Los entresijos del 'rescate Draghi'

Cómo se materializará la ayuda a España

El Gobierno deberá pedir asistencia a sus socios y someterse a condiciones estrictas para asegurarse de que el BCE compra deuda y poner así freno a la prima de riesgo

Cómo se materializará la ayuda a España
Cómo se materializará la ayuda a España

El BCE ha desatado la euforia en los mercados al anunciar su plan para atajar la crisis soberana y eliminar la tormenta que amenaza la supervivencia del euro. El salvavidas diseñado por la autoridad monetaria permite la compra ilimitada de deuda en el mercado a cambio de estrictas condiciones para los países beneficiados. El programa, mucho más ambicioso que el anterior, fuerza a España e Italia a una intervención parcial. El presidente del BCE, Mario Draghi, sube así el listón e impone como contrapartida para activar el cortafuegos la petición previa de ayuda a los socios europeos.

¿Cuáles son las condiciones impuestas por el BCE para comprar bonos en el mercado secundario?

Las exigencias incluirán el estricto cumplimien-to del ajuste presupuestario

El BCE ha repetido hasta la saciedad que el nuevo programa de compra de deuda, denominado Transacciones Monetarias Directas (OMT en sus siglas en inglés) solo se pondrá en marcha si el país beneficiado se somete a un rescate total o preventivo. En el caso español se descarta un programa de ajuste macroeconómico completo al estilo de los solicitados por Grecia, Portugal o Irlanda, lo que deja como opción la fórmula del programa precautorio contemplado por la Facilidad Europea de Estabilidad Financiera.

¿En qué consistirá el programa preventivo del fondo de rescate?

El fondo de rescate europeo contempla diversos programas de asistencia para países en dificultades con el objetivo de evitar una intervención total. Se presentan como armas de prevención, líneas de crédito acompañadas de condiciones estrictas encaminadas a corregir las deficiencias de las economías necesitadas de asistencia. Existen tres tipos de programas precautorios (tres líneas de crédito) y Draghi mencionó específicamente la línea de crédito con condicionalidad reforzada, la que tiene un carácter intermedio de exigencias de las tres, como requisito para activar la compras de deuda.

¿Cuáles son las condiciones requeridas para los países beneficiados por este tipo de asistencia preventiva?

El cumplimiento estricto del calendario de ajuste presupuestario y la corrección de los desequilibrios económicos identificados por Bruselas son las dos condiciones más importantes. A España se le exige, por ejemplo, situar el déficit por debajo del 3% del PIB en 2014. Solicitar la ayuda implica también someterse a una estricta vigilancia. La Comisión Europea podrá reclamar una auditoría de las cuentas públicas que cubra gastos e ingresos, información necesaria para vigilar los gastos e ingresos públicos y una revisión de la calidad de las estadísticas. Otros requisitos incluirían comunicar a la Comisión y al BCE información semanal sobre la situación del sistema financiero, estar bajo la supervisión de la Autoridad Bancaria Europea, pruebas de resistencia a la banca y facilitar al fondo de rescate toda la información necesaria.

¿España cumple ya esas condiciones requeridas?

España se ha comprometido a cumplir la mayoría de estas obligaciones en el marco del rescate a la banca. La duda está en ver si se le aumentarán las exigencias una vez solicite asistencia a sus socios. El BCE realizó varias recomendaciones en su boletín mensual entre las que se destacaba la rebaja del salario mínimo y la flexibilización del mercado laboral, dos consejos que si bien no iban específicamente dirigidos a España se podrían entender como una señal. Está por ver también si Europa termina o no exigiendo un recorte de las pensiones, partida que el Gobierno, de momento, se niega a tocar.

¿A cuánto ascenderá la ayuda y cuánto durará el programa?

El BCE no ha dado cifras concretas pero los programas de asistencia del fondo de rescate prevén líneas de crédito del 2% al 10% del PIB. En el caso español, por tanto, la ayuda oscilaría entre los 20.000 y los 100.000 millones de euros. La duración de la asistencia sería de un año, con solo dos prórrogas de seis meses.

¿En qué consistiría exactamente la ayuda?

A diferencia de los rescates totales, estos programas buscan asegurar que los países ayudados continúen financiándose en el mercado. El fondo de rescate ayudará al Tesoro a colocar sus emisiones de deuda mediante compras en las subastas, al tiempo que el BCE intervendrá en el mercado secundario para relajar la prima de riesgo y reducir los tipos de interés de la deuda a corto plazo. En otras palabras actuará para rebajar los costes de emisión del Estado, insostenibles a los niveles que alcanzaron en julio, para asegurar así la sostenibilidad de las cuentas públicas.

¿Cómo se activan las ayudas del BCE y del fondo de rescate?

El país interesado debe solicitar la ayuda al Eurogrupo. Después los miembros el Eurogrupo, la Comisión y el BCE analizarán si el país reúne las condiciones para recibir la ayuda y se estudiarán las posibles medidas correctivas necesarias. Con este análisis el Eurogrupo decide por unanimidad si conceder o no la ayuda, la cantidad y la duración. Para asegurar una activación rápida habrá un memorando de entendimiento (MOU) y un acuerdo de asistencia financiera como ocurrió con el rescate a la banca. La iniciativa de la activación de la línea de crédito corresponde al país beneficiado. El interesado tiene la flexibilidad de solicitar los fondos o la intervención en el mercado primario mientras dure la línea de crédito. Debe informar al fondo de rescate al menos con una semana de antelación de su intención de usar los fondos. El importe máximo de cada tramo debe fi jarse al concederse la línea de crédito.

¿Quién vigilará el cumplimiento de las condiciones?

La CE y el BCE tendrán un papel activo. Cada tres meses informarán al Eurogrupo sobre los problemas de acceso a la financiación del país bajo asistencia y sobre su aplicación de las condiciones impuestas. Mario Draghi reconoció que también buscarán la participación del Fondo Monetario Internacional. En caso de que un país no cumpla los compromisos pactados el Eurogrupo puede retirar la línea de crédito y forzar un rescate total.

¿Cuándo se pondrá en marcha el plan del BCE?

Tan pronto como lo soliciten Madrid o Roma. Mario Draghi dejó claro esta semana que todo depende ahora de los gobiernos.

¿Qué efecto tendrá la ayuda si España finalmente la solicita?

El objetivo primordial es asegurar las necesidades de financiación del Estado. Antes de que Draghi se comprometiera en julio a hacer todo lo necesario por el euro se puso en duda la capacidad del Tesoro para captar recursos en el mercado. El bono a 10 años llegó a escalar al 7,7%, un nivel insostenible. Las compras del BCE en el mercado secundario buscarán rebajar los costes de emisión, ahuyentar a los especuladores y frenar la huida de inversores extranjeros.

¿Resultará efectiva la ayuda para lograr este objetivo?

Los expertos consideran que sí. La sola promesa de actuación ya ha provocado una fuerte caída de la prima de riesgo de España y una fuerte subida de la Bolsa. El principal riesgo que ven muchos expertos es que el Gobierno español tarde demasiado en solicitar la ayuda y esto provoque que regrese la tensión al mercado y se cuestione el euro.