La vicepresidenta llama a no precipitarse y adelanta que el Eurogrupo ayudará a definir las condiciones

Santamaría: el Gobierno decidirá el rescate "con calma y con prudencia"

La vicepresidenta no ha querido pillarse los dedos. Rajoy adelantó ayer el mensaje que quiere lanzar el Gobierno sobre el rescate y Santamaría lo siguió al pie de la letra. "Es algo demasiado importante para decidirlo a bote pronto".

No hay prisa. La sensación que ha dejado en el Gobierno el plan aprobado por el Banco Central Europeo (BCE) es de tranquilidad. Se ha comprado tiempo y la prima de riesgo da margen para bailar en el filo. Si sigue a la baja, la tentación de huir del rescate será grande para el Gobierno de Mariano Rajoy, pero precisamente está así porque el mercado da por hecho que habrá rescate. Si no llega rápido, los inversores pueden volver a disparar contra la deuda.

Lo que está claro es que el Gobierno no se va a precipitar. "Cosas tan importantes para el interés general deben analizarse con calma y con prudencia", ha explicado la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. "Son decisiones que no se pueden tomar a bote pronto ni de la noche a la mañana. Tiene implicaciones importantes para nuestro país y para el futuro, el Gobierno lo analizará con detalle, con rigor y con prudencia".

La vicepresidenta fue preguntada una y otra vez. Pero se mantuvo firme en su respuesta. "Son decisiones que afectan a los próximos años y al futuro de 45 millones de personas", aseveró. Los periodistas recordaron a Santamaría que hay instituciones muy potentes (como la patronal CEOE) que urgen a adoptar una postura. "No son cuestiones para opinar a bote pronto. Pido prudencia".

Sin embargo, en las palabras de la vicepresidenta se dejó ver la principal preocupación del Gobierno: ¿cuáles son las condiciones del rescate? "Hay que tomar estas decisiones con un profundo conocimiento del tema y de las implicaciones". Y parece que las condiciones todavía no están claras para el Ejecutivo. Primero la pelota estaba en el tejado del BCE y ahora que ya ha hablado, se lanza al del Eurogrupo. "La semana que viene hay Eurogrupo y Ecofin y se seguirá hablando de ello y definiendo las condiciones". "Tenemos que ver con cuidado las implicaciones que lleva aparejado lo que ayer aprobó el BCE", reiteró.

Eso sí, el Gobierno sigue con su argumento de que el problema de la prima de riesgo española no es nacional, sino que se debe a los riesgos que acechan al euro. El presidente del BCE, Mario Draghi, descartó ayer que esto fuera cierto al 100%, pero Santamaría achacó la bajada de la prima de riesgo de ayer y hoy no a la cercanía del rescate ni a la decisión del supervisor de comprar bonos a corto plazo, sino a las declaraciones de Draghi de que el euro es irreversible. "Que esta certeza se tenga ya por parte de las autoridades es positivo", añadió. Lo que no recordó Santamaría es que el presidente del BCE también dijo que las decisiones políticas equivocadas de los países con problemas tenían mucha responsabilidad en la escalada de las primas de riesgo.