La prima sigue por encima de 420 puntos y el Ibex cede el 1,10%

Los mercados permanecen en situación de estrés

Tensión, estrés.... Es el ánimo que siguen transmitiendo los inversores a los mercados. La clave en este momento está en la solicitud de rescate de España. Ya advirtió el lunes Joaquín Almunia de la necesidad de hacerlo cuanto antes para evitar incertidumbres, el principal enemigo de las Bolsas. El Gobierno, por el momento, no ha dado un paso en firme en ese sentido. Mariano Rajoy prefiere esperar al desarrollo que siga la economía y los mercados financieros para tomar una decisión.

Ayer, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, insistió en que el Ejecutivo adoptará una determinación "cuando tenga las cosas atadas y bien atadas". La CEOE está de acuerdo en no tomar "decisiones precipitadas". Y al tiempo, Jean-Claude Juncker, presidente del Eurogrupo, ha manifestado en una entrevista realizada en la televisión alemana, que a España se le impondrán condiciones "muy duras", en referencia a los efectos que tendría la petición de ayuda.

Sin novedades en el frente, los mercados optaron por mantenerse en los mismos términos. El Ibex recortó el 1,10% y la prima de riesgo bajó 4 puntos para concluir en 426. "Mantener la incertidumbre es un riesgo que ya está teniendo su efecto sobre la curva de tipos de la deuda española, escalando la TIR del bono a 10 años hasta niveles superiores al 6%", explican desde Bankinter.

La jornada llegó a ser peor de lo que fue el cierre. La prima tocó los 440 puntos con el tipo del bono a 10 años al 6,05% (finalizó en 5,89%). El Ibex, por su parte, perdió hasta el 2,44%. El giro a mejor se produjo tras la subasta del Tesoro. El erario adjudicó entre inversores un total de 4.576 millones, más de lo previsto, con una demanda sólida y un coste inferior al de otras emisiones.

El Ibex evolucionó peor que el Dax (-0,76%) y en línea con el Cac (-1,15%). Mientras, el principal índice italiano, el FTSE/ASE, bajó el 2,4% y la prima de riesgo se elevó dos puntos, a 341.

Sin tiempo que perder

Además de las dudas que prevalecen sobre la solicitud del rescate de España, sobre los mercados confluyen la incertidumbre derivada sobre el proceso de la unión bancaria y la decisión que deberá tomar Moody's a finales de este mes sobre el rating soberano; en caso de que la agencia de calificación decidiera bajarlo, España perdería el grado de inversión. Son los temas que más preocupan a los gestores y analistas en este momento, al que consideran crucial. Las últimas declaraciones de la canciller Angela Merkel dejan claro que Europa no está dispuesta a perder el tiempo. En su opinión, la zona euro no puede "decepcionar a los mercados" proponiendo medidas y plazos para salir de la crisis que no puede cumplir.

Por valores, en la última sesión hubo recortes altos en la gran banca: Santander cedió el 2,24% y BBVA, el 2,88%. CaixaBank y Bankia subieron por encima del 1%. Las entidades españolas están pendientes de conocer el próximo día 28 el resultado del test de estrés realizado por la consultora Oliver Wyman. Otra cita de gran interés para los mercados.

El Tesoro coloca el máximo a tipos de abril

El Tesoro logró sus objetivos ayer pese a fijarse una meta más ambiciosa. Emitió 4.576 millones de euros en letras, algo más del máximo previsto, y lo hizo con una demanda sólida y a los tipos de interés más bajos desde abril. Pagó unas rentabilidades medias entre el 2,835% y el 3,070%. El tipo marginal quedó en el 2,978% a 12 meses y en el 3,15% a 18 meses.

La primera subasta de deuda realizada después de que el BCE anunciara oficialmente que intervendrá en el mercado de deuda se saldó con éxito. El Tesoro tenía previsto emitir entre 3.500 y 4.500 millones de euros -cuando desde abril el objetivo medio se había situado entre los 2.000 y los 3.000 millones de euros-, un objetivo más elevado que logró sin contratiempos. Captó más del máximo previsto gracias a una demanda firme. Las peticiones totales alcanzaron los 10.852 millones de euros.

La confianza hacia España no se ha resentido de momento, pese al repunte de la prima de riesgo en las últimas sesiones a medida que aumenta la presión sobre el Gobierno de Mariano Rajoy para que solicite ayuda a sus socios europeos, condición necesaria para que el BCE actué en el mercado secundario.

La expectativa de que esta solicitud llegará facilitó ayer la labor del Tesoro. En concreto, emitió 3.560 millones de euros a 12 meses a un tipo medio del 2,835% frente al 3,07% que pagó en agosto. En la referencia a 18 meses adjudicó 1.020 millones a un tipo medio del 3,072% frente al 3,32% de la subasta anterior. El ratio de cobertura a 12 meses quedó en 2,03 veces desde 1,91 de la anterior subasta, mientras que a 18 meses cayó a 3,56 desde 3,98.