Inditex, H&M, Cortefiel, Lidl o Mercadona no subirán sus precios

El comercio asumirá el alza para evitar su hundimiento

La medida se convierte en reclamo publicitario como solución anticrisis.

Ninguno de los grandes nombres de la distribución en España reconoce públicamente que subirá sus precios para adaptarlos al nuevo impuesto. Al contrario: o bien aseguran que asumirán el alza o dicen que están estudiándolo o asumen que solo encarecerán determinados productos, aquellos donde el consumo es minoritario y los márgenes pueden fluctuar sin perjudicar al consumidor.

La subida del IVA se ha convertido así en un reclamo publicitario. No en vano, todos los comercios (desde el textil, pasando por la alimentación hasta las cadenas de productos tecnológicos) tienen que repercutir el alza pese a que en sus anuncios aseguren lo contrario. Lo que harán es no trasladar la subida al precio final, perjudicando su margen de beneficio. "No está el consumo como para tirar piedras contra tu propio tejado", reconoce un portavoz de un gran grupo textil.

La primera en anunciar que asumiría el IVA contra su propia cuenta de resultados fue Inditex, que concentra en España el 25% de su facturación. El grupo gallego dueño de marcas como Zara, Bershka o Massimo Dutti, anunció en julio que no subirá sus precios el 1 de septiembre y obligó a otros grandes nombres de la distribución textil a seguir el mismo camino. Mango, H&M, Cortefiel o Caramelo tampoco elevarán sus precios. Pero cuentan con un as en la manga. La subida del IVA prácticamente coincide con el inicio de la temporada de otoño-invierno. Nueva temporada, nuevas prendas y nuevos precios. Así que, realmente, no será fácil comprobar si cada prenda tendrá el mismo precio que si no se hubiera producido la subida del IVA. "En el textil, en cuanto a una prenda le cambias un botón, ya está considerada un producto completamente distinto, así que podrías aplicarle el nuevo IVA y decir que no estás subiendo los precios", indica el citado portavoz.

En las últimas semanas también se ha especulado con la posibilidad de que híper y supermercados hayan adelantado el verano la subida de precios de determinados productos para no tener que hacerlo en otoño. Cadenas como Mercadona afirma que no subirán sus precios. Al contrario, la empresa valenciana asegura que el 90% de sus referencias o bien ha bajado de precio o lo ha mantenido a lo largo de 2012.

Pero al margen de posibles triquiñuelas, el comercio asume que trasladar el alza no es posible y que es el momento de apretarse aún más el cinturón, recortar márgenes y proponer nuevas ofertas. Por ejemplo, la cadena de supermercados Lidl anunció ayer que va a rebajar un 21% el precio de parte de sus referencias como medida anticrisis. Otra empresa que busca el gancho publicitario del IVA es Fnac con dos jornadas de descuentos justo antes de la subida. Lo mismo ocurre en restauración. El grupo Vips asegura que mantendrá el precio de sus menús diarios y devolverá un importe proporcional al incremento del impuesto a aquellos clientes que sean socios del grupo.