Cristina Fernández de Kirchner "cometió una tropelía tremenda"

Díaz Ferrán ante el juez: "El oro me lo habían regalado mis padres antes de morir"

En declaraciones ante el juez a las que ha accedido Cinco Días, efectuadas el 5 de diciembre, dos días después de ser detenido, el ex presidente de la CEOE trata de justificar los bienes encontrados en su domicilio, atribuyendo el oro a un regalo de sus padres, el dinero a sus hermanos y el coche de lujo a Ángel de Cabo. También culpa a la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, de la quiebra de su grupo empresarial: "Cometió una tropelía tremenda", dijo.

El expresidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, y el empresario valenciano Ángel de Cabo han llegado a la Audiencia Nacional a primera hora de la mañana en un furgón policial para ser interrogados por el juez Eloy Velasco
El expresidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, y el empresario valenciano Ángel de Cabo han llegado a la Audiencia Nacional a primera hora de la mañana en un furgón policial para ser interrogados por el juez Eloy Velasco

Con tono seguro, con dos policías a su derecha y su abogado a la izquierda, Gerardo Díaz Ferrán declaró ante el juez Eloy Velasco y el fiscal Daniel Campos el pasado cinco de diciembre, dos días después de ser detenido por supuestos delitos de alzamiento de bienes y blanqueo de capitales.

El ex presidente de la CEOE, 70 años, aparece vestido con traje claro, sin corbata. Declara sin estar esposado. En su testimonio, de más de 40 minutos, al que ha accedido Cinco Días, Díaz Ferrán trata de justificar los bienes encontrados en su casa el día de su detención; explica a su juicio las razones del concurso de Marsans y la venta del grupo de viajes a Ángel de Cabo. Niega haber recibido pagos del empresario valenciano, que fue detenido también el tres de diciembre y sobre el que el juez impuso la mayor fianza en la historia judicial española, 50 millones de euros.

En la detención de Díaz Ferrán la policía halló en su casa 157.975 euros en efectivo, varios miles de dólares, joyas y 2.100 gramos de oro. "Mis dos hermanos antes de verano, uno ha fallecido, me dejaron ese dinero", explica el empresario ante las preguntas del magistrado. "El oro, dos pastillas de medio kilo, no estoy seguro del peso, me lo regalaron mis padres antes de que murieran, y yo se lo había regalado a mis hijos, nosotros lo guardábamos porque tenían miedo de guardarlo en casa, esa es la realidad", declaró.

El ex presidente de la CEOE tenía en el garaje de su casa un Bentley modelo Continental en el momento de su detención; el coche, asegura al juez, "lo tenía a nombre de Grudisan [una de las compañías de Díaz Ferrán] y al vender la empresa a Ángel de Cabo pasa a este... Lo utilizaba para viajes largos, fuera de Madrid y tenía un inhibidor de frecuencia que me pidió la CEOE para que la utilizara otra persona y se lo pedí a Ángel de Cabo, lo llevé a la CEOE donde le quitaron el inhibidor de frecuencia y yo lo tenía en el garaje para devolvérselo a Ángel de Cabo".

Culpa a Kirchner

Sobre las razones del concurso de Marsans, para Díaz Ferrán el primer culpable de la insolvencia del grupo de viajes fue la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kichner. "Nuestras empresas iban razonablemente bien hasta que el Gobierno de Cristina Fernandez de Kichner nacionalizó Aerolíneas Argentinas, de manera fraudulenta y cometiendo una tropelía tremenda", dijo. En 2001, poco después de que Aerolíneas Argentinas suspendiera pagos, estando controlada por la Sepi, el Estado español vendió la aerolínea a Air Comet, de Díaz Ferrán y Gonzalo Pascual, por el precio simbólico de un euro. En julio de 2008 la presidenta de Argentina anunció la nacionalización de la compañía. Los dos empresarios españoles denunciaron a Argentina ante el Ciadi reclamando más de 1.000 millones de euros. "Estoy seguro de que podremos ganar el juicio, porque tenemos razón", aseguró el pasado cinco de diciembre Díaz Ferrán ante el juez. "Con todo ese dinero se verían satisfechos para mi satisfacción enorme todos los proveedores que se han quedado colgados", añade. El ex presidente de la CEOE explica al juez y al fiscal que el proceso en el Ciadi lo está financiando una compañía británica con 14 millones de dólares, a cambio de quedarse con un porcentaje de la cantidad que lograran como indemnización en el hipotético caso de ganar el caso, y otro despacho de Washington se está encargando de la defensa de los intereses de Díaz Ferrán. La compañía inglesa "está financiando el proceso en el Ciadi dos meses después de estudiarlo, de los 14 millones ha entregado ya 10, pero en un juzgado se ha pedido el embargo de ese crédito, y los administradores concursales han pedido que levante ese crédito".

Venta de dos casas en Mallorca

El fiscal pregunta a Díaz Ferrán por una operación de venta de dos casas de su propiedad en Bendinat, Mallorca. El ex presidente de la patronal empresarial española asegura que al vender Marsans también traspasa estas dos casas a Ángel de Cabo, quien después las vende a otra empresa que a su vez las vende a otra compañía llamada Implementación de Proyectos. ¿Conoce esa empresa?, pregunta el fiscal. "Sí, la conozco porque es de mi hermano", responde Díaz Ferrán. "Tiene una razón, porque el señor que compra la casa, en ese momento mi hermano había vendido una empresa de transporte, quería hacer inversiones para desgravar y le pongo en contacto con este señor y se ponen de acuerdo y le compra la casa y me consta que recientemente mi hermano ha vendido una de las casas a un extranjero por en torno a los tres millones de euros". El fiscal pregunta cómo es posible que una casa que vende por nada finalmente se venda por más de tres millones. "Desgraciadamente hasta ahora yo no he sacado ninguna rentabilidad de la venta, las dos casas tenían una hipoteca de ocho millones de euros", señala Díaz Ferrán.

Al igual que esas dos casas, en la venta de Marsans Díaz Ferrán también traspasó un barco que tenía unos costes "que no podía aguantar, de atraques y empleados". El fiscal pregunta por un Ferrari "que utilizaba su hijo". Díaz Ferrán explica que ese automóvil era "un leasing que tenía Grudisan, también tenía un Rolls Royce que queríamos emplear para bodas y despedidas de soltero, pero era un leasing que había que pagar todos los meses, y todo lo que es Grudisan pasa a Ángel de Cabo".

A preguntas de su abogado Gerardo Díaz Ferrán dice que todos sus bienes personales "estaban hipotecados, tenían hipotecas directas de cuando los compré y por créditos de Marsans... Mi socio y yo pusimos todos nuestros bienes a disposición de los bancos para que dieran créditos a las empresas para tratar de salvarlas.. mi casa estaba hipotecada, la han subastado y me he quedado sin ella".

El juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco impuso el cinco de diciembre a Ángel de Cabo la mayor fianza impuesta en España a una persona, 50 millones de euros. A Gerardo Díaz Ferrán y a Iván Losada, mano derecha de De Cabo, 30 millones a cada uno. A principios de este mes la Audiencia Nacional rebajó a 10 la fianza impuesta al ex presidente de la CEOE.