El país celebra hoy las elecciones para elegir Parlamento

El centroderecha podría reconquistar el poder en Islandia

Partido de la Independencia subiría cuatro puntos porcentuales hasta el 27,9%, según la televisión estatal “RÚV

Jornada electoral en Islandia. Este sábado cerca de 230.000 islandeses están llamados a las urnas para elegir a los 63 miembros que compondrán su Parlamento. La formación de centroderecha se erige como la favorita para reconquistar el poder después del estallido de la crisis económica en octubre de 2008. El desgaste del actual ejecutivo a consecuencia del programa de ajustes deja la puerta abierta a que los que los partidos que llevaron al país a la quiebra vuelvan a hacerse con las riendas.

Los apuestas apuntan a un claro triunfo del centroderecha, que conseguiría una mayoría absoluta cómoda, y a una caída acusada de los dos partidos que forman la coalición en el poder, la Alianza Socialdemócrata y el Movimiento de Izquierda Verde.

La cuestión principal a dirimir es si ganará el conservador Partido de la Independencia, tradicional dominador de la política islandesa, o la formación de centro Partido Progresista, su habitual aliado, ya que las encuestas los sitúan muy cerca.

El último sondeo difundido por la televisión estatal “RÚV” da como ganador al Partido de la Independencia, que subiría cuatro puntos porcentuales hasta el 27,9%, recuperando así una parte del apoyo perdido en los anteriores comicios.

El Partido Progresista pasaría del 14,8% al 24,7%, una cifra inferior a la que le han otorgado las encuestas en las últimas semanas, que incluso lo situaban con posibilidades de ganar unas elecciones por primera vez en su historia.

Los socialdemócratas y los “rojiverdes” perderían la mitad de su apoyo, bajando al 14,6% y al 10%, respectivamente, a pesar de haber sustituido a sus impopulares líderes.

Solo otros dos de los quince partidos que concurren a los comicios, una cifra récord, parecen con posibilidades de superar la barrera mínima del 5% para acceder al Parlamento: el centrista “Futuro Brillante”, con el 6,6%, y el Partido Pirata, con el 6,1%.

El triunfo del centroderecha supondría el regreso al poder de los partidos que gobernaron Islandia en los años previos al colapso y que impulsaron una política neoliberal.

A pesar de haber estabilizado las finanzas, reducido el paro y la inflación, el Gobierno de la primera ministra socialdemócrata, Jóhanna Sigurdardóttir, no ha cumplido las expectativas generadas.

El programa de ajuste impuesto por el Fondo Monetario Internacional (FMI), que el gobierno ha seguido a rajatabla, ha tenido un coste social elevado, con importantes recortes sociales.

El Gobierno no ha aliviado el endeudamiento hipotecario familiar ni sacado adelante la reforma del sistema de cuotas pesqueras ni una iniciativa popular para cambiar la Constitución, y el litigio sobre las indemnizaciones a ahorradores extranjeros por la quiebra del banco Icesave también le ha perjudicado.

Ese descontento ha sido aprovechado por el Partido del Progreso, gracias a su oposición a los acuerdos firmados por el Gobierno en el caso Icesave y a su propuesta para reducir un 20% la deuda hipotecaria de los islandeses.

El Partido de la Independencia, al que hace unas semanas los sondeos colocaban con un apoyo incluso menor que el de 2009, ha repuntado en los últimos días y podría recuperar el poder pese a la falta de carisma de su líder, Bjarni Benediktsson.

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