El número de nuevas sociedades sube a 119 en el año frente a las 36 de 2012
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro.
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro.

El alza del IRPF y la amnistía fiscal triplican la creación de Sicav

El castigo tributario a las plusvalías de menos de un año en el Impuesto de la Renta (IRPF) y la amnistía fiscal propulsan la creación de Sociedades de inversión de capital variable (Sicav) en España. Se han registrado 119 en el año frente a las 36 de todo 2012.

El dinero –o las inversiones, según el matiz– llega ahora a España sin miedos tras varios ejercicios de innumerables temores, y con él vuelven a resurgir los vehículos tradicionalmente favoritos de los grandes patrimonios.

El número de nuevas Sicav registradas en España se ha disparado en lo que va de año respecto a 2012 un 230%, a 119, de acuerdo a los datos de la CNMV. La cantidad del conjunto del año, previsiblemente, superará las 121 que se crearon en 2008, el año en que estalló la peor crisis planetaria desde la Gran Depresión.

En España hay actualmente 3.040, según los datos de BME, después de que grandes inversores hayan reducido el número de sus Sicav, como la familia Sanahuja, los Del Pino o Ramchand Bhavnani. El máximo accionista de Inditex, Amancio Ortega, decidió incluso clausurar las suyas en 2012. El máximo histórico en cuanto a número de Sicav se marcó hace más de cinco años, cuando llegó a haber 3.369.

Su patrimonio ha crecido más de un 10% en el año, hasta superar los 26.000 millones de euros, según Inverco, y los expertos consultados prevén que la tendencia continúe a lo largo del próximo ejercicio. “La mejora del escenario económico mundial y la mayor visibilidad en la zona euro son factores que contribuyen positivamente a este tipo de activo”, afirma Gonzalo Nebreda, director de banca privada de Renta 4.

En España, además, hay tres factores cruciales que explican por qué estos instrumentos se han vuelto a poner de moda en el presente ejercicio. Y las tres claves están en la sede del Ministerio de Hacienda.

Primera, la reforma del Impuesto sobre la Renta (IRPF) en vigor desde el pasado 1 de enero penaliza las plusvalías obtenidas en un año o menos, pues tributan en la base imponible general porque Cristóbal Montoro decidió castigar fiscalmente las ganancias a corto plazo. Ahora tributarán al tipo marginal del IRPF del contribuyente –que puede llegar al 56% en Cataluña–, cuando anteriormente el plazo en el que fueran generadas era indiferente. Estaban gravadas al 21%, al 25% o al 27%, pero el porcentaje no fluctuaba en función del tiempo de su obtención sino del importe.

La gran ventaja de las Sicav radica en que permiten hacer todo tipo de operaciones, incluidas las de menos de un año, sin tener que pasar por la ventanilla de la Agencia Tributaria. Estos vehículos, considerados también de inversión colectiva, disfrutan al igual que los fondos de inversión de una tributación de tan solo el 1% sobre el beneficio.

Los partícipes, eso sí, tienen que entregar la parte de las plusvalías que determine el IRPF una vez que hayan materializado las ganancias. La ventaja de las Sicav es que permiten evitar la penalización a las pluvalías de corto plazo.

Dinero repatriado

El segundo factor del crecimiento ha sido la amnistía fiscal. Se han regularizado unos 40.000 millones de euros y, una vez declarado, el incentivo de mantener ese dinero fuera de España es inexistente, señalan fuentes financieras. “El inversor se veía obligado a pagar unas comisiones de gestión que pueden llegar a duplicar las cobradas en España, lo que ha llevado a la constitución de un gran número de Sicav”, comenta Alicia Arriero, directora de Sicav de Inversis Banco.

Suiza es uno de los países donde más dinero B español se ha regularizado, según aseguró Michel Dérobert, secretario general de la Asociación de Banca Privada de Suiza, el pasado octubre en un encuentro con periodistas españoles. El directivo llegó a afirmar que en los bancos helvéticos actualmente no queda dinero español sin declarar.

Esta tesis está avalada por el hecho de que gestoras con matriz suiza o andorrana estén en los primeros puestos de la lista en cuanto a creación de Sicav. UBS, como punta de lanza, ha constituido 15; Credit Suisse, 11;y Julius Baer, una. Andbank, una entidad andorrana, ha registrado dos y Banco Madrid, controlado por Banca Privada d’Andorra (BPA), ha registrado otras cuatro.

Por último, el tercer impulso para las Sicav ha sido la estabilidad en cuanto al régimen fiscal. Los temores a una modificación se han disipado: “No se ha vuelto a hacer mención a la posibilidad de un cambio en su fiscalidad”, indica Paula Mercado, directora de análisis VDOS Stochastics.

Las gestoras más activas en la constitución han sido Bankinter, BBVA y UBS, con 27, 20 y 15 vehículos registrados, respectivamente. Adela Martín, responsable de la unidad de banca privada de Bankinter, asegura que la nueva estrategia de la entidad pasa por potenciar el segmento de banca privada, lo que explica la actividad en la constitución de nuevas Sicav. Martín considera que las Sicav son el vehículo con el binomio más atractivo de fiscalidad y rentabilidad.

Fuera de esta tendencia de crecimiento vertiginoso se han mantenido casas con larga tradición en la gestión, como Santander, que con su antigua ficha de Banif era una de las líderes en la administración de activos, que solo ha registrado seis, a las que suma las cinco constituidas por Banesto Banca Privada. Invercaixa ha registrado dos Sicav y Urquijo –la entidad experta en gestión patrimonial de Banco Sabadell– ha constituido cuatro.

Para crear una Sicav es necesario un patrimonio mínimo de 2,4 millones de euros y contar al menos con 100 partícipes. En caso de no cumplir este requisito, que ha de verificar la CNMV, los vehículos no pueden beneficiarse de la tributación reducida del 1%.

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