Ven la victoria en Galicia como un refuerzo para Rajoy

Los inversores pasan por alto el resultado electoral y se centran en el rescate

Las elecciones autonómicas del 21 de octubre eran una de las fechas señaladas en el calendario de los inversores, que ahora dirigen su atención a la convocatoria catalana del 25 de noviembre. Pero, a pesar del desafío soberanista que plantean Cataluña y Euskadi, los expertos no se desvían de su apuesta por que España pida el rescate como solución a la deuda del Estado y también de las autonomías. Y destacan el respaldo que la victoria del PP en Galicia supone para Rajoy.

La celebración de elecciones autonómicas en Galicia y País Vasco este domingo era vista por muchos analistas como una referencia temporal en el asunto que domina realmente el ánimo de los mercados respecto a España: el momento en que el Gobierno de Mariano Rajoy solicitará ayuda financiera a sus socios europeos. Pasada la convocatoria electoral, el PP de Rajoy ha visto reforzado su poder en Galicia y ha asistido al auge de los partidos nacionalistas en el País Vasco.

En opinión de Nomura, el resultado electoral en Euskadi "puede animar el ánimo separatista no solo en esta región sino también en Cataluña, donde el soberanismo va a ser el principal asunto". La firma añade que el mercado probablemente siga con interés las elecciones catalanas del 25 de noviembre, si bien más como nueva referencia temporal que pueda condicionar el momento de la petición de rescate que como un verdadero desafío al cumplimiento del objetivo de déficit al que se ha comprometido España con Bruselas.

"El resultado de las elecciones vascas es sin duda un gran referente para las catalanas. Pero Cataluña necesita la ayuda del Fondo de Liquidez Autonómica y habrá que observar en qué medida Artur Mas empieza a moderar su discurso", explica Miguel Ángel Bernal, profesor de Instituto de Estudios Bursátiles. Los inversores no ignoran la propuesta soberanista lanzada por el presidente de la Generalitat catalana, dado el factor de incertidumbre que añade al compromiso de cumplimiento con el severo recorte del déficit impuesto desde el Estado a las autonomías, pero es un elemento que permanece en segundo plano ante el protagonismo indiscutible de la petición del rescate para la deuda soberana y ante la evidencia de que Cataluña, una vez superadas las elecciones autonómicas, seguirá debiendo la viabilidad de sus finanzas al Fondo de Liquidez Autonómica.

"Cataluña es incapaz de financiarse por sí misma, depende para ello de España, de la que a su vez se espera que solicite el rescate", argumenta Juan Fernández-Figares, director de análisis de Link Securities. En su opinión, las elecciones catalanas no depararán sorpresas y confirmarán la victoria de CiU, del mismo modo que no ha sorprendido el triunfo del PNV en el País Vasco. Y destaca que es el resultado de las elecciones gallegas la noticia más significativa que hoy encajaban los inversores. "En Galicia es donde se podía ver con mayor claridad el grado de enfrentamiento entre PP y PSOE. Es donde el Gobierno se jugaba más. Y, en ese sentido, el resultado ha tranquilizado a quienes pensaban que la autoridad de Mariano Rajoy podría debilitarse", añade. Bernal sostiene en la misma línea que ha sorprendido la victoria electoral del PP en Galicia "por su contundencia" y recuerda que al gobierno de Núñez Feijóo ni siquiera le ha penalizado un asunto tan sensible como la comercialización de participaciones preferentes.

Para Morgan Stanley, que destaca cómo la expectativa de rescate ha rebajado el coste de financiación de España y lo hará en mayor medida en el momento en que se materialice, las elecciones catalanas del 25 de noviembre son la nueva fecha que podría marcar el tempo del Gobierno de cara a la petición de ayuda. La firma estadounidense se suma en cualquier caso al largo listado de firmas que apuestan por que España acabará formalizando esa petición.

Para José Luis Martínez Campuzano, estratega jefe de Citi en España, los resultados de las elecciones de Galicia y País Vasco no van a complicar los objetivos del Gobierno, como tampoco las elecciones de Cataluña. "El rescate se da por hecho y la petición de asistencia al Estado de la Generalitat catalana obliga de forma inevitable a cumplir con el objetivo de déficit". Para Fernández-Figares donde está ahora realmente la pelota de la solución de la crisis española es en Alemania, que debe dar vía libre definitiva a los términos en los que se conceda la ayuda financiera a España por la que tanto apuesta el mercado. "Es parte del oportunismo electoral que estamos viendo en toda Europa. Pero, una vez que España pida ayuda, y si Alemania está de acuerdo, puede que ni siquiera sea necesario activar la línea de crédito del MEDE y baste con el BCE para recortar la prima de riesgo por debajo de los 250 puntos básicos", añade.