La banca abandona la refinanciación a promotores y asume impagos

La mora se sitúa al borde del 10% en julio y toca otro máximo histórico

Los impagados persisten su senda alcista por el fin de las refinanciaciones a promotores. A julio, el sistema financiero tenía préstamos dudosos por 169.330 millones. Es decir, el 9,86% de la cartera crediticia. Es la cota más alta jamás alcanzada tanto en términos relativos como absolutos.

Los créditos problemáticos de las entidades bancarias siguen emanando a borbotones. Hasta tal punto, que casi uno de cada 10 euros que prestan los bancos genera algún problema en el proceso de recobro. Así lo indicó ayer el Banco de España.

A cierre de julio, el sistema financiero tenía 169.300 millones en préstamos en situación dudosa. Es decir, eran créditos en los que los clientes no habían atendido al pago de sus letras en, al menos, los tres meses anteriores.

La cifra de fallidos desvelada por el supervisor es la más alta de la historia moderna de la banca española, tanto en términos relativos como absolutos.

Los morosos representan hoy el 9,86% de la cartera crediticia. En la última gran crisis bancaria nacional, la de la quiebra de Banesto, alcanzaron una cota máxima del 9,15%. Fue en febrero de 1994. En términos absolutos, los fallidos ascendían entonces a 23.854 millones por el menor tamaño de la economía española y, sobre todo, del sistema financiero. Hoy la losa es muchísimo más pesada de levantar. El sistema financiero tiene otorgados préstamos por 1,7 billones de euros fruto del boom de la década pasada y los dudosos son siete veces mayores que los que afloraron a mediados de los noventa.

En esta ocasión, resulta clave en el deterioro del ratio de impagados la duración, amplitud y el calado de la recesión económica. Pero igual de importante ha sido la política de las entidades ante la llegada de un contexto económico adverso.

Emergen los problemas del pasado

"El repunte acelerado de la mora de los últimos 18 meses se ha debido a la afloración de préstamos que ya estaban en dificultades, a las intervenciones de entidades, las fusiones entre cajas y a las auditorías externas", reconoce sin tapujos el responsable de riesgos de una importante entidad financiera.

Tras un primer encontronazo con los impagados en 2008, desde 2009 los bancos y cajas trataron de enmascarar el mordisco de la mora sobre sus cuentas con refinanciaciones. La normativa bancaria exige realizar provisiones conforme los créditos presentan incidentes y cuando se adjudican activos en compensación por los impagos. Para evitarlo, las entidades optaron por refinanciar préstamos a sabiendas de que sus clientes serían incapaces de pagar.

Gracias a eso, la mora solo subió 172 puntos básicos en 2009 y otros 73 puntos básicos desde 2010. En contraste, en los últimos 12 meses la tasa de impagados se ha incrementado en tres puntos porcentuales al pasar del 6,93% de julio de 2011 al 9,86% actual. Este ritmo de subida no se presenciaba desde el primer año de la crisis y evidencia el cambio de actitud de la banca con las refinanciaciones, una práctica que fue bastante frecuente al tratar con los promotores inmobiliarios.

Otros expertos apuntan que, en estos momentos, el gremio del ladrillo continúa siendo la principal fuente de impagos. Pero también se percibe que la crisis ya ha hecho mella en más sectores empresariales del país como la industria y los servicios, que registran un claro deterioro de su calidad crediticia.

Las familias, en contraste, se mantienen como los mejores pagadores -tanto de hipotecas como de préstamos al consumo- a pesar de que una de cada cuatro personas en situación de trabajar se encuentra en situación de desempleo.

¿Pero cuándo tocará la mora techo? El director de riesgos consultado cree que los impagados subirán más en lo que queda de año así como en 2013, para estabilizarse a lo largo de 2014. Sin embargo, "el alza será más pausada que la presenciada en el último año y medio".

La cifra

1,72 billones de euros en créditos vivos tiene el sistema financiero español, un 8% menos que cuando tocó máximos en 2008.

Caída récord de 30.000 millones en depósitos

Es el peor dato desde que estalló la crisis. Las familias y empresas españolas retiraron en julio casi 30.000 millones en depósitos. En un año, la cifra roza los 80.000 millones.

Hay factores estacionales, pero también una crisis que ya dura más de un lustro y que se ha recrudecido desde la pasada primavera. Y los bolsillos lo notan, hasta el punto de que no queda más remedio que tirar de ahorros para llegar a fin de mes.

Los datos del Banco de España así lo confirman. En un solo mes, el de julio, con la prima de riesgo incendiada y el rescate bancario en todas las portadas, las retiradas alcanzaron los 29.800 millones, el 2,6% del total. Es la mayor caída mensual desde que comenzó la serie histórica, en enero de 1962. En un año, la cifra supera los 77.000 millones y deja el total de depósitos en 1,117 billones, el menor volumen desde octubre de 2008.

Los meses de julio suelen ser malos para los depósitos, según explican fuentes financieras. A las empresas les toca pagar los impuestos y las familias deben afrontar los gastos de las vacaciones. Julio de 2011 también fue malo, aunque la retirada se quedó en la mitad, 15.000 millones.

El dato conocido ayer, de todas formas, no es una sorpresa. El BCE había anticipado el mazazo, aunque sus cifras son menos específicas y no recogen los mismos parámetros, lo que distorsiona las cifras, a veces por decenas de miles de millones. El supervisor nacional mide solo depósitos de familias y empresas, así que son sus datos los que de verdad dicen lo que está pasando. A eso se une una tendencia generalizada a la baja, aunque ni mucho menos continua. En mayo, por ejemplo, no hubo retirada de depósitos sino ingresos netos, al igual que en febrero y marzo.

Esa tendencia quita fuerza a la teoría de la fuga de depósitos. Una cosa es que los españoles estén usando el dinero que tienen en los bancos para pagar facturas, gastos o impuestos, y otra distinta que se lo estén llevando fuera del país.