Decisiones de carácter impositivo y también de liberalización de las estaciones de servicio

El Gobierno estudia medidas para rebajar el precio de la gasolina

La gasolina en España "sube como un cohete y baja como una pluma", según ha dicho la vicepresidenta del Gobierno. Así, Soraya Sáenz de Santamaría ha anunciado que el Ejecutivo "va a estudiar medidas para rebajar el precio de los carburantes" con el objetivo de que se ajusten a la media de la eurozona. Estudica mecanismos impositivos y la liberación de las gasolineras.

Surtidor en una estación de servicio
Surtidor en una estación de servicio

El precio de los carburantes en España es inaceptable para el Gobierno. Hoy la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha confirmado en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, que el Ejecutivo estudia una medida de baterías para reducir el precio de los combustibles en España. Ha hablado de dos tipos de medidas: de carácter impositivo y de liberación.

El Gobierno va a hablar con el sector sobre medidas de naturaleza impositiva que incentiven la bajada de márgenes y además analizará los contratos de abanderamiento de las gasolineras. Es decir, los contratos que tienen las estaciones de servicio con los distrubuidores para que tengan mayor libertad y exista mayor competencia.

Ayer mismo, el ministro de Industria, José Manuel Soria recalcó la posibilidad de liberalizar la instalación de estaciones de servicio en autopistas, autovías y grandes superficies comerciales, como la adopción de medidas selectivas con el fin de que no se produzca ese incremento desmesurado "El Gobierno no puede intervenir en la fijación de precios, pero lo que sí puede hacer y está dispuesto a hacer es la adopción de medidas selectivas para que este sector también asuma una parte del ajuste, porque no se puede asumir que cuatro o cinco décimas de los incrementos del IPC vengan de ahí", continuó.

El ministro de Industria precisó que de los tres componentes del precio de las gasolinas (coste del combustible, impuestos y margen comercial), el primero es "casi similar" en toda Europa, mientras que la fiscalidad es más baja que en la media comunitaria. En este punto Soraya Sáenz de Santamaría ha vuelto a incidir. Donde en España hay una diferencia es en el margen comercial, ha venido a indicar la vicepresidenta.

Desde que se inició el verano, el precio de los carburantes se ha disparado, en paralelo al encarecimiento del petróleo. El barril de Brent, de referencia en Europa, ha pasado de cotizar de 92 a 107 dólares en ese periodo, lo que supone un incremento del 18%. Por su parte, la gasolina de 95 octanos ha pasado de 1,34 a 1,51 euros, un 12% más, mientras que el precio del litro de gasóleo ha subido de 1,28 a 1,42 euros, un 11% más.

¿Dónde está el conflicto? Las protestas han surgido porque el barril de crudo se ha movido en la franja entre los 90 y los 110 dólares y el precio de venta al público ha tocado varios máximos históricos hasta superar la barrera de los 1,5 euros por litro, mientras que el gasóleo también ha hecho lo propio con los 1,4 euros. Y a ese precio hay que aplicarle todavía la subida del IVA, que entró en vigor el pasado 1 de septiembre y que obligará a gravar a cada litro de carburante con un 21% en lugar del 18% anterior. Lo más previsible, por lo tanto, es que el precio se vaya más allá de los 1,7 euros en breve cuando el del crudo está 30 dólares por debajo de su récord histórico.