Los analistas, pendientes del Investor Day que celebra hoy

El mercado espera otro superdividendo Endesa

Sede de Endesa en Madrid. Ampliar foto
Sede de Endesa en Madrid.

Todas las miradas están puestas en el Investor Day que Endesa celebra hoy en Londres. La acción de la eléctrica española llega a esta presentación en un momento dulce en Bolsa. Y es que el precio de los títulos de la eléctrica están en el nivel más alto visto en los últimos seis años, con una rentabilidad acumulada desde enero de más del 30%. El impulso recibido por el valor en los últimos días se debe, en parte, a la ‘ayuda’ recibida por parte de varias firmas de análisis internacionales que han elevado el precio objetivo al valor más allá de los 30 euros por acción.

La última casa de análisis que ha revisado los números que tenía para Endesa ha sido JPMorgan, que ha elevado el precio objetivo en casi un 70%, hasta los 33 euros desde los 19,50 euros anteriores. Se suma así a Exane BNP Paribas, que lo ha incrementado hasta 34 desde 26 euros, y a Société Générale, que llega a los 33,8 euros desde los 30 anteriores.

La razón, según fuentes de mercado, no es otra que el esperado anuncio de otro dividendo extraordinario de elevada cuantía que se sumaría al previsto ya de 7,795 euros brutos por acción que, previsiblemente, será repartido antes de que acabe 2014.

“La desinversión realizada por la compañía en América Latina mediante la venta a su matriz Enel de los activos de Enersis tiene un punto positivo y Endesa se queda sin deuda con esta operación, permitiendo a la compañía un aumento de liquidez importante que, con toda probabilidad, será destinado a nuevos pagos de dividendo”, explica Víctor Peiró, director de análisis de la firma Beka Finance.

El experto considera que en la Bolsa española hay mucho apetito por valores que ofrecen elevada rentabilidad por dividendo al estilo de Enagás y Red Eléctrica (la de Endesa está en 4,81%, una de las más elevadas de la Bolsa española y podría llegar a más del 6% si se paga el otro dividendo).

Peiró espera que el dividendo extraordinario de 7,7 euros se distribuya antes de final de año y que el otro dividendo que espera el mercado y que, a juicio del experto, rondaría los 5 ó 6 euros por acción, se repartiera en 2015 o de una vez o fraccionado en dos pagos.

Potencial elevado

Goldman Sachs indica en un informe distribuido a sus clientes, que la compañía energética podría repartir con cargo a 2014 este segundo dividendo extraordinario de 4.000 millones de euros. Esta cifra se traduciría en una rentabilidad de entre el 5,8% y el 6,3% para los inversores. Aunque el broker no ha cambiado su precio objetivo para la eléctrica, actualmente en 33,10 euros, “teniendo en cuenta esta capacidad de rentabilidad por dividendo de hasta el 7%, valoramos Endesa en 44 euros por acción”, lo que supone un potencial de revalorización de casi el 50%.

Valor atractivo centrado 100% en España

“En un momento en el que el crecimiento económico mundial está en duda, el hecho de tener el negocio centrado en España, como es el caso de Endesa, le da un mayor atractivo respecto a otras compañías del sector”, explica Víctor Peiró, de Beka Finance. Y es que Endesa es una compañía 100% española una vez cerradas estas operaciones con Enersis.

Los expertos insisten en que la estrategia seguida por la compañía española es distinta a la de otras compañías del sector, como es el caso de Iberdrola. Esta última estaría analizando distintas opciones para crecer en el mercado norteamericano. El grupo financiaría estas potenciales adquisiciones con ventas de activos en España y de renovables en el exterior para no aumentar su deuda y/o diluir al accionista actual con la entrada de un socio en el accionariado. Según apunta la agencia Reuters, Iberdrola ha encargado a JP Morgan la venta de una participación minoritaria en activos renovables fuera de España por alrededor de 2.000 millones de euros. Al mismo tiempo sopesa la venta de otra participación minoritaria en su red en España, operación en la que trabaja desde hace meses Morgan Stanley, con la que podría captar cerca de 3.000 millones de euros. “De materializarse estas operaciones, Iberdrola reduciría notablemente su peso en España, algo que ya se está produciendo de una forma orgánica dado que la eléctrica ha reducido sensiblemente las inversiones en su país de origen”, explica Bankinter.