Piden freno a las tasas a camiones foráneos en varios países

Los transportistas españoles advierten discriminación en la UE

El colectivo urge apoyo a Fomento en sus protestas ante Bruselas

Muelle del puerto de Barcelona con tráfico de camiones.
Muelle del puerto de Barcelona con tráfico de camiones.

Los transportistas españoles demandan una regulación homogénea en el marco de la UE y tratan de involucrar en esta cruzada al Gobierno. La patronal Astic, a través de la europea IRU (International Road Transport Union), ha recurrido la implantación de tasas por circular como la HGV británica, y lo hará con el impuesto a transportistas extranjeros proyectado en Alemania o la futura ecotasa en Francia, cuya entrada en vigor se prevé en 2015.

El colectivo, representante de 210 de las mayores empresas de transporte por carretera del país, ha pedido a Fomento que secunde la protesta ante la UE. Al mismo tiempo, se reclama igualdad en torno a cuestiones como el régimen sancionador, pesos y dimensiones de los vehículos.

El director general de Astic, Ramón Valdivia, asegura que las costuras europeas se están rasgando en lo que toca al transporte por carretera, “verdadero sistema arterial de la UE” y del que depende el 80% del tráfico de mercancías. El Gobierno español se ha mostrado contrario al pago por uso en las vías de alta capacidad durante toda la legislatura y en Astic están seguros de que Fomento no variará su posición. Sin embargo, los camiones españoles están sometidos a la citadas nuevas tasas y regulaciones en Europa: “Ya no se trata siquiera de frenar impuestos contra un sector fuertemente golpeado por la crisis. Simplemente demandamos igualdad de trato en Europa para nuestros transportistas a la vista de que en determinados países se quiere penalizar solo a los extranjeros”.

Unos 20.000 camiones de media cruzan diariamente la frontera de España con Francia, y los camiones españoles tienen, junto a holandeses y alemanes, notable presencia en Reino Unido.

En Francia, el sector ha llegado a aplaudir la imposición de una tasa a los vehículos de fuera, pero plantarán cara a cualquier decisión que afecte a la flota local. El nuevo gabinete de Valls ya ha recibido el aviso por parte de las patronales de que no aceptarán una ecotasa, tal y como se ha anunciado de 13 céntimos por kilómetro en autovías.

Astic calcula que los nuevos gravámenes, proyectados en Europa y amparados por la directiva Euroviñeta, encarecerán hasta un 6% los costes de los camiones españoles.

En pleno debate con el Gobierno sobre la regulación que ampliará peso y dimensiones máximos de los vehículos, otro frente abierto es el del céntimo sanitario. Este impuesto indirecto sobre los carburantes se aplicó entre 2002 y 2013, cuando se integró en el Impuesto Especial sobre Hidrocarburos. Fue el Tribunal de justicia de la UE el que en febrero lo decretó contrario a la Directiva sobre Impuestos Especiales.

En el sector se calcula que el Gobierno ha recaudado 3.500 millones en diez años que, en virtud de la sentencia, tendría que devolver a los transportistas. Astic reconoce que el momento económico noacompa, pero demandará a Hacienda máxima agilidad en los trámites.