La sociedad nacería con unos recursos de 5.000 millones

Las entidades sanas pueden tener un 60% del 'banco malo'

Economía baraja ahora que todas las entidades financieras sanas participen en el capital del futuro banco malo, no solo las tres grandes. El objetivo es que este grupo, entre los que estarían Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell y posiblemente Kutxabank, controle el 60% del capital, y que el 40% restante sea del Estado. Su capital rondaría los 5.000 millones, el 10% de la financiación que necesitaría.

Viviendas de obra nueva en venta
Viviendas de obra nueva en venta

Economía, junto a un grupo de consultoras, sigue buscando vías para financiar la futura sociedad gestora de activos (SGA), más conocida como banco malo, sin que los fondos que aporte el Estado computen como deuda pública. El objetivo que baraja el departamento que encabeza Luis de Guindos es que el Estado controle el 40% de esta sociedad, mientras que inversores privados sumen el 60%.

Inicialmente, Economía había solicitado a la gran banca, Santander, BBVA y CaixaBank, que se convirtieran en sus principales accionistas ante la imposibilidad de que los fondos internacionales se interesasen por participar en esta sociedad, en la que se incluirán los activos inmobiliarios de los bancos intervenidos y de aquellos que necesiten ayudas.

Pero ahora el ministerio baraja ampliar el espectro de entidades que participen en el capital para aligerar la factura a la gran banca, reticente a entrar en su capital.

Según cálculos de expertos conocedores del proceso de creación del banco malo, el tope de activos tóxicos que se esperan traspasar a esta sociedad no sobrepasaría los 200.000 millones de euros, que tras el descuento que aplicaría la sociedad dejaría las necesidades de financiación en unos 50.000 millones de euros de financiación para la compra de esos activos tóxicos.

Esta cifra sale de adquirir los inmuebles con unos descuentos del 75%, aunque algunas fuentes hablan del 70% sobre su valor en libros, lo que sería el porcentaje más bajo al que se prevé que el Estado los compre, explican fuentes del sector. De estos 50.000 millones, el 10% será capital, del que el 60% estaría aportado por el conjunto de los bancos sanos y el 40% por el Estado.

Obtener financiación

Para lograr la financiación con la que adquirir los inmuebles y terrenos, el Ministerio de Economía baraja que el banco malo emita deuda del propio banco con garantía del Gobierno, un aval que serviría para acudir a la ventanilla del BCE.

En el cometido de conseguir el capital de las entidades privadas, se plantea la posibilidad de que en vez de una inversión directa se lleve a cabo una aportación a través de un crédito suscrito por el conjunto de estas entidades sanas. La fórmula sería la misma que la empleada para el fondo de rescate de las comunidades autónomas o el fondo para el pago a los proveedores.

Las cifras

100.000 es el porcentaje del capital de la futura sociedad gestora de activos que estaría en manos del Estado.

60.000 millones se prevé que Oliver Wyman establezca como necesidades de la banca.

40% millones es el tope de la ayuda que Bruselas aportará al sector.

RBS ve necesidades de capital por 80.000 millones

Royal Bank of Scotland (RBS) publicó ayer un informe en el que califica a Irlanda de "alumno aplicado", frente a España, a la que acusa de "estar fracasando a la hora de afrontar sus problemas". Y entre los desafíos que asume España figura, inevitablemente, la reestructuración del sector financiero. "Consideramos que los bancos españoles tendrán que añadir 134.000 millones de capital en los próximos tres años", explica RBS. "Las entidades más grandes estarán en condiciones de sortear esta situación por sí mismos, pero muchos otros necesitarán ayuda exterior, que calculamos en un rango de 80.000 a 90.0000 millones de euros", considera la entidad británica.

La cifra que maneja RBS es superior a las estimaciones que se esperan de la consultoría que está realizando Oliver Wyman, de unos 60.000 millones. RBS recuerda que las perspectivas apuntan a que el ratio de morosidad seguirá aumentando, después de haber alcanzado en julio el 9,86%, el peor dato de la historia, según las cifras publicadas por el Banco de España.

"Los bancos españoles y las autonomías son demasiado grandes para que el Gobierno central pueda apoyarlos a todos", afirman desde RBS. "El nuevo programa de compra de bonos anunciado por el BCE ha reconducido parcialmente el tipo de interés exigido a los países periféricos, pero no está resolviendo los problemas que afectan a la economía real", argumenta el banco británico, que concluye: "Sin un reparto de la carga de la deuda subordinada emitida por los bancos o una reestructuración de la deuda autonómica, España tendrá que solicitar el rescate". RBS admite que este evento provocaría probablemente una rebaja del rating soberano hasta la categoría de bono basura, lo que arrastraría al sector privado.