Caja Madrid y Bancaja vendieron 1.800 millones de euros en deuda que sufrió quitas y se convirtió en acciones

50.000 inversores en deuda subordinada de Bankia recuperan el dinero

José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia.
José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia.

U na parte de los rescatadores de Bankia –los dueños de los bonos subordinados con vencimiento de Caja Madrid y Bancaja vendidos en 2010 y 2009– recuperan el 100% o la práctica totalidad de su inversión inicial gracias a la escalada en Bolsa de los últimos meses de la entidad que preside José Ignacio Goirigolzarri.

Los 1.800 millones de euros vendidos en este tipo de deuda se incluyeron dentro del paquete de la renta fija que se transformó en capital para aminorar la factura de las ayudas públicas. También entraron en juego las famosas participaciones preferentes y otras emisiones de deuda subordinada perpetua de las siete cajas de ahorros que fueron el germen del banco. Fueron híbridos por un total de unos 6.500 millones de euros.

BANKIA 2,48 0,65%

El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) aplicó un descuento del 10% al valor de los bonos subordinados con vencimiento de las cajas madrileña y valenciana. Pero a la hora de la verdad las pérdidas latentes que registraron sus dueños fueron muy superiores, debido a que a cambio les entregaron acciones valoradas a 1,3526 euros, y estas llegaron a caer hasta los 0,554 euros a finales del pasado junio.

La buena noticia es que la escalada en Bolsa de Bankia y el cobro de los intereses pagados permiten que los dueños de esas dos emisiones –más de 50.000 inicialmente, según la Comisión de Seguimiento de Híbridos– recuperen el dinero. Y eso a pesar de que no hayan accedido al arbitraje. Lo único que tienen que hacer es vender en Bolsa las acciones que les entregaron en la metamorfosis de sus bonos subordinados.

111,7%

es lo que sube Bankia en Bolsa desde el mínimo de cierre de 0,554 euros por acción del pasado 25 de junio

Así, para un precio de Bankia de 1,173 euros por acción –su cierre del viernes–, 100 euros invertidos en los bonos subordinados con vencimientos de Bancaja o de Caja Madrid se han convertido en 78 euros. Pero a esta cantidad hay que añadir los intereses cobrados por sus titulares hasta que la deuda se convirtió en acciones, a finales del pasado mayo. A diferencia de las preferentes, estos bonos no condicionaban el pago de los intereses a la obtención de beneficios. 

La caja valenciana pagó a los tenedores de su deuda subordinada un 7% anual entre julio de 2009 y el mismo mes de 2011. Después abonó el euríbor a tres meses más 3,90 puntos porcentuales. Una inversión de 100 euros ha generado un rendimiento en intereses de unos 24 euros, que han de sumarse al importe que se obtendría con la venta de las acciones. El cómputo total sería de 102 euros. Es decir, los dueños de estas participaciones ganarían incluso un escueto 2% respecto a su inversión original.

2%

es lo que ganan los inversores en los bonos subordinados que Bancaja vendió a través de sus oficinas en 2009.

La caja madrileña vendió sus bonos subordinados un año después, en el verano de 2010, y con una rentabilidad inferior, del 5%, de forma que el importe recibido en intereses ha sido menor, de unos 15 euros. Los exdueños de estas participaciones recuperarían unos 93 euros por cada 100 invertidos si se deshacen de los títulos a 1,173 euros. Para no perder nada, las acciones tendrían que subir hasta los 1,277 euros.

En todo caso, una parte de los exdueños de deuda subordinada y preferentes de las cajas que formaron Bankia han ido bajándose del barco en los últimos meses. Los minoristas eran dueños del 19% del capital a principios de diciembre, frente al 22,1% que controlaban a comienzos de junio, según la entidad.

El 55% de los afectados, con luz verde en el arbitraje

El número de afectados por las participaciones preferentes o por los bonos subordinados de Bankia que han recibido luz verde por parte de KPMG en el proceso de arbitrajes ascendía a 132.969 a 30 del pasado mes noviembre, según los datos proporcionados por la propia entidad. Esta cantidad supone más del 55% de las cerca de 240.000 personas que podían solicitar el arbitraje, y el 72,6% de las 183.104 solicitudes recibidas.

Eso sí, en el caso de la entidad presidida por José Ignacio Goirigolzarri el número final de exdueños de híbridos que recuperen su inversión con el arbitraje está marcado por el precio de la acción en Bolsa. A mayor cotización, menor será el coste para Bankia, lo que le otorga más capacidad de devolución en la recta final del proceso de arbitraje.

La auditora había negado el arbitraje hasta noviembre a 36.244 particulares. Mientras, 3.846 solicitudes estaban en trámite en oficinas y otras 10.045, en análisis por parte de KPMG.

Bankia, CatalunyaBanc y NCG Banco disponen de un colchón de unos 2.800 millones de euros para poder devolver el dinero sin necesidad de requerir más recursos del FROB gracias a las plusvalías contables generadas por el canje de las preferentes. Unos 1.800 millones corresponden a Bankia; 564 a Novagalicia, y 455, a Catalunya Banc. Y es que una preferente vendida a 100 euros y recomprada a 70 genera unos 30 euros en plusvalías.

Las minusvalías por las preferentes, en el 26%

Los exdueños de las participaciones preferentes que Caja Madrid comercializó en el verano de 2009 han reducido sensiblemente las minusvalías que llegaron a registrar en el peor momento de la entidad en Bolsa. Pero, pese a la escalada de la acción de Bankia desde los mínimos del pasado verano, de un 111,7%, todavía perderían dinero respecto a su inversión original en caso de que se deshicieran de los títulos.

La emisión de preferentes de Caja Madrid de 2009 fue la más abultada de las realizadas por las cajas que formaron Bankia, por un total de 3.000 millones de euros y con unos 80.000 inversores, según los datos de la Comisión de Seguimiento de Híbridos. La quita inicial que aplicó el FROB a las participaciones preferentes de Caja Madrid fue además muy superior a la de la deuda subordinada con vencimiento. Exactamente, de un 37,3%.

Así, para una inversión de 100 euros y un precio por acción de 1,173 euros, los dueños de estas participaciones recibirían 54,8 euros, a los que habría que añadir los intereses cobrados.

Los intereses prometidos en el folleto de la emisión eran del 7% anual, si bien estaban condicionados a la obtención de beneficios. Así, Bankia ya no pagó el rendimiento que le tocaba el 7 de julio de 2012, puesto que reformuló sus cuentas de 2011. Ese ejercicio perdió 3.318 millones, cuando inicialmente comunicó beneficios de 41 millones.

Por cada 100 euros invertidos, los dueños han cobrado unos 20 en intereses. Recuperarían por tanto alrededor de 75 euros. Las minusvalías se sitúan en el entorno del 26%.

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