Los inversores extranjeros no quieren ni oír de España

La fuga de capital extranjero sube a 25.500 millones en mayo

Los inversores extranjeros han sacado de España 238.000 millones en 12 meses, el equivalente al 22% del PIB.

España se ha convertido en un país tóxico, los inversores extranjeros no quieren ni oír hablar de él. En mayo sacaron de España 25.563 millones de euros, precisamente el mes en el que estallaron los problemas de BFA-Bankia y que han desembocado en su nacionalización. De esta cantidad, 12.200 millones fueron ventas de acciones y, especialmente, de deuda pública, que supone alrededor del 80% del mencionado importe; y los 13.363 millones restantes fueron de "otras inversiones", que incluyen esencialmente salidas de depósitos y cancelaciones de préstamos del exterior al sistema financiero nacional. La banca extranjera continúa con su política del puño cerrado hacia la banca española. Las cifras cambiarían también si se añaden las cantidades procedentes del BCE y reflejadas en las inversiones del Banco de España.

El Banco de España explica que la salida neta de capitales fue de 41.294 millones en mayo, pero el supervisor suma las salidas de dinero extranjero tanto de inversiones de cartera (12.200) como de "otras inversiones" (13.363 millones); además, añade las "otras inversiones" españolas en el extranjero (18.560 millones).

Fuentes del supervisor que preside Luis María Linde explican que, como balanza de pagos que es, los importes se compensan, si bien otros economistas señalan que los datos no son homogéneos y que no deben sumarse, al menos de cara a ver los flujos de las inversiones en España por parte de los inversores. Aseguran que en este caso no se debe comparar el importe que los extranjeros sacan de España con el de las inversiones que los españoles repatrían de otros países para la compra de activos nacionales.

Otra gran mala señal es que la desconfianza de la banca extranjera hacia el sistema financiero español se agrava: le retiró 13.363 millones de euros en mayo y confirma que su dependencia del BCE continúa en máximos nunca vistos. Al menos, en cuanto a inversiones de cartera (deuda pública principalmente y renta variable), los españoles se trajeron 3.001 millones de euros.

La alerta roja saltó marzo pero las malas noticias vienen desde mucho más atrás. Las ventas de inversiones de cartera (principalmente bonos y deuda) de los inversores foráneos fueron de 133.200 millones en los últimos 12 meses, y si a esta cantidad se suma la partida de otras inversiones (depósitos y financiación al sistema financiero) la huida de los últimos 12 meses supera los 238.000 millones de euros. La cifra supone el 22,2% del Producto Interior Bruto (PIB) español en 2011, de 1,07 billones de euros, según los datos del INE.