El desacuerdo del FMI y Bruselas bloquea un tramo de ayuda clave

La falta de acuerdo sobre Grecia reabre las dudas sobre el euro

El FMI y la zona euro ya no esconden sus desavencncias sobre Grecia: "Claramente tenemos diferentes puntos de vista", ha admitido la directora gerente del FMI, Christine Lagarde. Una posible quita al sector público y los objetivos de deuda están entre los puntos en discrepancia. El resultado: el Eurogrupo ha aplazado hasta el 20 de noviembre el desbloqueo de la ayuda urgente de 31.500 millones de euros que Grecia necesita para no suspender pagos.

El ministro de Economía español, Luis de Guindos, el primer ministro de Luxemburgo y presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker y la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, durante la reunión del Eurogrupo
El ministro de Economía español, Luis de Guindos, el primer ministro de Luxemburgo y presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker y la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, durante la reunión del Eurogrupo

Vuelven las dudas sobre Grecia y sobre la zona euro. Y, una vez más, de la mano de las desavenecias políticas, esta vez entre el FMI y la zona euro. El Eurogrupo abogó anoche, en una reunión que acabó casi entrada la madrugada, por dar dos años más a Grecia para acometer los ajustes. Y aquí terminan los acuerdos.

Pese al alto nivel de la reunión, a la que asistió la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, Europa y el fondo no se pusieron de acuerdo sobre el horizonte en el que la deuda debe ser sostenible. Así, se pospuso para el 20 de noviembre la decisión sobre esta cuestión, las necesidades de financiación y, lo más urgente, el pago de las próximas ayudas.

De hecho, no se explicó cómo se financiarán estos dos años de prórroga, que supone una ayuda extra de 32.600 millones de euros, según el informe de la 'troika', costará esta prórroga. Grecia, en todo caso, tendrá hasta 2016 para que las cuentas públicas tengan un superávit primario (antes de pagar los intereses) del 4,5%, objetivo que debería cumplir en 2014 y que, dada la profunda depresión económica griega, se antojaba imposible

Lo más urgente, en todo caso es el desembolso del siguiente tramo de ayuda del rescate ya en vigor. Son 31.300 millones que estaban condicionados a que Atenas realizase las reformas solicitadas por la troika y presentase los presupuestos del año que viene. Aunque el Parlamento griego ya cumplió los requisitos, la ayuda no se ha desbloqueado por el desacuerdo con el fondo.

Con todo, el vicepresidente de la Comisión y responsable de Asuntos Económicos, Olli Rehn, ha asegurado que Grecia podrá refinanciar los 5.000 millones de euros de deuda que vencen el viernes y evitará así la quiebra inmediata. De momento, Grecia tendrá que acudir al mercado para refinanciar estos vencimientos. "No puedo decir cómo, pero no habrá ningún problema el día 16".

Durante la mañana, la noticia de que Europa desembolsaría 44.000 millones para evitar la quiebra de Grecia animó los mercados durante un tiempo, pero el alivio se evaporó rápidamente.

Desacuerdo entre el FMI y la UE

El resto de las cuestiones queda en el aire, debido a las discrepancias dentro de la troika, formada por la Comisión Europea, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo. Según fuentes oficiales citadas por Reuters, la deuda pública griega estará en el 2020 en el 144%, frente al 120%. La troika debe acordar un mecanismo para que esta deuda sea sostenible, y es aquí donde aparecen las descrepancias que, además, impiden que se desembolse el siguiente tramo de ayuda.

El presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, explicó que la eurozona quiere mover el objetivo del 120% del PIB de la deuda griega, el nivel considerado sostenible por los socios internacionales, de 2020 a 2022.

De hecho, añadió tajantemente que "se va a cambiar" la fecha límite, algo que sorprendió visiblemente a la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, quien negó con la cabeza e insistió en que para la institución monetaria internacional con sede en Washington la fecha válida debe ser 2020. "Tenemos aquí claramente puntos de vista diferentes" en esta materia, admitió Lagarde.

No es el único punto de desacuerdo. La participación de los acreedores públicos en un nuevo rescate es otra cuestión sobre la mesa. Lagarde, dijo que "se están explorando todas las avenidas para reducir la deuda en Grecia", incluyendo la asunción de pérdidas por parte de los países de la eurozona en sus préstamos a Atenas, mientras Juncker lo descartó: "No creo que se produzca la participación del sector público".

Rehn por su parte, dijo en declaraciones a periodistas que lo más probable es que se tratará de una "combinación" de medidas. Entre otras, se están estudiando desde una nueva reducción de los intereses que la eurozona cobra a Grecia por préstamos bilaterales, a una recompra de deuda por parte de Atenas, algo considerado complicado.

También se contempla un alargamiento de los vencimientos y que el BCE renuncie a los beneficios obtenidos sobre los bonos griegos que acumula por valor 55.000 millones de euros, estimados en hasta 15.000 millones, y los pase a los bancos centrales nacionales, para que luego los gobiernos se los transfieran a Grecia.

Una de las partes clave, el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, apuntó que Grecia "ha tomado medidas de largo alcance y en la buena dirección", además de señalar que se podrá llegar a una fórmula para dar más tiempo a Grecia sin que los acreedores pierdan dinero.

Tampoco está claro el papel que jugará el FMI en este nuevo rescate. El fondo ha contribuido hasta ahora con 148.600 millones en ayudas a Grecia.

La previsión es que durante esta semana la troika busque vías para sortear este bloqueo y así poder llegar al lunes que viene con un acuerdo que permita desbloquear el siguiente tramo de ayudas. "El Eurogrupo espera que, para ese momento, los elementos necesarios estén listos para que los Estados miembros lancen los procedimientos nacionales necesarios a fin de aprobar el próximo desembolso", señaló Juncker.

Ajuste griego

El ministro de Finanzas griego, Yannis Stournaras, declaró que los dos años adicionales son una victoria para Grecia, y añadió que el desembolso del siguiente tramo de ayuda "está hecho". Prevé que llegue a finales de mes o principios del mes que viene.

Los ministros de la zona euro, por su parte, respaldaron al Ejecutivo de Antonis Samaras por las medidas de austeridad aprobadas la semana pasada. "El Eurogrupo celebra la determinación de las autoridades griegas de volver a situar el programa en la nueva dirección, especialmente mediante la aprobación en su parlamento, el 7 y el 11 de noviembre, de un conjunto sustancial de reformas así como de un presupuesto convincente para 2013", ha dicho Juncker.

"Los nuevos objetivos de déficit son un ajuste apropiado para la senda adicional de consolidación fiscal a la vista de la reciente evolución económica", según el Eurogrupo

No obstante, también se ha exigido al Gobierno de Atenas "que aplique de forma urgente las medidas previas pendientes para permitir una rápida conclusión de la revisión" del programa de ajuste. También Christine Lagarde comentó que serían necesarios algunos cambios menores en la ley presupuestaria de Atenas para verificar que las medidas contenidas en el presupuesto se lleven a cabo.