España es uno de los países de la zona euro con mayor avance de los salarios antes de la crisis

El coste laboral solo ha caído un 6% pese a destruirse tres millones de empleos

El presidente del BCE, Mario Draghi, instó el jueves a España a acometer una pronunciada rebaja de salarios. Sus palabras se basan en los datos de la Comisión Europea: el coste laboral unitario solo ha caído un 6% desde 2009, pese a destruirse tres millones de empleos en ese periodo, lo que invita a pensar que los salarios apenas han sufrido modificaciones a la baja.

Cola de parados en una oficina del Inem
Cola de parados en una oficina del Inem

El coste laboral unitario es el indicador que mide con más precisión el comportamiento de las retribuciones, ya que lo compara con el nivel de producción. Cuanto menor sea su crecimiento e incluso si baja, mejor es el desarrollo de una economía, en la medida en la que necesita gastar menos dinero para producir. Las estadísticas de la Comisión Europea muestran las profundas diferencias que se han registrado en este indicador en los años previos a la crisis así como en los posteriores entre los distintos socios que comparten el euro.

Y entre los peor parados destaca España que, junto a Grecia, es el país en el que el coste laboral unitario creció con más fuerza hasta el estallido de la crisis. Entre 2005 y 2009 aumentó un 14% y apenas ha retrocedido la mitad (un 6%) en los tres años posteriores. Todo ello pese a la intensa destrucción de empleo que ha sacado del mercado laboral a casi 3 millones de personas desde esa fecha. Los datos aportados por el BCE apuntan a que la corrección de los costes laborales unitarios se ha producido prácticamente en exclusiva por la pérdida de puestos de trabajo y no por la moderación salarial.

Por ese motivo, Draghi pronosticó que se producirá en el futuro una "acusada" caída de la remuneración por asalariado en España "como consecuencia de nuevos recortes de los salarios del sector público y del impacto de la reforma laboral en la moderación de las reivindicaciones salariales del sector privado". El informe del BCE avala la normativa aprobada en febrero y considera que si se hubiera puesto en marcha varios años antes "se habría evitado la pérdida de puestos de trabajo". Entre los aspectos positivos que destaca resalta la libertad para descolgarse de las condiciones salariales pactadas en los convenios. Incluso va más allá al sugerir que se rebaje el salario mínimo interprofesional o el importe de la prestación por desempleo.

El patrón de comportamiento de los costes laborales en España, si se compara con el resto de grandes países de la zona euro, es muy diferente. Estos crecieron con fuerza hasta 2009 y solo a partir de ese ejercicio fue cuando empezaron a descender de forma tímida. Todo lo contrario que lo sucedido, por ejemplo, en Alemania. El coste laboral por unidad producida bajó en los años previos a la crisis, gracias a las medidas para contener el crecimiento de los salarios, y posteriormente se elevó con fuerza hasta situarse en un nivel similar a España, según las estimaciones para el cierre de este ejercicio realizadas por Bruselas. La principal diferencia radica en que Alemania dispone de un tejido productivo mucho más grande y robusto (es el segundo mayor exportador del mundo) y que la capacidad para generar puestos de trabajo es también mucho mayor que la de España. Buena prueba de ello son los últimos datos proporcionados por el Gobierno alemán, en el que el desempleo juvenil se ha situado en el 8%, el nivel más bajo de la Unión Europea, muy por debajo del 52,7% de España.

El informe del BCE solo aportaba información sobre aquellos países que han sido rescatados o han recibido asistencia financiera y no hacía ningún comentario respecto a otros, como Francia, Italia o Reino Unido, en el que el coste laboral unitario no ha parado de crecer. Especialmente significativo es el caso de Italia, un país en serios problemas económicos como España, donde se han incrementado ininterrumpidamente desde 2005 hasta acumular un alza del 15%.

Grecia como paradigma de los ajustes salariales

El Banco Central Europeo solo salva de la quema a Irlanda. En su último informe mensual critica al resto de países que están recibiendo algún tipo de ayuda financiera por su tardanza a la hora de poner en marcha los ajustes y en especial los referidos a la moderación salarial. Y el informe hace énfasis en el caso griego. El coste laboral unitario en Grecia creció un 16% entre 2005 y 2009 y en los años posteriores tan solo se ha corregido un 5%.

Draghi cree, no obstante, que el ajuste continuará en Grecia "como resultado de las recientes reformas del proceso de determinación de salarios en el sector privado". De hecho, las estadísticas que maneja la Comisión Europea apuntan a un recorte adicional del 10% solo para este ejercicio. A esta corrección van a contribuir sin duda todas las medidas de ajuste en materia laboral que se han aprobado desde que el país heleno fue intervenido.

El número de despidos se ha disparado (la tasa de paro está en el 23%, nuevo máximo histórico), las retribuciones del sector público se han visto rebajadas y los sueldos privados van a caer con fuerza. Un informe de la consultora Ernst & Young calcula que la rebaja puede superar el 23% solo este año.