EDITORIAL

Una salida para la arquitectura

Los efectos de la demolición que vive el sector de la construcción en España se extienden a toda una larga cadena productiva. Los profesionales de la arquitectura constituyen uno de los eslabones y como tal están siendo duramente golpeados por los rigores de un invierno inmobiliario que no parece tener fin. Según ha desvelado el presidente del Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España, Jordi Ludevid, uno de cada dos estudios de arquitectura en Madrid y Barcelona se ha visto obligado a cerrar sus puertas por la crisis y el porcentaje de paro en la profesión ronda actualmente el 60%. Un oscuro escenario que ha propiciado una salida creciente de jóvenes profesionales de España en busca de las oportunidades laborales que no encuentran en nuestro país. Además de constituir una solución forzada y no una opción libremente elegida, emigrar a otro país es una salida apropiada para arquitectos jóvenes, pero no para el grueso de la profesión. Por ello, el sector espera con ansiedad que el Gobierno ultime la futura ley de fomento del alquiler y de rehabilitación de viviendas, una normativa que puede convertirse en un revulsivo vital para paliar la profunda parálisis que vive el sector y cuya puesta en marcha no debería retrasarse ni un minuto más.