Tribuna

Claves para invertir en busca de dividendos

Hoy en día, la gente vive más años y es cada vez más común que se encarguen de financiar su propia jubilación. Sin embargo, en un momento en el que los ahorros en efectivo y las inversiones en renta fija ofrecen rentabilidades reducidas, existe una creciente demanda de productos que generen rentas de forma sostenible. En este sentido, las inversiones en renta variable podrían ser la solución para muchos inversores. En todo el mundo, las empresas aspiran recompensar a sus accionistas por medio de dividendos (los pagos que se abonan a los inversores). Para aquellos que buscan una fuente regular de ingresos, así como el potencial de proteger –o incluso aumentar– su capital, invertir específicamente en empresas que proporcionan un flujo sostenible de dividendos regulares ha pasado a ser una opción que cada vez goza de más popularidad. No obstante, no todas las empresas distribuyen dividendos a sus inversores y puede haber notables variaciones dependiendo de la región, el sector o el tamaño de la compañía.

La inversión para conseguir rentas cuenta con una gran tradición en Europa y Estados Unidos, pero ahora los mercados emergentes también son una valiosa fuente de empresas con balances y flujos de caja saludables, una característica esencial para generar un flujo regular de dividendos. Actualmente, estos mercados en desarrollo representan uno de cada siete dólares abonados en concepto de dividendos en todo el planeta y constituyen cotos cada vez más variados para obtener rentas. En 2013, la mayor contribución a los dividendos por país correspondió a Estados Unidos, con un 37%, mientras que la cuota de Europa se redujo y las empresas de los mercados emergentes y Asia aumentaron las suyas. En Europa, los dividendos más elevados últimamente han procedido de Dinamarca, Noruega y Suecia, mientras que las empresas españolas, italianas y portuguesas han reducido sus distribuciones. Pero incluso donde la austeridad y las perspectivas de crecimiento reducido son más acuciantes, es posible encontrar empresas sólidas con alcance internacional que están en disposición de distribuir una parte de sus saludables beneficios a los accionistas.

El sector en el que una empresa desarrolla su actividad también importa. Las empresas tecnológicas son las que más rápidamente han aumentado sus dividendos en los últimos tiempos, lideradas especialmente por Apple. Sin embargo, en términos generales, la tecnología constituye un sector relativamente pequeño y es el financiero el que actualmente ofrece el nivel más alto de dividendos: 218.000 millones de dólares en 2013. La industria petrolera también aumenta de forma regular sus pagos de dividendos y representa uno de cada siete dólares abonados en concepto de dividendo en 2013. El sector de la minería ha retrocedido durante los últimos dos años a medida que la burbuja de las materias primas se ha ido desinflando. No obstante, este sector podría convertirse en una buena fuente de dividendos, si los planes de los directivos para reducir la inversión en inmovilizado se ejecutan.

En 2013, las empresas internacionales cotizadas distribuyeron dividendos por valor de 1,03 billones de dólares, lo cual constituye un récord en el ámbito de las acciones con reparto de dividendos. No obstante, la cuantía de los dividendos pagados por las empresas suele reflejar la fase de desarrollo en la que se encuentran: las de reciente creación pueden necesitar reinvertir su efectivo para ampliar su negocio, mientras que las compañías más consolidadas pueden tener más margen para recompensar a sus accionistas. A medida que una empresa crece, los dividendos que abona podrían crecer, pero también ésta podría optar por reducir o no distribuir dividendos en épocas de mayor dificultad. Esta situación se hizo patente durante la crisis financiera, pero a medida que las empresas han fortalecido sus balances, los dividendos a los accionistas se han restituido, e incluso aumentado, de forma progresiva.

¿Qué nos deparará el futuro? La búsqueda de rentas es algo más que una simple respuesta a los bajos tipos de interés. Supone un cambio generacional en poblaciones que envejecen y dependen cada vez más de sus ahorros y que podrían necesitar mantener sus inversiones en renta variable durante mucho más tiempo que en el pasado. Es posible que los fondos de renta variable internacional con reparto de dividendos –especializados en invertir en empresas fiables que abonan estos pagos– se conviertan en una opción cada vez más popular para aquellos inversores que buscan rentas.

Alex Crooke es colaborador del Observatorio Inverco.