Análisis

Motivos para un rescate

Mario Draghi ha puesto al Gobierno entre la espada y la pared. España necesita de aquí a fin de año unos 90.000 millones y la fórmula para pagar menos es solicitar la ayuda

Motivos para un rescate
Motivos para un rescate

Pese a que el viernes amainó un poco la presión, el precio que el mercado exige a España para financiarse continúa siendo insoportable. La solución planteada por el supuesto guardián del euro es que Mariano Rajoy y Mario Monti pasen por el aro y se sometan a una supervisión total. El control ya es férreo pero lo sería aún más. El presidente del Gobierno español aseguró el viernes que no hay ninguna decisión tomada. El primer ministro italiano ya explicó el jueves que tendrá que pensarlo. ¿Cuáles son las claves que deben analizarse?

¿Con qué opciones cuentan España y Europa para aliviar las tensiones?

Hay tres posibles salidas. La primera, que se rompa el euro, no es vuna opción según el presidente del BCE. La segunda es un rescate total al estilo de los de Grecia, Portugal e Irlanda. Los tres países son pesos ligeros de la zona euro y el actual fondo de rescate (FEEF) puede hacerse cargo de sus vencimientos en los próximos años. Las ayudas comprometidas rebasan los 400.000 millones de euros. Pero España, solo ella, tendría que refinanciar en los próximos tres años unos 600.000 millones, incluyendo todas las administraciones públicas, según los cálculos de Ahorro Corporación. El rescate total es impensable si se añade Italia. Lo que está claro es que España e Italia van de la mano: son la cuarta y la tercera economías de la eurozona, con unos PIB de 1,07 y 1,9 billones de euros en 2011, respectivamente. La tercera opción es la propuesta del BCE, que consiste en una rebaja del coste de financiación. La rentabilidad del 7% del bono a 10 años podría pasar al 5%: son los 200 puntos básicos de más que España paga por su deuda y que no responden a fundamentales económicos de largo plazo, según el FMI. Llegados a este punto, donde el control de las finanzas españolas es máximo, el rescate supondría cesiones adicionales pero permitiría aliviar la insoportable presión sobre la capacidad de financiación del Estado. Con el calendario actual de subastas y los importes de las últimas ­entre 2.000 y 3.000 millones­, sencillamente España no llega a final de año, pues necesita que los mercados le presten unos 90.000 millones de euros.

La condición innegociable es rebajar el déficit y la ayuda europea impondrá los ajustes necesarios para ello

¿Cuál es el momento más adecuado para solicitar la ayuda?

Draghi ha hablado de una hoja de ruta, pero no ha detallado en qué consiste. Sí abrió la puerta a medidas no convencionales ­condicionadas, por supuesto, a que el país en cuestión dé el primer paso e invoque al fondo de rescate­ pero no las concretó. "Necesitamos tener el mayor número de información posible y saber exactamente de qué estamos hablando", señaló Mariano Rajoy el viernes.

Es obvio que Draghi ha planteado ceder más soberanía nacional. Pero el país que firmara elmemorándum de entendimiento (otroMoU) no conoce con ningún detalle qué se le ofrecerá a cambio. Este mes, las necesidades de salir al mercado de España son mínimas. El Tesoro, como en los últimos años, no convocará la subasta de obligaciones programada para el 16 de agosto. Solo le quedan las de letras del 21 y el 28 de agosto, que serán de papel a corto plazo y que no deberían suponer graves problemas de colocación.Nuria GarcíaManteca, de Ahorro Corporación, considera que la fecha para solicitar el rescate ­con mentalidad política­ podría ser octubre, cuando España afronta vencimientos por 29.286 millones.

¿Qué puede ofrecer el BCE a los países que pidan la ayuda?

Una vez que el Gobierno en cuestión se haya retratado y pida el rescate, se abre un abanico de opciones. Las opiniones de los analistas son diversas. Draghi insinuó que el BCE, además de la intervención de FEEF, podría comprar bonos en cantidades importantes, aunque no concretó cifras. En todo caso, la munición que le queda al FEEF es limitada: unos 150.000 millones, tras descontar los 100.000 comprometidos para tapar los agujeros de la banca española.

El presidente del BCE también abrió la puerta a monetizar la deuda en lugar de esterilizarla. En otras palabras, dejó entrever que está dispuesto a darle a la manivela de imprimir billetes y crear inflación, como lleva haciendo la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) desde el primer programa de ayuda cuantitativa (compra de deuda pública y privada), después de la quiebra de Lehman Brothers en septiembre de 2008. En todo caso, los expertos discrepan: "Creemos que el BCE continuará esterilizando las compras, aunque tal vez a través de bonos en lugar de depósitos a plazo, como había hecho hasta el momento", señalan en un informe los expertos de Citi. La licencia bancaria para elMecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), el fondo que sustituirá al FEEF ­previsiblemente en septiembre­, parece una cuestión a la que Alemania se opone frontalmente. Draghi descartó incluso que con esta fórmula pudiera tener acceso a la liquidez ilimitada de las subastas del BCE.

¿El Gobierno tendrá que hacer más recortes y subir los impuestos?

El memorándum español para rescatar a la banca ya incluye referencias explícitas a recomendaciones macroeconómicas. Muchas de ellas, ya ejecutadas, como subir el IVA, eliminar la deducción por compra de vivienda habitual y poner en marcha las reformas del mercado laboral. Las otras sugerencias ­en realidad, obligaciones­ son liberalizar los servicios y poner en orden el déficit de tarifa de las eléctricas, ambas en proceso. El objetivo innegociable es rebajar el déficit público.

Este rescate sería diferente a los de Grecia, Irlanda y Portugal. Está por ver qué pasaría en España e Italia. A los estados ya rescatados, en sanidad se les exigió un férreo control del gasto, con recetas casi en racionamiento y aumento del número de pacientes por médico. En Irlanda, ha habido despidos en la función pública y los nuevos funcionarios entrarán cobrando menos. Y en Grecia las pensiones se han visto recortadas.