Se ha duplicado desde 1974

La economía sumergida en Portugal sigue al alza y ya alcanza el 25,4% PIB

La economía sumergida en Portugal ya equivale al 25,4% del PIB, es decir unos 43.000 millones de euros, un porcentaje que creció de forma acelerada en los últimos años y que se ha duplicado desde la llegada de la democracia al país, en 1974.

Así lo pone de manifiesto el último informe del Observatorio de Economía y Gestión del Fraude de la Universidad de Oporto, correspondiente al ejercicio 2011 y divulgado hoy, y que refleja una subida de seis décimas respecto al año anterior.

El recrudecimiento de la crisis ha tenido un impacto directo en el aumento de la economía sumergida, según explicó a EFE el presidente del Observatorio, Carlos Pimenta, quien dijo que los dos factores que más han influido en el avance son el aumento del paro y de los impuestos.

Precisamente el incremento de la carga fiscal centra la actualidad estos días en Portugal después de que el Gobierno haya anunciado que incrementará en 2013 la contribución a la Seguridad Social que pagan todos los trabajadores del 11 al 18%, lo que significa una rebaja salarial del 7% para todos los cotizantes, una medida ampliamente criticada por la sociedad lusa.

"Los impuestos y el bajo nivel de confianza entre los ciudadanos y el Estado son las razones que explican el alto índice de economía paralela", destacó Pimenta.

El presidente del Observatorio recordó que la carga fiscal en Portugal es "bastante elevada" en comparación con el resto de Europa, sobre todo si se tiene en cuenta "la calidad de los servicios públicos que se ofrecen en contrapartida", afectados por la política de recortes y ajustes llevada a cabo en el país.

Con más de una cuarta parte de su economía "en negro", Portugal se coloca en la cola de la UE, sólo superada por Grecia, una situación que en opinión de Pimenta podría ser revertida.

"Es imposible acabar totalmente con la economía paralela, pero sí se puede situar en niveles cercanos al 15% del PIB, sobre todo si se adoptasen medidas reales para regular, fiscalizar y penalizar la salida de fondos a paraísos fiscales y el blanqueo de capital, así como combatir la corrupción a nivel político", incidió.

Como "economía en negro" se incluyen todas aquellas actividades que mueven dinero y escapan al control del Estado, desde las de carácter ilícito (como el tráfico de drogas o de seres humanos), pasando por las que se intentan ocultar deliberadamente (como el blanqueo) y aquellas llamadas "informales", relacionadas con actividades comerciales, profesionales y laborales.

Estas últimas son las que guardan una relación más estrecha con la crisis económica, y que en Portugal se reflejan en un mayor número de personas que se ofrecen para impartir clases a domicilio, limpiar casas, arreglar electrodomésticos o que incluso elaboran en casa pasteles que venden posteriormente en la calle, entre otras, sin que hayan declarado la actividad.

El presidente del Observatorio lamentó que las autoridades no reconozcan abiertamente el problema y lo aborden "de forma frontal".

De hecho, el estudio presentado hoy asegura que de combatir con efectividad el ascenso de la economía sumergida y situarla en el 16,4% del PIB, Portugal mejoraría también el déficit público y precisaría menos medidas de austeridad.