La banca española y el Gobierno confían en el éxito de la operación

Allianz es el único accionista de referencia europeo que baja su peso en Popular

La junta extraordinaria de Banco Popular ha sido la más dura de Ángel Ron. 11 de los 15 accionistas que tomaron la palabra criticaron la ampliación de capital por 2.500 millones y la fusión con Pastor. Pese a ello, la operación se aprobó por el 99,8% de los accionistas presentes y representados. Los inversores europeos de referencia acudirán a la ampliación y mantendrán su participación, excepto la alemana Allianz, que baja su peso del 5,9% al 4,2%.

El presidente de Banco Popular, Ángel Ron, durante la junta accionistas del 10 de noviembre de 2012.
El presidente de Banco Popular, Ángel Ron, durante la junta accionistas del 10 de noviembre de 2012.

La operación aprobada el sábado por los accionistas de Banco Popular para realizar una ampliación de capital por 2.500 millones de euros (cifra superior a la capitalización actual del grupo) puede reafirmar el liderazgo de su presidente, Ángel Ron, en el banco o ser el principio del final de sus días como banquero.

La ampliación de capital propuesta llega en uno de los momentos más delicados para el mercado que apenas confía en las instituciones financieras españolas. Pese a ello, Popular, tras suspender los test de estrés de Oliver Wyman, al detectar un déficit de capital de 3.223 millones en el escenario macroeconómico más adverso, ha optado por esta media en lugar de recapitalizarse con ayudas públicas a través de bonos convertibles conocidos como cocos o por llegar a un acuerdo de fusión con otra entidad, como CaixaBank.

"Teníamos otras alternativas, y entre todas decidimos que está es la mejor. Y no era la más fácil", argumentó Ron.

La operación está asegurada en 2.080 millones de euros por 15 bancos colocadores, que cobran una comisión del 2% al 3,25% en función de sus servicios. De ellos, Deutsche Bank, Santander, Merrill Lynch, UBS y JP Morgan son los coordinadores globales. La diferencia hasta los 2.500 millones la pondrán los accionistas de referencia del banco.

Popular cuenta con un fuerte núcleo de accionistas sentado en su consejo, que hasta ahora le servía de blindaje ante cualquier posible operación hostil de compra. Los miembros de su máximo órgano de gestión controlan el 32% del capital. Pero tras la ampliación este peso bajará a un mínimo del 23,3% y que puede elevarse hasta el 26% de tope, según explican fuentes del banco.

Gran parte de estos accionistas son internacionales, por lo que la ampliación de capital servirá de barómetro no solo a Popular sino al resto del sistema financiero para comprobar si las dudas sobre la banca española comienzan a despejarse. El Gobierno también confía en el éxito internacional de la operación.

Según documentos internos del banco, todo el núcleo de accionistas acudirá a la ampliación. Pero no todos mantendrán su participación. Su socio francés Crédit Mutuel subirá ligeramente su participación del 4,24% al 4,4%, según la documentación proforma de Popular. El empresario portugués Américo Amorim, con el 3,9% mantendrá esta participación. El grupo de pequeños inversores europeos englobados en Unión Europea de Inversores, que controlan el 3,6% también subirán muy ligeramente su participación al 3,7%.

Solo su socio más antiguo, la aseguradora alemana Allianz ha decidido reducir su peso en el capital al pasar del 5,9% al 4,24%.

Los otros inversores de referencia, la Fundación Barrié de la Maza, que controla el 6,8% realizará una operación denominada blanca al vender parte de sus derechos de suscripción para obtener liquidez. Tras esta operación esta institución, que era el principal accionista de Banco Pastor pasará de controlar el 6,8% del banco a sumar un 4%.

La Sindicatura de Accionistas también diluirá su porcentaje al pasar de sumar el 5,3% a tener el 3%.

En espera de la respuesta del mercado

Banco Popular ha tenido al final que recurrir al precio mínimo fijado para que los inversores institucionales y minoritarios acudan en el mayor número posible a la ampliación de capital. El precio de las nuevas acciones para los accionistas antiguos del banco queda fijado en 0,401 euros, lo que supone un descuento del 31,7% sobre el valor teórico contable ex derecho. Esta rebaja es ligeramente superior a la que realizó Sabadell en su ampliación, que fue del 30%, pero inferior a la de Unicrédito que llego al 40%.

El precio del derecho de suscripción es de 0,533 euros, mientras que el valor excluyendo el derecho se sitúa en 0,585 euros. Estos títulos cotizarán entre el 14 y el 28 de noviembre. El 4 de diciembre se aceptarán los derechos y el 6 de diciembre comenzarán a cotizar los nuevos títulos. Las acciones de Popular han sido una de las más castigadas en Bolsa en el año, con una caída de su cotización del 68%. El viernes cerró a 1,118 euros. Esta negativa evolución de la cotización fue el sábado una de las críticas de los accionistas que tomaron la palabra en la junta.

El descuento aplicado por Popular supone una rebaja del 62% sobre el valor en libros del banco ajustado a la ampliación y del 60% sobre la cotización de los títulos sobre el cierre del viernes para los nuevos accionistas. Los accionistas estarán hoy muy pendientes de la acogida de la oferta por el mercado.

El banco prevé volver a remunerar al accionista vía dividendo en el segundo trimestre del próximo año, tras suspenderlo en octubre para abordar los saneamientos del grupo. El pay-out se mantendrá en el 50%, y se espera que el dividendo pueda ofrecerse en efectivo.