X
Privacidad y Cookies

Utilizamos Cookies propias y de terceros para ofrecer un mejor servicio y experiencia de usuario.

¿Permites el uso de tus datos privados de navegación en este sitio web?

El acuerdo de YPFcon Chevron le ha servido para la tasación »

Repsol valora su parte expropiada en Vaca Muerta en 4.500 millones

La petrolera española reclamará el lucro cesante Ya valoró sus acciones en YPF en 7.400 millones

Pozo del yacimiento de Vaca Muerta, en la provincia argentina de Neuquén.

Las condiciones del acuerdo que YPF firmó con Chevron para explotar 395 km2 del yacimiento de Vaca Muerta han servido de base a Repsol para calcular el valor intrínseco de la participación que le correspondía del proyecto que le fue expropiado. Hasta ahora, la petrolera española, a la que el Gobierno argentino confiscó un 51% del capital de su filial en abril de 2012, había manejado solo el valor de las acciones, según la fórmula que figuraba en los estatutos de YPF y la ley de nacionalización argentina:más de 10.000 millones de dólares (7.400 millones de euros).

 Repsol aclaró en su día que a ese valor habría que añadir el lucro cesante del macroyacimiento de shale de Vaca Muerta en la Patagonia, que tiene una extensión de 30.000 km2, de los cuales, 12.000 km2 corresponden a YPF. En el acuerdo con Chevron, la compañía norteamericana aporta 500 millones de dólares en concepto de peaje por explotar recursos ya descubiertos;500 millones de inversión en un programa piloto para explotar los primeros 20 km2 y otros 240 millones por las perforaciones ya existentes. En total, 1.240 millones de dólares (unos 920 millones de euros), que supone valorar el acre de Vaca Muerta (cada acre tiene cuatro kilómetros) en 10.245 dólares.

Teniendo en cuenta este valor de referencia y que la concesión de Repsol a través de YPF era de tres millones de acres, de los cuales, le correspondían un 51%, el resultado es un valor neto de unos 6.000 millones de dólares (4.500 millones de euros). De los 12.000 km2 de concesión minera de YPF, hay constancia de reservas en 5.061 km2. Por su parte, de los recursos prospectivos de Vaca Muerta, a YPF le corresponden 12.351 millones de barriles equivalentes de petróleo (Mbep), de los cuales, 116 Mbep son reservas: 48, posibles; 35, probables y 33 probadas. Se estima que, de los hidrocarburos que alberga Vaca Muerta, la mayor parte (un 77%) es petróleo y el resto gas húmedo y seco.

En el momento de la expropiación, Repsol ya explotaba comercialmente su concesión, concretamente, una decena de pozos, y mantenía conversaciones con 15 compañías, entre ellas la propia Chevron, para darles entrada en el negocio, concretamente, para un millón de acres del macroyacimiento. Vaca Muerta requerirá unas inversiones en los próximos años de 28.000 millones de dólares para 2.000 pozos productivos y 60 nuevos equipos de perforación.

El acuerdo de desarrollo de una parte pequeña de Vaca Muerta firmado con Chevron es del denominado modelo factoría: la norteamericana financia el citado programa piloto (para 20 km2), lo que supone para YPF el cobro de un bono por haberlo descubierto. Posteriormente, los socios irán al 50% en el proyecto.

En un reciente encuentro con medios españoles en Buenos Aires, el presidente de YPF, Miguel Galuccio, aseguró que en una segunda fase, y en lo que respecta a la petrolera argentina, el proyecto se financiará solo con los recursos generados. Según un experto, “si los responsables de YPFesperan a alcanzar la velocidad de crucero para continuar las inversiones, el retraso será importante, pues Vaca Muerta requiere de grandes volúmenes de capital”.

Aunque la valoración de la participación accionarial de YPF que le fue expropiada a Repsol se determina de manera matemática siguiendo la fórmula de los Estatutos de la compañía argentina y que el contrato de Chevron puede servir para tasar Vaca Muerta, está por ver cuál será la indemnización que Repsol reclame finalmente ante el Ciadi, el organismo de arbitrajes internacionales en el que mantiene una demanda contra Argentina. O, de llegarse a un acuerdo negociado entre las partes, si acepta un importe inferior de carácter político.

En cualquier caso, fuentes empresariales, ven improbable que en una solución amistosa, el consejo de la petrolera pueda aceptar un precio inferior al valor de 5.000 millones de dólares en que Deloitte tiene tasada a YPFen las cuentas de Repsol.

Las presiones para lograr un acuerdo negociado son cada vez más persistente, lo cual, viene a demostrar las dificultades de la nueva YPF para encontrar socios para Vaca Muerta. Al menos, socios que no exijan garantías extremas o condiciones leoninas como ha sido el caso de Chevron.

Según ha desvelado la prensa, en el acuerdo con Chevron figura una cláusula de escrow account, una cuenta bancaria en Estados Unidos, en la que YPFha tenido que depositar garantías por 300 millones de dólares que sólo Chevrón podrá retirar. La petrolera , además, podrá comercializar en el exterior el 20% de la producción con retenciones cero y libre disposición de dólares.

Otra prebenda que se ha hecho pública es el bajo precio pagado por Chevron a la provincia de Neuquén por la extensión de la concesión de Vaca Muerta, que ahora es de 35 años. La petrolera estadounidense ha pagado 65 millones de dólares, cuando Repsol desembolsó 400 millones en 2000 por 10 años más y otros 200 millones en 2008 por una nueva prórroga.

Archivado en:

Outbrain