Considera inevitable el ajuste por la aplicación de la reforma laboral

Draghi critica la "tímida" moderación salarial de España y prevé más bajadas

El Banco Central Europeo (BCE) denunció ayer en su boletín mensual que la moderación salarial en España ha sido tímida y prevé nuevas caídas de sueldos como consecuencia de las rebajas de las retribuciones en el sector público y la aplicación de la reforma laboral, en vigor desde febrero.

Draghi critica la "tímida" moderación salarial de España y prevé más bajadas
Draghi critica la "tímida" moderación salarial de España y prevé más bajadas

Contrariamente a lo que se pudiera pensar, el BCE sostiene que la rebaja salarial que se ha producido en España en los últimos meses ha sido escasa. En su boletín mensual de agosto, el organismo emisor pronostica que las remuneraciones se reducirán en los próximos meses como consecuencia de la aplicación de la reforma laboral. La nueva legislación vigente desde mediados de febrero "es positiva, de gran trascendencia y envergadura que podría haber sido muy útil para evitar la destrucción de empleo si hubiera aprobado hace unos años".

La reforma laboral rebaja el coste del despido y permite a las administraciones públicas abordar reducciones de plantillas si persiste la insuficiencia presupuestaria. También establece mecanismos para que empresa y trabajadores pacten ajustes en jornada y salarios que constituyan una alternativa al despido. El BCE considera que el ajuste salarial intenso se producirá tarde o temprano porque la remuneración en el sector público se va a reducir y por los propios efectos de la reforma laboral.

La institución analiza la evolución de los cinco países europeos acogidos a algún programa de asistencia financiera. Irlanda, Grecia y Portugal están rescatados, mientras que España solo se ha acogido por el momento a esta fórmula para recapitalizar el sistema financiero y Chipre solicitó asistencia a la UE y al FMI a finales de junio. Tras el inicio de la crisis financiera mundial en 2008, y salvo en Irlanda, la moderación salarial se ha producido con un retraso considerable (Portugal) o muy limitada (en España y Chipre).

Asimismo, el instituto emisor de la eurozona considera que, dado que la necesidad de reequilibrio todavía es considerable, "todos los países tendrán que emprender reformas adicionales de gran calado e introducir medidas adecuadas para aumentar la competitividad, reducir el desempleo y restablecer la sostenibilidad de las finanzas públicas". En cuanto a la competitividad, el BCE señala que, "habida cuenta de su bajo nivel", es "especialmente urgente" aplicar sustanciales recortes adicionales de los costes laborales unitarios y de los márgenes de beneficio excesivos, sobre todo en países con niveles de desempleo muy elevados.

Para ello recomienda en primer lugar aumentar la flexibilidad del proceso de determinación de salarios, cuando sea necesario, por ejemplo "mediante la relajación de la legislación de protección del empleo"; la supresión de los mecanismos automáticos de subida salarial, la reducción de los salarios mínimos y ofrecer la posibilidad de que la evolución de los salarios se negocien directamente trabajadores y empresas.

Superávit primario

En el ámbito fiscal, Irlanda, Grecia y Portugal han realizado considerables esfuerzos de consolidación desde que se acogieron al programa de asistencia financiera, lo que se ha traducido en mejoras significativas del saldo primario de las Administraciones públicas. En España, el BCE cree que el ajuste fiscal va por buen camino y que el saldo primario está mejorando, aunque en 2010 y 2011 la reducción del déficit fue menor de lo esperado, en gran medida por el desvío protagonizado por las regiones. El Gobierno aprobó el viernes pasado un Plan Presupuestario 2012-2014 que supone un ajuste de 102.000 millones de euros. Incluye, entre otras medidas, la subida del IVA y la reducción en la prestación por desempleo a partir del séptimo mes.

Las cifras

24,6% fue el porcentaje de población activa en paro en el segundo trimestre.

1,6% es el aumento salarial pactado en convenio en julio, 1,1 puntos menos que hace un año.

1.841 euros es el salario medio bruto por persona y mes en España.