Emprendedores en busca de su ‘ángel’

Uno de los emprendedores que participan en Zinc Shower, en Matadero de Madrid.
Uno de los emprendedores que participan en Zinc Shower, en Matadero de Madrid.

Una fuerte lluvia de ideas bajo el cielo de Madrid. Y al encuentro de muchas de estas iniciativas están los business angels, aquellos que se encargan, en cierta medida, de que la idea prospere con financiación, know how, promoción y red de contactos. Que no se quede en el camino. Emprendedores de las industrias culturales y creativas y los business angels, de la mano. No es algo nuevo, es una práctica cuyo origen se remonta a comienzos del siglo XX, cuando se requería ayuda para financiar espectáculos de Broadway. Con el arranque de la tecnología esta corriente se propagó por Silicon Valley, y en los años 90 se expandió por todo el mundo. A España llegó a comienzos de 2000. Sin embargo, es una figura un tanto desconocida.

“Hay cierto desconocimiento sobre las fuentes de información y también existen dificultades por parte de los emprendedores para elaborar un business plan”, afirmó Albert Colomer, director general de Business Angels Network de Cataluña (BANC), durante su participación en la primera edición del foro Zinc Shower, donde hasta este sábado se expondrán un centenar de proyectos e ideas.

“Necesitamos 150.000 euros, con un retorno de tres años”

Hace año y medio que Magui Mora y  Elena Martínez de 24 dientes abandonaron la agencia de publicidad en la que trabajaban para montar su empresa.  Desde entonces, están inmersas en un proyecto de diseño y elaboración de productos divertidos. Por ejemplo, un cojín en el que se puede escribir, una maceta con una reconfortante frase, I will survive (sobreviviré), que se ha convertido en un bestseller, un colorido pack de ocho minicepillos de dientes para invitados... 

Todos estos objetos ya se venden, además de en España, en Suiza, Austria, Alemania y Canadá. “Al principio nos ayudó la familia y los amigos, pero ahora necesitamos 150.000 euros para poder lanzar nuevos productos y disponer de un catálogo más amplio”, asegura Martínez, que calcula en tres años el plazo de retorno de esta inversión.

El objetivo no es otro, como aseguró el promotor del encuentro y responsable del espacio de coworking Utopic_us, que ya cuenta con más de 150 profesionales de distintas disciplinas, Rafael de Ramón, que repensar los modelos de la industria creativa tradicional, su organización, financiación, colaboración y atraer inversores. “Hay que orientar sobre los pasos a seguir para que una idea adquiera forma”, señaló De Ramón, eufórico con la acogida que ha tenido este encuentro para emprendedores e inversores, a cuya convocatoria se presentaron 900 ideas, de las que se han tenido que seleccionar un centenar de ellas. 

“Hace falta un lenguaje común entre el mundo de la creación y de las finanzas, pero también es necesario que haya una sensibilización sobre el potencial de la industria cultural y creativa”, aseguró Colomer, que insistió en la idea y la urgencia de crear un tejido empresarial en España para afrontar el difícil momento que se está viviendo. 

¿Pero qué perfil tienen los business angels? El 93%, según datos de BANC, son hombres, con una edad media de 53 años y estudios universitarios con formación de posgrado, así como con experiencia emprendedora (2,5 organizaciones constituidas). “Y, por supuesto, no quiere perder dinero, pero lo que busca es un proyecto empresarial, no una inversión financiera, contribuir al proyecto y divertirse”, prosiguió Colomer.

Porque lo importante, a la vez que se escribe el guión de una obra de teatro, es hacer un plan de negocio. “Las ideas, aunque son productos de alto riesgo, cuesta mucho defenderlas y hay que estar preparados. El creativo ha de tener espuma, que luego hay que saber meter en una botella”, señaló este inversor.

 

“Nuestro sueño es crear tejido industrial”

La fábrica está en Colloto (Asturias). Y es allí donde el matrimonio formado por José Luis Ramos y Lorena González han tejido su anhelo empresarial:Sueños de Hilo, donde producen su propia marca de ropa interior y de baño, así como encargos textiles para terceros. De momento, trabajan en la empresa seis personas y el objetivo es ir creando, poco a poco, puntada a puntada, una plantilla estable de 13 trabajadores, fomentando el empleo para discapacitados.
Pero para que este sueño se cumpla del todo necesitan 339.000 euros, de los cuales un porcentaje elevado está destinado a la compra de maquinaria y de materia prima. “La rentabilidad la tenemos fijada a los tres años, además de dar la oportunidad a las empresas para que puedan fabricar sus prendas en España”, contaba esta semana González. Todo ello se recoge en un plan de negocio en el que se concibe la producción a pequeña escala, con el fin de que el cliente pueda reaccionar en caso de que una prenda no se venda. “Nuestro sueño es crear tejido industrial en España y en nuestra región”, aseguró Ramos.

“Queremos poder llegar a China”

El columpio de aluminio blanco de Verónica Martínez ya se vende, a pesar de que la empresa se creó hace apenas un año, en Estados Unidos, Canadá, Australia y Abu Dhabi... “pero ahora queremos poder llegar a China, Oriente Medio y América Latina”, aseguró Sergi Morella, el pasado jueves en Zinc Shower. Verónica Martínez Design diseña por encargo para empresas de distintos sectores, como la restauración y la hostelería. “Nuestro objetivo es poder llegar a competir con el diseño italiano, crear una marca potente de diseño español para apoyar a nuestros artesanos”. Verónica Martínez Design diseña por encargo para empresas de distintos sectores. Para ello necesitan una inversión de cerca de 600.000 euros con un horizonte de tres años.
“Es complicado buscar financiación, y más en estos momentos, pero es importante ser coherente y saber lo que se quiere. Nosotros no queremos un fondo de capital riesgo, aspiramos a un inversor comprometido con el diseño”, afirmó. Su compañero de viaje ha de ser “un inversor que vaya en la misma dirección”.

“El próximo Pocoyó tiene que nacer de un juego interactivo”

Con una ayuda de 30.000 euros del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte ha arrancado Arturo Paracuellos y sus socios The Dreamsons, una marca de entretenimiento para la familia, a través de una aplicación que se lanzará en el mes de junio. “Se trata de que el niño no juegue solo, sino que lo haga en familia”, señaló este emprendedor en el rincón que tenía asignado en el foro Zinc Shower.
La idea surge en Zaragoza y la financiación que requiere es de 160.000 euros. “El proyecto tiene mucho potencial porque además de la aplicación hay una parte de productos alrededor de este juego interactivo con el que se puede obtener ingresos”. Porque su deseo no es otro que convertir a The Dreamsons en “el siguiente Pocoyó o Bob Esponja pero interactivo”. Al inversor le pide que tenga una visión global porque “deseamos apostar por mercados maduros, como Estados Unidos”, señaló Paracuellos.

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