Por la crisis de Banco Espirito Santo

Portugal Telecom pierde peso en la fusión con la brasileña Oi

Las operadoras mantienen el proyecto de integración, pero PT baja del 38% al 25,6%

Sede central de Portugal Telecom.
Sede central de Portugal Telecom.

Las operadoras Portugal Telecom (PT) y la brasileña Oi acordaron modificar los términos de su fusión, anunciada en octubre de 2013, y la empresa lusa poseerá un 25,6 % de la firma resultante de este proceso, frente al 38% inicialmente previsto.

En un comunicado al regulador bursátil luso, las dos empresas reafirmaron su intención de fusionarse y justificaron este cambio por la inversión en deuda del Grupo Espírito Santo realizada por PT, que alteró la valoración realizada hace meses de los activos de la firma portuguesa.

Los cerca de 900 millones de euros en pagarés que suscribió PT con una subsidiaria del Grupo Espírito Santo (llamada Rioforte) habían sido en un principio incluidos en la tasación de la operadora lusa y dejaron ahora de estarlo.

Hoy mismo PT informó de que el grupo no le reembolsó 847 millones de euros en pagarés en el día en que vencía esta deuda, lo que confirma las dudas de los analistas sobre la delicada situación financiera del conglomerado empresarial controlado por la familia Espírito Santo, una de las más ricas e influyentes del país y propietaria del banco BES.

Hace dos semanas, Oi aseguró no haber sido informada ni haber participado de esta inversión e, incluso, sus dos representantes en el consejo de administración de la operadora lusa abandonaron su cargo, reflejo de las tensiones creadas por esta cuestión.

El “memorando de entendimiento” firmado hoy permitirá a PT recibir el valor de la deuda no reembolsada en acciones de Oi, y aunque su porcentaje en el “gigante” resultante de su fusión caerá más de doce puntos hasta el 25,6 %, tendrá derecho a recomprar esos títulos posteriormente.

Ambas partes subrayaron que “desarrollarán contra Rioforte las acciones legales a su disposición con vistas a obtener el reembolso de su deuda”.

La fusión de PT y Oi dará lugar a una firma que se colocará entre los veinte mayores “gigantes” a nivel mundial del sector de las telecomunicaciones.

Más de cien millones de clientes repartidos en cuatro de los cinco continentes, cerca de 30.000 empleados y un volumen de facturación superior a los 12.000 millones de euros anuales son algunas de las cifras de esta operación, que alumbrará al mayor grupo luso-brasileño de todo el mundo.