidas regulatorias
En su opinión, todo eso ha cambiado y ahora es necesario crear un modelo basado en el mundo digital. “Hay en todo el mundo oportunidades para todo aquel que quiera innovar en el mundo digital. España tiene un gran potencial de futuro para ser un país innovador. Las políticas para hacerlo ya se están implementando y si seguimos por ese camino, podremos lograrlo”, aseguró. De hecho, el presidente de Telefónica, César Alierta, fue el que cuantificó el lunes que se podrían crear hasta 300.000 empleos en los próximos cuatro años con la economía digital.

El presidente de Indra destacó que son necesarias mejoras en la financiación durante la primera etapa de los proyectos empresariales. “Es básico apoyar el emprendimiento y así evitar la fuga de talento que se está produciendo como consecuencia de la crisis y de las restricciones financieras”. Monzón destacó que, por encima de cualquier iniciativa, la más importante es la eliminación de las medidas regulatorias que distorsionan una actividad empresarial. “A veces la regulación es más determinante que la actuación de los propios ministerios a la hora de potenciar la innovación en un sector”, dijo. Y para ello puso como ejemplo el liderazgo que Japón adquirió hace varias décadas cuando comenzaron las comunicaciones a través del fax. “Fue el primer país capaz de sustituir las comunicaciones oficiales por las de fax y eso le dio ventaja frente al resto”, apuntó.