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Diez consejos para proteger tus contenidos en redes sociales y servicios online

Diez consejos para proteger tus contenidos en redes sociales y servicios online

El reciente robo de fotografías personales de distintos famosos ha generado dudas en torno a la seguridad de los sistemas online, de las plataformas en la nube y de las redes sociales. Aunque es cierto que las empresas que gestionan ese tipo de servicios tienen que ofrecer garantías de seguridad, los usuarios pueden seguir algunas pautas para reforzar la protección de sus contenidos y prevenir posibles problemas.

Ha sido tras el robo de fotos en iCloud cuando han saltado las alarmas sobre la privacidad y seguridad de los contenidos online de los usuarios. En un contexto en el que cada vez se comparte más en la Red, es bueno conocer algunos consejos básicos para mejorar la seguridad y limitar la exposición de los contenidos personales.

Las contraseñas son las protagonistas del primer consejo. Aunque desde las compañías con servicios online y desde las firmas de seguridad se ha destacado la importancia de contar con contraseñas robustas, lo cierto es que no siempre sucede. Muchos usuarios prefieren la comodidad de contraseñas sencillas ya que se recuerdan más fácilmente. Sin embargo, la comodidad implica una menor protección, por lo que la primera recomendación es seguir las pautas básicas para disponer de una contraseña robusta.

En el caso de iCloud y el robo de fotos, una posible causa que se está investigando es la vulneración de cuentas por deficiencias en las contraseñas. Se trata solo de un ejemplo, pero puede ser instructivo para que los usuarios vean las consecuencias de no disponer de un 'password' adecuado.

Controla tus opciones de privacidad

El segundo consejo es controlar las opciones de privacidad de todos los servicios en los que se tenga actividad. Se trata de una acción que parece evidente, pero que no siempre se lleva a cabo. Los usuarios deben comprobar los acuerdos y permisos que tienen activados en sus distintos servicios.

No controlar las opciones de privacidad puede provocar que todos los contenidos que se suban, publiquen o almacenen queden abiertos a toda la Red. En este sentido, es importante revisar las opciones de privacidad porque algunos servicios establecen por defecto la apertura de todos los contenidos, de manera que si no se especifica todos los contenidos pasan a estar visibles para cualquier usuario.

Servicios como Facebook o Google+ han evolucionado en este sentido y ofrecen páginas específicas para mostrar la privacidad establecida. Restringir el acceso a los contenidos y limitar las personas que pueden consultarlos es una forma de preservar la intimidad de los usuarios y su presencia online.

Medidas de seguridad básicas

Realizar una navegación segura es otra clave para conseguir proteger los contenidos online de los usuarios. En este sentido hay varias recomendaciones sencillas pero efectivas, que pueden ser de gran utilidad.

El tercer consejo está en esta línea y es utilizar páginas con HTTPS, que es un protocolo de acceso seguro. Se trata de una forma de aumentar las garantías durante la navegación. Buena parte de los servicios más populares ofrecen esta medida de protección adicional y puede ser muy interesante para los usuarios.

También dentro de este grupo de consejos basados en medidas de seguridad básicas, no utilizar redes WiFi desconocidas es fundamental. Ya hemos hablado de los riesgos de este tipo de conexiones y es bueno recordar que su uso puede comprometer la seguridad de los usuarios. Si no es recomendable usar redes WiFi desconocidas para navegar, a la hora de acceder a contenidos íntimos o de compartirlos la recomendación es todavía menor. Lo ideal es esperar, si es posible a contar con una red de confianza para ello.

El quinto consejo está relacionado con los anteriores. Se trata de evitar acceder o compartir información personal en equipos que no sean propios. Es una medida de precaución que puede parecer evidente, pero que en ocasiones se olvida. Como sucede con las redes WiFi ajenas, lo ideal es esperar a contar con un equipo propio.

Por último dentro de este grupo, el sexto consejo es cerrar siempre las sesiones de los sitios web a los que se accede. En ocasiones se recurre a mantener las sesiones abiertas por comodidad. Sin embargo, esa política puede hacer que un extraño acceda al servicio y a los contenidos si consigue hacerse con el equipo. Esta recomendación es aún mayor en los casos en los que se necesita acceder a algún servicio desde un equipo que no es propiedad de los usuarios.

Control sobre los contactos

Más allá de ese grupo de consejos, hay otros relacionados con los contactos online. Es muy habitual que los usuarios reciban peticiones de amistad o comunicaciones de personas que no conocen. Ante ese tipo de invitaciones, el séptimo consejo es desconfiar. Es habitual que en redes como Facebook se produzcan invitaciones así, que buscan conseguir permisos para consultar datos de los usuarios.

Aunque esas invitaciones puedan parecer inofensivas, no lo son. Los ciberdelincuentes pueden recopilar datos útiles viendo los perfiles de los usuarios, de manera que se les ayuda si se les concede aunque se la menor concesión. En estos casos, lo ideal es no aceptar a ninguna persona que no se conozca.

Relacionado con lo anterior, el octavo consejo es desconfiar también de eventos o campañas promocionales que no se conozcan o que generen dudas. La causa es similar a la anterior y lo ideal en estos casos es mantener una política firme y descartar los contenidos de fuentes dudosas.

En noveno lugar, también relacionado con los contactos, es importante no compartir datos privados de acceso a servicios. Al compartir contraseñas o datos que puedan facilitar el acceso a los contenidos se pierde el control sobre la protección. Aunque se confíe en el contacto en cuestión, al revelar detalles de esta naturaleza se compromete la seguridad y los usuarios pueden quedar expuestos.

Por último, el décimo consejo es utilizar el sentido común y controlar los contenidos que se comparten. Los problemas en iCloud han demostrado que más allá del robo de fotografías, el problema ha sido su naturaleza. Los usuarios deben saber que al compartir contenidos siempre hay riesgos y por ello una forma de prevenir problemas es evitar compartir aquellos materiales más sensibles, que en ningún caso se quiere que salgan a la luz.

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