La operación cambiará la estructura de negocio de la filial

Telefónica atacará la banda ancha fija en todo Brasil con la compra de GVT

La ‘teleco’ superará los 100 millones de accesos en el país

Logotipo de Telefónica.
Logotipo de Telefónica.

Telefónica va a atacar con fuerza el negocio de la banda ancha fija en todo Brasil si finalmente logra hacerse con el control de GVT. A la espera está de la decisión final de la francesa Vivendi ante la oferta de 6.700 millones de euros, presentada esta misma semana.

Y es que la toma de control de GVT va a abrir a Telefónica la puerta de numerosos estados brasileños. La todavía filial de Vivendi mantiene presencia en el negocio de la banda ancha fija en 152 ciudades del país, con especial posicionamiento en el sur de Brasil, mientras que la operadora española concentra la mayor parte de su actividad en la telefonía fija en Sao Paulo, presencia derivada de la compra de la vieja Telesp. Entre otros lugares, GVT cuenta con actividades en Río de Janeiro o el distrito federal de Brasilia.

En esta ofensiva, la operadora hará valer su posicionamiento en el mundo del móvil, donde cuenta con 79,4 millones de usuarios, así como con el despliegue realizado en las tecnologías de 3G y 4G, que facilitan el acceso a internet a alta velocidad. “La convergencia fijo-móvil facilitaría los nuevos despliegues”, señalan fuentes del sector.

La transacción aportará a Telefónica un total de 2,76 millones de accesos de banda ancha fija, con lo que su parque total se situará en 7,12 millones, según las estimaciones del regulador Anatel, con lo que la operadora española superaría a América Móvil.

De igual forma, la operación proporcionará a Telefónica en torno a 7,6 millones de accesos de telefonía fija, que al sumarse a los 95,1 millones que la teleco tenía a final de junio (incluidos los móviles), situará el parque total en 102,7 millones, ligeramente por encima de América Móvil, que cerró el primer semestre con 102,3 millones.

Además, la compra de GVT ayudará a Telefónica a mejorar su posición en el ámbito de la televisión de pago en Brasil, al incorporar 799.000 nuevos clientes en este ámbito. De esta forma, el grupo español pasará a tener más de 1,48 millones de usuarios, según los datos de Anatel, por delante de Oi, pero lejos de América Móvil y de Sky, que está en proceso de venta a AT&T.

Estos movimientos también afectarían a la estructura de negocio de Telefónica Brasil. En la actualidad, el mundo del móvil aporta en torno al 67% de los ingresos de la compañía (3.494 millones de euros en el primer semestre del año), mientras que el segmento fijo aporta cerca del 33% (unos 1.797 millones de euros entre enero y junio).

Al integrar GVT la situación será diferente. En función de los datos de 2013, último ejercicio cerrado, con la inclusión de la filial de Vivendi, que ese año registró un volumen de negocio de 1.709 millones de euros, el segmento de la telefonía fija en Telefónica Brasil pasaría a aportar casi el 42% de los ingresos, nueve puntos porcentuales más.

En términos estratégicos, la operación de GVT permitirá a Telefónica impulsar la comercialización de ofertas integradas, así como la atracción de usuarios móviles hacia el segmento fijo. “La compra de GVT es muy complementaria para Telefónica porque le fortalece en el negocio fijo y le ayuda en la televisión de pago”, indican fuentes del sector, que añaden que la operadora española camina así hacia las tendencias que se empiezan a dar en los distintos mercados europeos y en EE UU.

Telecom Italia trata de maniobrar

La operación planteada por Telefónica no está todavía cerrada. Telecom Italia está intentando alcanzar un acuerdo con Vivendi en Brasil. Según Bloomberg, el grupo italiano estaría tratando de adquirir GVT a cambio de dinero y de acciones propias. Las negociaciones las estarían llevando a cabo los consejeros de ambas empresas, Marco Patuano y Vincent Bollore. Dentro del acuerdo, Telecom Italia contrataría los contenidos de Canal Plus Francia, compañía controlada por Vivendi, para su comercialización.

No obstante, según fuentes del mercado, para poder realizar este movimiento, Telecom Italia tendría que hacer una ampliación de capital. Y para ejecutarla, dicen, debería contar con el respaldo de los accionistas. El momento es complicado. Y es que, por ejemplo, los socios de Telco (holding participado por Telefónica, Mediobanca, Intesa Sanpaolo y Generali y que posee un 22% del capital), están queriendo salir del grupo.

Otro de los problemas a los que se enfrenta Telecom Italia es su fuerte endeudamiento, así como el deterioro de sus cuentas en Brasil y en Italia.

En cualquier caso, el grupo italiano, que el pasado miércoles aseguró que estudiaría todas las opciones estratégicas, va a seguir tratando de frenar la oferta de Telefónica por GVT.