Las ‘telecos’ aceleran el recorte del endeudamiento por la presión sobre su rentabilidad

Vodafone y Telefónica reducen deuda en 22.600 millones en un año

Una usuaria maneja su teléfono móvil en una calle de Madrid.
Una usuaria maneja su teléfono móvil en una calle de Madrid.

La reducción de deuda parece seguir siendo uno de los pilares estratégicos de las grandes operadoras europeas. Al menos así lo indica la evolución de esta magnitud durante los primeros meses de 2014. Solo entre Vodafone y Telefónica ha recortado su endeudamiento en más de 22.600 millones de euros durante el último año.

Así, en este escenario, Vodafone comunicó este martes que su deuda neta se situó en 15.500 millones de libras (unos 19.140 millones de euros) a finales de marzo, por debajo de los 27.000 millones de libras alcanzados en la misma fecha del pasado año. Gran parte del impulso a este recorte vino motivado por la venta del 45% de Verizon Wireless, que supuso una aportación de 19.500 millones en esta magnitud. Por el contrario, aumentó en 8.500 millones por la compra de Kabel Deutschland.

De cara a 2015, no obstante, Vodafone prevé elevar la deuda hasta 23.000 millones de libras (unos 28.400 millones de euros). Entre otros movimientos, la operadora prevé destinar cerca de 6.000 millones de libras (unos 7.200 millones de euros) a la compra de Ono. Pese a esta subida, la empresa prevé situar en una “confortable” posición de dos veces el ratio de deuda neta frente a Ebitda.

Telefónica, por su parte, redujo la deuda neta en 8.400 millones de euros entre marzo de 2013 y marzo de 2014, hasta situarse en 42.724 millones de euros, con un ratio de endeudamiento de 2,30 veces. La empresa española precisó que, de incluirse la venta de Telefónica O2 Ireland, operación que está en proceso de cerrarse, la deuda bajaría hasta 41.944 millones y el ratio hasta 2,27 veces. A lo largo del último año, Telefónica ha cerrado distintas desinversiones, como la venta de su filial checa, del 40% de su negocio latinoamericano, del negocio de telefonía fija en Reino Unido o de su participación en Hispasat, entre otras operaciones.

En la misma línea, Deutsche Telekom situó su deuda neta en 38.000 millones de euros a final de marzo. La cifra es superior a los 37.100 millones registrados en la misma fecha de 2013, si bien está muy por debajo de los 41.400 millones alcanzados en junio de 2013, tras el cierre de la compra de la estadounidense MetroPCS. La teleco germana, que tiene un ratio de deuda frente a Ebitda de 2,2 veces, ha vendido en estos meses diversos activos como Scout24.

La evolución de KPN es similar. Su deuda se incrementó desde 9.800 a 10.400 millones de euros en el primer trimestre por la aportación de créditos participativos a Reggefiber. Ahora bien, está por debajo de los 12.500 millones alcanzados al cierre del primer trimestre de 2013. Su ratio actual de deuda es de 2,7 veces el Ebitda. Aunque, KPN tiene previsto que su deuda baje hasta 6.200 millones, con un ratio de 2,1 veces el Ebitda una vez que se cierre la venta de su filial germana E-Plus a Telefónica.

TeliaSonera, por su parte, redujo su deuda en 2.396 millones de coronas (unos 266 millones de euros) hasta 52.879 millones de coronas (cerca de 5.883 millones de euros) entre marzo de 2013 y el mismo mes de 2014. En este tiempo, su ratio de deuda frente a Ebitda ha pasado desde 1,54 a 1,49 veces.

Orange no ha publicado la evolución de su deuda en el primer trimestre. Al cierre de 2013 se situaba en 30.726 millones de euros, 181 millones más que a final de 2012.

En cualquier caso, parece que este escenario va a seguir. Según fuentes del mercado, las operadoras europeas van a seguir instaladas en los procesos de reducción de deuda en la medida en que el Ebitda siga bajo presión. Estas fuentes apuntan que si baja la rentabilidad, los ratios de deuda frente a Ebitda empeorarán y las telecos verán peligrar la actual calificación de su deuda.

Clasificación del rating en el Viejo Continente

Las operadoras europeas tienen claro que mantener el rating es primordial, y sus estrategias se encaminan en esa dirección. Entre las grandes empresas destaca TeliaSonera, que tiene una calificación de A3 con Moody’s y A- con S&P. La posición de Vodafone es muy similar.

Dentro de esta clasificación entre los grandes grupos, Deutsche Telekom tiene una calificación de Baa1 con Moody’s y BBB+ con S&P. Ambas agencias otorgan al grupo germano una perspectiva estable.

Telefónica tiene un rating con Moody’s de Baa2 con perspectiva negativa y de BBB con S&P, que esta misma semana mejoró la perspectiva de la teleco desde negativa a estable por la mejora en la liquidez.

KPN, a su vez, vio como Moody’s le rebajaba el rating a Baa3 en marzo con perspectiva negativa. Su calificación con S&P es BBB-.