La operación, conocida por Guindos, se cerraría este año

Guggenheim intensifica los contactos para la compra de NCG

Una parte del Gobierno y la banca prefieren que oferten BBVA y Santander

El Banco de España y el FROB han sido contrarios a que un fondo controle un banco

Varias personas esperan para sacar dinero de los cajeros de una sucursal de Novagalicia Banco.
Varias personas esperan para sacar dinero de los cajeros de una sucursal de Novagalicia Banco. EFE

El Banco de España lleva semanas insistiendo en la necesidad de cerrar la reforma financiera en los próximos meses, lo que incluye la venta de Catalunya Banc y Novagalicia Banco. El último en hacer referencia a estas enajenaciones ha sido el subgobernador Fernando Restoy, quien aseguró el viernes pasado en Santander que veía “posible” sus ventas este año.

 Eso sí, matizó que la “velocidad” de estos procesos dependerá de cuánto interés exista en el mercado. Y añadió ante la opción que ha propuesto la banca al Gobierno de vender ambas firmas por partes, que “trocear o no (Catalunya Banc o Novagalicia) son modalidades de enajenación que dependerán del apetito del mercado”.

El objetivo del FROB, dueño de ambas firmas, es vender la entidad catalana después del verano, para más tarde iniciar la subasta del banco que preside José María Castellano. De momento, dos son los únicos bancos españoles que tendrían interés en pujar por Catalunya Banc y Novagalicia: Santander y BBVA, aunque todo depende de las condiciones y ventajas que ofrezca el FROB en la subasta. Hay que recordar que el Gobierno ya fracasó en la venta de la firma catalana.

Pero mientras que el FROB y el Banco de España tantean a la banca para conocer el grado de interés por ambas entidades de capital público, Castellano mantiene su objetivo de vender Novagalicia a cuatro fondos estadounidenses liderados por Guggenheim.

Castellano lleva más de un año y medio negociando con estos fondos. La oferta de la firma que preside Alan Schwartz, de hecho, es conocida por el Gobierno, el FROB, el Banco de España e incluso, según fuentes conocedoras de las negociaciones, por la Comisión Europea por una parte, y por la troika, que fue informada de la operación en su reciente visita a España, por otra. Desde que se iniciaron los contactos entre Novagalicia y Guggenheim ha habido sus tiras y aflojas en las negociaciones. El Banco de España y una parte del Gobierno, de hecho, han mostrado en varias ocasiones sus reticencias a que un fondo de capital riesgo fuera el dueño o principal accionista de un banco en el país.

Pero la insistencia de Castellano, que siempre ha contado con el apoyo del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, para mantener independiente Novagalicia y evitar que un gran banco español absorbiera la firma gallega, ha cuajado en una parte del Ejecutivo. Comienza a extenderse la idea, según algunas fuentes financieras, de que podría ser menos costoso para el FROB la opción de que sean estos fondos los que se queden con NCG que una entidad del país. La banca española no comparte, sin embargo, el proyecto gallego.

Como defensa a su propuesta, Castellano ha argumentado ante el Banco de España y el FROB que estos fondos ya cuentan con participaciones en bancos irlandeses y de Reino Unido.

Fuentes financieras aseguran que el interés de Guggenheim por NCG se habría desinflado tras reconocer que la cláusula suelo tendrá un impacto negativo en la cuenta de resultados de la firma gallega de 48 millones de euros. Esta cifra rebaja las previsiones de beneficios de NCG para este año. En el primer trimestre ganó 21 millones de euros, tras los fuertes saneamientos realizados en 2012.

Otras fuentes conocedoras de las negociaciones desmienten estas especulaciones y aseguran que los fondos estadounidenses siguen muy interesados y la operación “sigue adelante”.

Acelerar las ventas de filiales

Los fondos interesados en NCG –asesorados por Mediobanca, banco de inversión que tiene el mandato de venta de EVO– barajan comprar la totalidad de la entidad, o adquirir el 51% para que el FROB saque a Bolsa más adelante el 49% de su capital. La venta de NCG se llevaría a cabo por una subasta competitiva. Uno de los atractivos de la operación es el crédito fiscal de 1.200 millones que puede aportar NCG al potencial comprador. Antes la firma cerrará la venta de EVO –por el que también pujan estos fondos–, y su inmobiliaria UGAS y acelerará el arbitraje de sus preferentes.

 

 

 

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