Santander gana 4.370 millones, el 90,5% más y mantendrá el dividendo en 0,60 euros por acción este año

Botín dice que en España “hay un cambio de ciclo clarísimo”

Cree que ha llegado el momento de vender una participación de Bankia

El presidente del Banco Santander, Emilio Botín, durante de la presentación de resultados del ejercicio 2013 de la entidad bancaria
El presidente del Banco Santander, Emilio Botín, durante de la presentación de resultados del ejercicio 2013 de la entidad bancaria EFE

Santander cerró 2013 con un beneficio de 4.370 millones, casi el doble que un año antes, debido en gran parte a las menores provisiones. El grupo aspira a volver a las ganancias de antes de la crisis. Emilio Botín considera que en España “hay un cambio de ciclo clarísimo”, aunque mantiene que las “secuelas de la crisis” tardarán en desaparecer.

Recuperar la rentabilidad mermada durante los últimos cinco años para colocarla a los niveles anteriores a la crisis es el principal objetivo que se ha fijado Santander para los tres próximos ejercicios (2014 a 2016). Antes de estallar la crisis en 2008, el banco aspiraba a ganar 10.000 millones.

Botín explicó ayer en la presentación de resultados que la “retribución a los accionistas sigue siendo una prioridad en el banco”. Y anunció que el consejo propondrá en la junta de accionistas, que se celebrará el 28 de marzo, mantener la retribución con cargo a los resultados de este año en 0,60 euros por acción por sexto año consecutivo. El pago se hará mediante la modalidad de cuatro scrip dividend, fórmula que permite al accionista elegir entre cobrar dividendo en efectivo o en acciones.

El grupo cerró el pasado año con un beneficio atribuido de 4.370 millones de euros, un 90,5% más que 12 meses antes. Pese a este elevado crecimiento la cuenta de resultados de Santander presenta varias debilidades, alguna de ellas consideradas fortalezas en trimestres anteriores. Si se comparan los resultados de 2013 con los de 2012, se comprueba que los ingresos caen desde el inicio de la cuenta. El margen de intereses desciende un 13,3%, consecuencia de la caída en casi todas las geografías en las que opera el grupo. Solo Reino Unido y México suben su margen de intereses.

Las menores provisiones y los resultados por operaciones financieras son los dos principales capítulos que logran impulsar los beneficios de Santander. El grupo, de hecho, logró en 2012 un beneficio atribuido de 5.341 millones de euros, aunque descontó 3.047 millones que se destinaron a sanear sobre todo sus activos inmobiliarios, como lo hiciera el resto de la banca española. En cuanto a la partida de resultados de operaciones financieras, ésta aportó 3.469 millones, con un crecimiento del 28,6%.

El grupo, como viene siendo habitual en los últimos ejercicios, también ha decidido llevar a saneamientos y costes de reestructuración los 936 millones de euros en plusvalías que realizó el pasado año. Ypara el presente ejercicio ya tiene una hucha con las plusvalías obtenidas con la salida a Bolsa de Santander Consumer USA por 740 millones de euros, y con la venta del 85% de Altamira, que le ha aportado unas ganancias de 385 millones, que se destinarán a reforzar el balance.

España ha vuelto a ser una de las principales lacras de los resultados del grupo. Tras la fusión de Santander, Banesto y Banif, el banco ganó en el país en su actividad comercial 478 millones de euros, un 44,6% menos que un año antes. Aunque si se le restan las pérdidas de 635 millones de euros de su unidad inmobiliaria (142 millones más que en el trimestre anterior), y la aportación de la gestora y de la parte española de su filial de financiación al consumo, Santander Consumer, el beneficio en España ronda los 100 millones de euros, según explicó el consejero delegado, Javier Marín. Este resultado supone solo el 7% del total del grupo por áreas geográficas (un año antes representaba el 15%), la aportación más baja de la historia del banco. Tras dos años de fuerte captación de depósitos como consecuencia de la crisis de las cajas el banco recortó el 3% los depósitos y el 8% en los créditos. La tasa de morosidad en España subió 3,65 puntos porcentuales, hasta 7,49%, que sube al 9% al incluir los activos inmobiliarios.

Pese a ello, Botín considera que España mejorará su posición en el grupo. El objetivo es ganar 3.000 millones en el mercado doméstico en 2016, aunque para este año el banco espera superar los 1.000 millones, ya con una aportación positiva de los créditos. La entidad, de hecho, ha rebajado a la mitad la remuneración de los depósitos, que ya están alrededor del 1,5% y espera crecer en créditos “por primera vez desde el inicio de la crisis”, explicó Botín, aunque no lo cuantificó.

El banquero más veterano del país, y puede que del mundo, explicó que “tras varios años de fortalecimiento del balance y capital, Banco Santander inicia una etapa de fuerte crecimiento del beneficio en los próximos ejercicios”.

Pese a que considera que las señales económicas en España son “positivas”, mantiene que aún es necesario “ser cautos”. “Que la recuperación se consolide no significa un retorno a la normalidad, si por normalidad se entiende la etapa que vivimos en los años que precedieron a la crisis. Las secuelas de la crisis tardarán en desaparecer”, advirtió. De cualquier forma, el banquero defiende que España “está en el buen camino”, y hay “un cambio de ciclo clarísimo”. Pero pidió al Gobierno que profundice en las reformas, sobre todo en la de las administraciones públicas.

Tanto Botín como Marín restaron importancia a un posible impacto negativo de la caída de las divisas en los países emergentes. Y se muestran optimistas sobre el futuro de todos los países en los que opera el grupo, incluida Argentina, pues a pesar del “episodio de inestabilidad cambiaria” su economía muestra varias fortalezas. Sobre Brasil, la joya de la corona del grupo, cerró el ejercicio con un beneficio de 1.577 millones de euros, el 28% menos que un año antes. Marín explicó que pese al menor crecimiento que se espera en la economía del país, “mantiene intactas su fortalezas”.

Botín aprovechó para lanzar varios mensajes a la opinión pública y a sus rivales. Dijo que “a diferencia de otros bancos que han aprovechado la crisis de las cajas para adquirir entidades intervenidas, Santander ha optado por reforzar su posición competitiva” ganando cuota y fusionando las tres marcas con las que operaba el grupo en España. Con esta declaración parecía que desinflaba el interés del grupo por comprar Catalunya Banc, aunque explicó que, con una cuota del 15% en España, “no me importaría aumentarla si hay una compra buena”, y confirmó que participará en la subasta de la firma catalana.

Sin intención de jubilarse

“Estaré en Santander el tiempo que haga falta”. Emilio Botín estará al frente del grupo “todo el tiempo que haga falta mientras tenga el apoyo del consejo y de los accionistas”. El presidente de Santander respondió con humor a la pregunta de si piensa dejar el cargo al cumplir 80 años de edad en octubre. Añadió que seguirá porque “me divierte mucho y cada día tengo menos trabajo y, entonces, lo que tengo lo hago mejor”.

En contra de la independencia de Cataluña.  Botín declaró sentirse “contento” de que PP y PSOE, “estén en la misma línea” sobre la propuesta de independencia de Cataluña, ante la que son contrarios. Considera “fundamental” que haya confianza de los inversores en España, algo que no se produce con los planteamientos de independencia presentados en Cataluña. Cree que la solución a este planteamiento soberanista “será legal”.

Calificación de la deuda superior a la soberana. Botín presumió de que la entidad ha sido de las pocas que ha dado beneficio “trimestre a trimestre durante los cinco últimos años”, gracias a su diversificación geográfica. El 53% del beneficio procede de los mercados en desarrollo y el 47% de los más maduros. Añadió que es “el único del mundo con una califiación de su deuda superior a la del soberano”.

El reto de la recuperación de los beneficios

El presidente de Santander, Emilio Botín, aprovechó la presentación de resultados del grupo para lanzar varios mensajes, casi todos positivos. Considera que el grupo está preparado para volver a impulsar con fuerza su cuenta de resultados. El banco espera, de hecho, ganar en España más de 1.000 millones –1.100 millones estimó hace dos semanas ante los directivos del grupo–, volver a crecer en créditos en el país, algo que no sucede desde hace un lustro, y recuperar la rentabilidad en los próximos tres años, de modo que el grupo vuelva a niveles de beneficio previos a la crisis.

Pese a estos objetivos positivos con los que el grupo pretende enterrar la crisis, en esta ocasión, Botín se mostró más cauto que en otras ocasiones en sus declaraciones. Afirmó que la recuperación de la economía española cobrará “fuerza” este año de “forma gradual”, pero advirtió que las “secuelas de la crisis”, como la elevada tasa de paro, tardarán en desaparecer.

El banquero, como si fuera la junta de accionistas (reunión en la que aprovecha para lanzar una ristra de mensajes al mercado, Gobierno, accionistas, empleados del banco y a las autoridades supervisoras) ensalzó la labor del Gobierno en general y del ministro de Economía, Luis de Guindos, en la crisis del sector financiero, y más en concreto de las cajas de ahorros. “La nueva normativa de cajas y la creación del FROB fueron fundamentales para afrontar la reestructuración de las mismas, aportar los fondos necesarios y poner en marcha fusiones y adquisiciones para sanearlas”, dijo.

Pero la reflexión de Botín fue más lejos. Se refirió al rescate de Bankia, decisión que calificó de “valiente”. También alabó la firma del memorándum de entendimiento con Europa, “dirigido sólo a ayudar a las entidades financieras con problemas, frente a los que reclamaban la petición de un rescate total de la economía española”.

No quiso tampoco dejar pasar la oportunidad para insistir en que los bancos no son los que provocaron la crisis financiera, sino las cajas de ahorros. Y recordó que al contrario de lo que han hecho otros bancos, que han adquirido entidades intervenidas (casi todos, menos Santander), el banco que preside “ha optado por reforzar su posición” ganando cuota en depósitos e integrando Santander, Banesto y Banif.

Es cierto, pero también es cierto que la crisis de las cajas han permitido a Santander crecer en cuota de mercado, al captar a los clientes salientes de las entidades de ahorro, que han sido millones. Uno de los objetivos de Santander ya mencionados es ganar más de 1.000 millones de euros este año. Parece todo un reto, aunque una gran parte de estos resultados provendrá de la caída en un 31% de las provisiones y en un 8% de los costes. Eso sí, también espera mejorar los ingresos en más de un 10%, hasta los 6.609 millones, según los cálculos de Enrique García Candelas, responsable del negocio en España.

Aumentar el crédito es otro de los deberes impuestos por la cúpula del banco a los directores de las oficinas. Y es que según Botín, el banco podría haber concedido en 2013 más crédito del que aportó a familias y empresas, pero “no estamos siendo tan eficientes como debiéramos”, declaró recientemente. Botín espera que el banco sea “capaz de financiar el nuevo ciclo económico”.

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