El veredicto final podría acarrear a una de ellas multas millonarias

Samsung y Apple defienden sus patentes en un tribunal de California

Samsung y Apple, las dos empresas que dominan el mercado mundial de smartphones, se enfrentan desde ayer en uno de los mayores juicios de la historia por patentes tecnológicas. Ambas se acusan mutuamente de haber vulnerado su propiedad intelectual y reclaman multas millonarias por daños y perjuicios. El veredicto puede cambiar la foto del mercado de dispositivos móviles.

Samsung y Apple defienden sus patentes en un tribunal de California
Samsung y Apple defienden sus patentes en un tribunal de California

El juicio que enfrenta a Samsung y Apple en EE UU por vulneración de patentes y plagio de diseño arrancó ayer en medio de una gran expectación en un tribunal de San José (California). El cara a cara se produjo tras 15 meses de lucha legal entre ambos titanes tecnológicos, que saben que tienen mucho que perder o ganar según sea el veredicto.

Al cierre de esta edición no había trascendido nada sobre la evolución de este juicio, que puede cambiar la foto actual del mercado de dispositivos móviles, pues la empresa coreana se arriesga a una prohibición para vender algunos de sus productos en el mercado estadounidense, entre ellos el exitoso Galaxy S 3. Y Apple podría verse obligada a cambiar su estrategia mundial en el ámbito de las patentes.

Con este escenario de fondo, la baza de Apple en el juicio será demostrar al jurado que el grupo surcoreano solo ha podido llegar a donde está "copiando su tecnología", mientras Samsung tratará de demostrar que dispositivos clave de Apple, como el iPhone o el iPad, no serían posibles sin su tecnología, y que si finalmente el juicio sale favorable a la compañía de la manzana se "impedirá una competencia legítima", con el correspondiente impacto negativo en los consumidores.

APPLE INC. 125,35 -0,41%

El jurado escuchará a las partes durante al menos cuatro semanas. Y todo apunta que será un caso complicado, pues se centra en la importancia de la propiedad intelectual, tanto la referida al diseño de los equipos como a ciertos elementos tecnológicos utilizados por los dispositivos para funcionar de una determinada manera.

La guerra judicial entre Apple y Samsung empezó por una demanda de la primera en abril de 2011, a la que siguió una contrademanda de la surcoreana, y desde entonces ambas han llevado su lucha a los tribunales de una decena de países.

El resultado: Apple reclama a la firma asiática 2.530 millones de dólares (2.058 millones de euros) por daños y perjuicios. Aunque la multa podría triplicarse, según Reuters, si la jueza de distrito de EE UU Lucy Koh considera que Samsung violó deliberadamente las patentes de Apple y un 20% de las ganancias consolidadas de Samsung podrían verse afectadas. Por su parte, la multinacional surcoreana reclama que Apple pague por vulnerar su propiedad intelectual una tasa de un 2,4% del "precio total de venta" de los productos móviles de Apple (lo que equivaldría, según esta, "a 14,40 dólares por unidad", basado en el precio medio de venta de un iPhone).

Según explicaba ayer Reuters, la disputa ha calado hondo en el sector tecnológico y compañías como Microsoft, IBM, Nokia y RIM han presentado documentos en el tribunal para evitar que sus acuerdos por licencias de patentes sean revelados en el juicio. Un juicio, pese a las conversaciones mantenidas durante varios meses por los máximos directivos de ambas compañías, que no ha podido evitarse por un acuerdo extrajudicial. Ahora, un jurado tendrá la última palabra.

Munición fotográfica y documental

Ni Samsung ni Apple escatimarán en argumentos y pruebas para lograr ganar el juicio. Y, entre su munición destacan documentos e imágenes que, según ambas, hablan por sí mismas. Para Samsung, unas fotos de unos diseños del iPhone que Apple ideó en sus laboratorios en 2006 y donde aparece la marca Sony son una prueba de que el diseño del iPhone no es original, sino una evolución de otro diseño previo de la firma japonesa. La compañía coreana espera que este argumento sirva para defender el parecido entre sus teléfonos y tabletas con los de Apple.

En cuanto a los argumentos de la compañía de la manzana, esta utilizará en su defensa una encuesta que muestra que muchos usuarios que compraron la tableta Galaxy Tab 10.1 de Samsung aseguraron que la adquirieron pensando que se estaban llevando un iPad. También apoyarán su defensa en una advertencia de Google a Samsung en la que el buscador alerta a su socio asiático de que sus dispositivos se parecen "demasiado" a los de Apple y que deberían cambiar de diseño.