Globalia no retira su oferta, pero la condiciona al visto bueno de la CNC

Orizonia presenta el preconcurso ahogada por la falta de liquidez

Giro inesperado en la compra de Orizonia por parte de Globalia. Los dos meses que Competencia ha pedido para autorizar la operación no eran compatibles con los compromisos financieros de Orizonia, que el viernes tenía que hacer frente a un pago de 10 millones. En ese contexto pidió el preconcurso de acreedores y culpó a Globalia "de desatender los compromisos acordados". Una acusación rechazada por la compañía presidida por Juan José Hidalgo, quién, por ahora, no se retira de la operación.

Imagen de un establecimiento de Orizonia, en una foto de la compañía
Imagen de un establecimiento de Orizonia, en una foto de la compañía

A primera hora de la mañana del viernes, Orizonia emitió un comunicado en el que anunció que presentaba el preconcurso de acreedores (le otorga cuatro meses para negociar la refinanciación de la deuda evitando el concurso). La empresa dirigida por José Duato confía en solventar esta negociación en un plazo mucho más breve. "Ante la entrada del análisis de la operación en segunda fase [en la CNC], Globalia tendría la opción de solicitar la ejecución inmediata a la espera de recibir más adelante las condiciones acordadas por la CNC. Competencia se ha mostrado favorable a esta fórmula, pero al no haberla solicitado Globalia de momento, Orizonia entiende que ha desatendido los compromisos asumidos en los acuerdos entre ambas compañías y la banca acreedora".

Desde Globalia rechazan esos argumentos y apuntan a que se ha cumplido lo pactado en las negociaciones finalizadas el pasado mes de diciembre. Ese acuerdo establecía un primer pago de 20 millones de euros y dos posteriores (de 25 y 20 millones), pero siempre condicionados, según fuentes del grupo, al visto bueno de la operación por parte de Competencia y a la propia viabilidad de la compañía. Ninguna de las dos circunstancias están garantizadas en este momento, por lo que Globalia avanza que no va a dar ni un paso más hasta que se den algunas de las dos circunstancias.

Esas mismas fuentes apuntan a que la verdadera razón que ha provocado que Orizonia haya tomado la decisión es el pago de 10 millones de euros que debía hacer efectivo el viernes. Este importe corresponde al BSP (plan de facturación y liquidación, por sus siglas en inglés), que obedece al conjunto de billetes de avión que se han vendido a través de las agencias de viajes y que deben abonar a la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA). Ese pago siempre se hace el día 15 de cada mes y Orizonia, siempre según esas fuentes, no disponía de suficientes fondos para hacer frente al mismo y por ello habría tomado la decisión de pedir protección contra un concurso de acreedores.

¿Cuáles pueden ser los movimientos a corto plazo? El más importante es el vencimiento de la operación de compra. En principio finalizaba el pasado 31 de enero y ante la ausencia de pronunciamiento por parte de la CNC, se optó por ampliarlo hasta el 17 de febrero. Fuentes de la negociación aseguran que el plazo de vencimiento se prolongará hasta la fecha en que Competencia se pronuncie sobre si la compra se puede realizar y en que la empresa de muestre de que es viable. "No vamos a seguir invirtiendo dinero a fondo perdido pese al interés por la compra. Lo último que Globalia va a hacer es poner en riesgo su propia supervivencia", apuntan. También queda por resolver que pasará con los 20 millones que el grupo presidido por Hidalgo ha avanzado en caso de que la operación de compra fracase.

La aerolínea Orbest deja en tierra a 170 pasajeros en Barajas

Unos 170 pasajeros del vuelo de Orbest (compartido con Air Europa) que tenía previsto despegar a las 15.00 horas del viernes del aeropuerto de Barajas con destino a Cancún se quedaron en tierra después de que Orizonia, grupo al que pertenece la compañía, pidiera protección ante un posible concurso de acreedores.

En el comunicado en el que se acogía al preconcurso, Orizonia advertía que la aerolínea del grupo "interrumpirá transitoriamente algunos de sus vuelos".

En el aeropuerto de Barajas había programada el viernes una ruta a Cancún con código 9803 de Orbest y 3064 de Air Europa, en la que tenían previsto volar unos 300 pasajeros a bordo de un Airbus 330. Algo similar puede suceder con el vuelo programado para el sábado desde Madrid a Punta Cana (República Dominicana). La página web de Orbest dejó de esta operativa desde el viernes a primera hora de la mañana.

IATA le retira de forma provisional la licencia para vender billetes

Orizonia dejó el viernes de vender billetes aéreos después de que la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA) decidiera retirarle la licencia, ya que no pudo hacer frente al pago de los 15 millones de euros que debía abonar por los billetes de avión vendidos. Pese a ello, la IATA accedió a concederle un aplazamiento hasta el próximo martes, período en el que el grupo presidido por José Duato espera poder reunir la cantidad que adeuda, según señalaron a EFE fuentes cercanas a la empresa.

La retirada de la licencia a Orizonia recuerda a la caída del grupo Marsans, cuyo declive empezó por la retirada de la licencia por parte de la IATA en 2010. Fuentes de Orizonia, sin embargo, rechazaron las similitudes, ya que es la primera vez que la compañía incurre en un impago, mientras que en el caso de Marsans lo había hecho en repetidas ocasiones.