La banca celebra el apoyo pero duda de que la concesión se dispare

¿Reactivarán el crédito las medidas del BCE?

¿Reactivarán el crédito las medidas del BCE?

Los 400.000 millones de euros de liquidez para financiar a la economía real que el BCE facilitará a la banca le permitirán dar créditos a mejor precio pero no necesariamente conceder más.

“La línea de liquidez vinculada al crédito quizás sea la medida más potente”, valora David Ardura, subdirector de gestión de Gesconsult, en referencia a la LTRO (Long-term Refinancing Operation), la barra libre de liquidez de 400.000 millones de euros que el Banco Central Europeo pondrá a disposición de la banca, a condición de que destine los recursos a financiar empresas no financieras y a familias que no busquen adquirir una vivienda.

Se trata, según la opinión de todos los analistas consultados, de la medida estrella que anunció Mario Draghí en el que podría denominarse el "Día D" de su mandato, la jornada en la que el Banco Central Europeo decidió pasar a la acción con la artillería pesada por delante.

El dinero se subastará entre septiembre de 2014 y junio de 2016 a un tipo del 0,25% (el precio del dinero más un diferencial de 10 puntos básicos) y solo quienes lo inyecten a la economía real podrán mantenerlo a tipos bajos hasta 2018.

“En un momento de tipos bajos, y ante la falta de alternativas rentables, puede ser que la banca empiece a dar crédito para mejorar sus cuentas ahora que el carry trade deja de ser rentable”, asume Ardura, en referencia a la extendida práctica entre la banca española de utilizar los manguerazos de liquidez del BCE para comprar deuda soberana de países periféricos para hacer caja, en lugar de destinarlos a dar crédito. “De todo lo que se ha visto es lo que más me convence por novedoso. El BCE ha estado fino al condicionar la liquidez a que se preste a las empresas”, apunta el catedrático de Fundamentos del Análisis Económico de la Universidad de Valencia Joaquín Maudos.

El profesor también subraya el efecto añadido que tendrá colocar en el -0,10 el tipo de interés por mantener el dinero en la facilidad de depósito del BCE, es decir, cobrar a los bancos por hacerlo, incentivando que saquen el dinero de allí y lo destinen a dar préstamos. A priori, la cifra afectada no parece elevada, pues el conjunto del sector solo tiene inmovilizados 27.736 millones en el depósito, de los que 1.960 millones corresponden a la banca española. Maudos aclara, sin embargo, que el BCE también penalizará con un -0,10% los 88.000 millones de excedente que la banca conserva en cuenta, es decir, todo lo que sobrepase la reserva obligatoria de un 1% sobre los depósitos que captan.

Así lo confirman fuentes de una importante entidad, que corroboran que ese excedente es hoy inusualmente alto, y que la suma total que quedaría penalizada supera los 100.000 millones. “El efecto de la tasa negativa es más psicológica que real”, defienden, sin embargo, desde este banco. “Hasta ahora tomabas dinero al 0,25% y lo dejabas en la ventanilla de depósitos al 0%, ahora lo captas al 0,15% y te cobran un 0,10% por tenerlo allí. El coste sigue siendo de 25 puntos básicos”, explican, asumiendo no obstante que las entidades tenderán igualmente a sacarlo del depósito. “Por decirlo de alguna manera, un banco alemán tendrá más incentivo ahora para prestarle a un banco español, costándole lo mismo”, aseveran.

“La inyección de liquidez del BCE es un cañonazo inesperado”, reflexionaba Robert Tornabell, catedrático de Finanzas de Esade Business School, “la mejor fórmula es que aumente el volumen de crédito, que la economía real crezca y así, se creen empleos”. La percepción general en el sector es que la medida será muy positiva, si bien la mayoría duda de que esta barra libre de liquidez dispare la concesión de créditos.

De un lado porque la primera subasta no llegará hasta septiembre, con lo que difícilmente el saldo neto de créditos cierre el año aún en positivo, de otro porque las entidades asumen que mientras el riesgo siga pesando en sus balances, utilizarán esta financiación barata para conceder los préstamos que ya preveían dar en un entorno de incremento paulatino del crédito, pero no más allá. “Son las medidas correctas para luchar contra la baja inflación y el crecimiento económico. La LTRO no debería tener estigma porque no se utilizará para carry trade, pero nosotros ya consideraremos si recurrimos a ella para los proyectos que financiamos”, aducen desde uno de los mayores bancos españoles.