Banca de inversión

Houlihan Lokey, el rey de la quiebra, se instala en Madrid

El grupo estadounidense ha sido contratado por Pescanova

Abrirá oficina en Madrid en uno o dos meses

Para qué estar todas las semanas viajando de Londres a Madrid cuando te puedes permitir, o las perspectivas de negocio así lo aconsejan, abrir una oficina en la capital española.

 Houlihan Lokey, la firma de servicios financieros contratada por Pescanova para reestructurar su deuda, que lleva cinco años participando en negociaciones de refinanciación con compañías españolas, ultima la apertura de una oficina en Madrid. Pocas ciudades del mundo albergan en la actualidad tantas reuniones para aplazar deudas o reestructurar el accionariado de compañías como la gobernada por Ignacio González y Ana Botella.

En uno o dos meses está previsto que el grupo estadounidense ocupe una nueva oficina en la capital cuyo equipo estará liderado por Manuel Martínez Hidalgo. “Tenemos todo preparado y solo nos falta la obra, en uno o dos meses se hará una presentación oficial”, indicaron en Houlihan Lokey, con oficinas, además de en Estados Unidos (donde tiene diez), en Londres, París, Fráncfort, Pekín, Hong Kong y Tokyo.

El grupo Houlihan Lokey, que en 2012 celebró su 40 aniversario, ha participado en las mayores quiebras ocurridas en los últimos años. En las negociaciones entre propietarios, potenciales compradores y acreedores de Lehman Brothers, Enron, Worldcom o General Motors ha estado presente Houlihan Lokey. En los últimos diez años la compañía ha participado como asesor en 900 procesos de reestructuración que suman cientos de miles de millones de dólares de deuda.

El grupo, cuya sede central está en Los Ángeles, California, también es líder en servicios de asesoría en procesos de fusiones, adquisiciones y operaciones sobre compañías cotizadas. Emplea a 850 profesionales.

En España la firma ha trabajado en algunas de las mayores negociaciones de deudas corporativas de los últimos tiempos. Desde su cargo como managing director en Houlihan Lokey, Manuel Martínez Hidalgo ha participado en las negociaciones de deuda de Martinsa Fadesa –la inmobiliaria que se declaró en concurso en junio de 2008 con 7.000 millones de euros de deuda–; Panrico –el grupo de alimentación que la sociedad de capital riesgo Apax traspasó al fondo Oaktree–; Levantina –la compañía de piedra natural controlada por las firmas de capital riesgo Impala y Charterhouse y que fue traspasada a la banca acreedora–; GAM –el grupo de maquinaria que refinanció su deuda en 2012–; o Bodybell –la cadena de perfumería que adquirieron Mercapital y N+1 y que reestructuró su deuda en 2010–. Antes de trabajar en Houlihan Lokey, Martínez Hidalgo, 37 años, estuvo en Deutsche Bank, Merrill Lynch y Cajastur.

El último cliente español de Houlihan Lokey es el grupo Pescanova, que el pasado día 1 comunicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores haber presentado preconcurso de acreedores. La compañía, con un pasivo de 1.500 millones, y que debe afrontar este año el vencimiento de deuda por un importe de 203,36 millones, dispone ahora de hasta cuatro meses para negociar un convenio de pago con sus acreedores que evite su entrada en concurso. Houlihan Lokey tratará de convencer a Sabadell, principal acreedor de Pescanova, de refinanciar la deuda de la compañía o buscará soluciones alternativas.

Carceller solicita consejo extraordinario

Damm ha solicitado a Pescanova la convocatoria de un consejo extraordinario para requerir más información sobre la situación de la compañía, después de que la pasada semana pidiera en los juzgados de Pontevedra acogerse al preconcurso de acreedores, informaron a Europa Press fuentes del grupo presidido por Demetrio Carceller.

 Las mismas fuentes recalcaron que esta solicitud se basa en “la responsabilidad ante una situación relevante por saber qué está pasando” en la compañía.

“Seguimos apoyando a la compañía porque estamos convencidos de que Pescanova solventará esta situación coyuntural. Nuestra posición es de colaboración, buscar una gestión de una manera beneficiosa para todos los accionistas”, indicaron las mismas fuentes.

Pescanova no ha dado aún respuesta, en un sentido u otro, a esta petición de Damm, segundo máximo accionista del grupo gallego con una participación del 6,18%.

Grupo Damm cuenta con un asiento, que ocupa José Carceller, en el consejo de administración de Pescanova, integrado por un total de doce consejeros, y donde el presidente del grupo alimentario de congelados, Manuel Fernández de Sousa-Faro es el primer accionista, con una participación del 14,42%.

Pescanova lideró ayer de nuevo las subidas de la Bolsa con una revalorización del 21,18%.

La compañía ha recuperado entre el martes y el miércoles el 57,14% de su valor, pasando su cotización de los 6,3 euros que había registrado el martes (precio mínimo desde 2003) a 9,9 euros en la jornada de ayer.

Pescanova había perdido hasta el martes el 63,79% ciento de su valor, al pasar de valer más de 17 euros la acción de la empresa el viernes pasado, a caer por debajo de los 6,5 euros.

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