El equilibrio en la cartera de acciones

Llevo dos semanas reuniéndome con compañías europeas. En unos casos para revisar la tesis de inversión de compañías que tenemos en cartera y en otros casos para buscar nuevas ideas de inversión.

Utilizo este tipo de reuniones para sacar ideas de inversión y conocer el estado de los negocios de las compañías de primera mano, o lo que es lo mismo, sin utilizar informes de otros analistas. El universo de inversión en Europa es muy amplio, y seminarios o conferencias en los que se tiene la oportunidad de ver a varias compañías en pocos días hay que aprovecharla.

Me ha llamado la atención la enorme asistencia a una de las conferencias a las que asistí de un banco de inversión global, que combinaba conferencias de índole macroeconómico y temático, con conferencias y reuniones de compañías. Según el banco de inversión, la asistencia se había doblado con respecto al mismo seminario. Especialmente por la masiva asistencia de gestoras estadounidenses.

Cuando la gestión de un fondo de inversión de renta variable pretende estar diferenciada, no hay otra forma de encontrar esa diferenciación con los índices de referencia que encontrar historias diferentes de crecimiento, diferentes negocios, historias de reestructuración, incluso historias deprimidas.

En estos últimos 15 días, he estado con compañías que lo están pasando mal por diferentes motivos como: Imtech, Saipem, Finmeccanica, Aperam, FLSmidth, Banco Espirito Santo, Enel o Aggreko. Otras compañías que les está ocurriendo todo lo contrario, es decir, están en un momento dulce en cuanto a demanda de sus productos por lo que están incrementando las inversiones para igualar su oferta a la demanda que creen que van a tener en próximos meses/años como: Saft, Danieli, Dufry, Novartis, Brembo, Adidas, Gea Group, Brenntag o Continental.

En la creación y composición de una cartera de acciones, la diversificación es necesaria, y combinar compañías con elevada recurrencia de los beneficios y bajo grado de vulnerabilidad, con oportunidades de inversión en compañías maltratadas por el mercado por encontrarse en un momento débil del negocio, o compañías deprimidas y con distorsiones importantes entre su valor intrínseco y su precio de cotización en el mercado, es una buena manera de equilibrar la exposición a renta variable.

En momentos como el actual, parece que todo vale, compañías con balances débiles y mayor riesgo, están teniendo un comportamiento mucho mejor que las compañías con recurrencia de sus beneficios y estabilidad de su balance. Sin embargo, en momentos de elevada incertidumbre como los que hemos vivido hace no mucho tiempo, las empresas más robustas son las que destacan sobre aquellas más dependientes del ciclo y con mayor riesgo de ejecución.

Por este motivo, me parece fundamental mantener una cartera equilibrada en las dos grandes tesis de inversión del fondo de renta variable europea de Renta 4 Gestora: Renta 4 Valor Europa FI:

1.- Estables y con beneficios recurrentes

2.- Búsqueda de sustanciales distorsiones de las valoraciones

Por último, sí que me gustaría advertir que la segunda gran tesis de inversión, debe ser realizada con un elevado conocimiento financiero. No hay que confundir compañías que “han caído mucho”, con negocios reestructurables o con la oportunidad de inversión en compañías deprimidas. En este sentido, el nivel mínimo de seguridad de valoración de los activos es vital para no cometer errores irreparables.

Javier Galán, Gestor de Renta Variable Europea de Renta 4 Gestora

@JGalanR4

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