Remodelación en la cúpula del 'banco malo'

El ‘número dos’ de Sareb abandona por discrepancias con la presidenta

Walter de Luna, director general de Sareb.
Walter de Luna, director general de Sareb.

La cúpula directiva a la que se encomendó la desafiante tarea de poner en marcha el banco malo y encaminarlo hacia el ambicioso objetivo de ser rentable en un plazo de 15 años ha desempeñado su tarea durante poco más de un año. El director general de Sareb, Walter de Luna, abandonará la entidad a la vista de las discrepancias que mantiene con la presidenta, Belén Romana, y que surgieron ya poco tiempo después de la puesta en marcha del proyecto, según reconocen fuentes próximas a la entidad.

Esas diferencias de criterio y del modo de trabajo en el día a día se sumarían a la prioridad que desea dar ahora Romana a la gestión de la cartera de crédito –que supone el 80% del balance de Sareb, frente al 20% restante de ladrillo– y por la que se buscará un perfil más enfocado en esta actividad, según apuntan otras fuentes.

El nombramiento de Walter de Luna –procedente de ING, donde era el responsable del área inmobiliaria de España y Portugal– aportó el perfil técnico que se reclamaba a Sareb después de la elección de Belén Romana como presidenta. Romana, sin experiencia previa en el sector inmobiliario, había sido directora general del Tesoro y era la candidata del Ministro de Economía Luis de Guindos, lo que dio desde el principio un fuerte componente político a su nombramiento. Según señalan fuentes próximas a Sareb, “las referencias de Walter de Luna son excelentes, tiene sobrado perfil técnico, conoce muy bien el mercado mayorista y la mecánica de la venta de paquetes de activos”, el área que la entidad desea potenciar y en la que ha centrado su actividad en los últimos meses.

Su relevo, que Sareb desea abordar de forma ordenada, coincidirá además con la marcha del actual director de activos financieros, Luis Moreno. En el pasado mes de julio abandonó la entidad Miguel Garicano, director de procesos y reporting y también procedente de ING, como Walter de Luna. Su retirada ya fue entonces un primer aviso de las diferencias internas en el seno de la cúpula directiva del banco malo.

Sareb deberá abordar por tanto una profunda remodelación de su ejecutiva, empezando por su “número dos”. La búsqueda de un candidato plantea la dificultad de la limitación salarial que se impone en el banco malo, y donde el sueldo máximo no puede superar los 500.000 euros. Por otro lado, en cambio, surge el recomocimiento que despierta el cargo en el sector, duramente castigado por la crisis y en el que numerosos ejecutivos consideran que su puesto actual es solo transitorio, según reconocen fuentes inmobiliarias.

La marcha de Walter de Luna llega tras un año de máxima intensidad en la gestión de Sareb. El banco malo recibió 50.000 millones de euros de activos inmobiliarios tóxicos procedentes de la banca nacionalizada y de las entidades que capitalizadas con ayudas del fondo de rescate europeo. Traspasada la carga, fue necesario realizar una profunda auditoría con la que conocer con el máximo detalle la naturaleza de esos activos, al margen del inventario que hubieran realizado previamente las entidades de las que procedía.

A finales de noviembre, esa ingente due diligence se había completado ya en un 80%, según el balance que hizo entonces Sareb de su primer año de vida. En ese tiempo, el banco malo ha tenido también que revisar su plan de negocio, que fue reelaborado por KPMG respecto al diseñado inicialmente por el FROB y que recoge la venta de 7.500 inmuebles en su primer año.
Hasta noviembre el banco malo había vendido 6.400 inmuebles y había superado unos ingresos brutos de 2.000 millones de euros por el conjunto. Estas ventas no han restado intensidad a la propia actividad de sus bancos accionistas, que en el tercer trimestre habían vendido hasta cinco veces más casas que Sareb.

Bruselas confía en la gestión de Romana

La Comisión Europea resta importancia a la estampida de ejecutivos en Sareb y expresó su confianza en la dirección de la entidad, encabezada por Belén Romana, y en el plan de negocio de que ha diseñado. “Hemos tenido noticas de los cambios y sabemos de la valía de las personas que se marchan. Pero España siempre ha tenido abundancia de buenos ejecutivos financieros y no será un problema reemplazarles”, señalaron fuentes europeas a poco más de 24 horas de que este miércoles concluya el rescate de la banca española que obligó a crear el banco malo.

Las mismas fuentes describieron la creación de ese instrumento como “uno de los grandes retos del programa español”. Y lo refrendaron como otro éxito del rescate, aunque en los informes trimestrales de seguimiento del programa, la CE y el BCE habían expresado dudas sobre la viabilidad de su plan de negocio y preocupación por el posible conflicto de interés entre el Sareb y sus accionistas (entidades financieras). Bruselas temía que los bancos diesen prioridad a la venta de sus bienes inmobiliarios, en detrimento de la del Sareb, donde se acumulan 198.000 activos por un valor total de 50.600 millones de euros.

Bruselas se mostró hoy satisfecha por el ritmo de venta de esos activos en el primer ejercicio. Y recordó que Sareb “dispone de 15 años para deshacerse de unos bienes que adquirió con fuertes descuentos”.

Las mismas fuentes aseguraron que “solo en el caso de que el mercado inmobiliario no se estabilizase en todo ese tiempo, comenzaríamos a preocuparnos.”. “Pero ahora mismo”, añadieron, “estamos muy, muy lejos de ese escenario”. Y reiteraron su confianza en el éxito del Sareb.

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